El ensayo

La noción de ensayo se debe a la publicación de una colección de artículos de relativa extensión por parte de Miguel de Montaigne, escritor francés de mediados del siglo XVI. A partir de esta publicación, a la que tituló “Ensayos”, el concepto fue adoptado por escritores de todas las áreas (literarias, científicas, etc) que tuvieran como objetivo exponer sus ideas no de modo tan sistemático y estructurado como es el caso de la monografía o el tratado cientíco de investigación, sino de un modo más libre,  sin una clara distinción entre partes y con un componente literario que caracteriza a este género (es decir, el escritor de ensayos se preocupa por la belleza de su expresión, ya que ésta es una  herramienta más de seducción y de persuasión hacia el lector sobre las ideas que se exponen (pensemos que en una monografía, la intención principal puede no ser persuasiva, sino, simplemente, expositiva o argumentativa en función de una intencionalidad académica; el ensayo, en cambio, si bien se incluye entre los géneros académicos, brilla más en el ámbito del discurso político, del tratado histórico, de los estudios sobre artes y literatura  y también sobre los más diversos temas que preocupan a la sociedad, como los que hemos tratado en las últimas clases: los pro y los contra de la participación en las redes sociales, el bullying en las escuela, el problema de la donación de órganos, la elección o no de la docencia por parte del varón y cuáles son los factores intervinientes, etc.

Se trata de un género que presenta aspectos literarios en cuanto al estilo de escritura, pero básicamente se diferencia de la literatura por su carácter no-ficcional. Un ensayo sobre una personalidad histórica trata de exponer ideas a favor o en contra de esa figura, discute sobre su rol en la sociedad y el tiempo en que vivió, pero difiere de una novela histórica sobre la misma persona, porque en este último caso, la persona se convierte en personaje de una ficción. Una novela como Santa Evita de Tomás Eloy Martínes es ficción y por lo tanto nuestro convenio es aceptar que el autor está ficcionalizando e incluyendo  hechos, acciones, personajes y situaciones que pueden no corresponder a la realidad histórica; si el mismo escritor, en cambio,  publica un ensayo sobre el peronismo debe fundamentar todos sus dichos ya que la materia prima es la realidad  histórica, aunque sepamos que las visiones sobre la historia son siempre subjetivas.

Tengamos en cuenta que un artículo periodístico o un ejercicio de argumentación como los que estuvimos trabajando en clase pueden ser el germen de un ensayo  si ampliamos su extensión y desarrollamos en mayor profundidad las ideas expuestas.

Me gustaría reproducir algunos fragmentos de la recopilación de mis colegas Silvia Torres y Adina Gonzalez Bonorino (2003) y al final del texto les sugiero enlaces a ensayos que pueden servir como ejemplo del género.


Consideraciones Acerca del Ensayo 

(compiladoras Adina González Bonorino y Silvia Torres)

1. ¿Qué es un ensayo?

2. Clasificación del ensayo

3. Características del ensayo científico

4. Actualidad del tema

5. Exhaustividad  del ensayo

6. La subjetividad del ensayo

7. Estructura del ensayo

8. Composición del ensayo.

9. Extensión del ensayo

10. De cualquier tema puede nacer un ensayo

11. Bibliografía

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