LOS MEDIOS Y LA REPRESENTACIÓN DE LOS DELINCUENTES EN LAS CRONICAS POLICIALES

INTRODUCCIÓN

El tema que se abordará en este trabajo es la representación del delincuente en la sección policial de los medios masivos de comunicación, especialmente, en prensa gráfica. Resulta interesante ver cómo éstos ven a los delincuentes y cómo los muestran frente a la sociedad, a partir de hechos policiales que ocurren a diario. Además, se pretende demostrar como en esta última década las noticias sobre hechos violentos pasaron a tener gran importancia en los diarios.
Asimismo, podemos observar como varía el estilo y la composición de determinadas crónicas policiales de acuerdo a la línea editorial de cada medio y la actitud subjetiva que adoptan éstos con respecto al objeto del discurso, en este caso el delincuente, de acuerdo a su clase social, su posición económica, o lugar de residencia.
El problema será analizar ¿Qué características acerca de los delincuentes resultan recurrentes a la hora de ver o leer las crónicas policiales? Será entonces necesario formular una hipótesis para el desarrollo del problema: Los delincuentes se representan en la sección policial de los medios según estereotipos generados a partir de prejuicios, ideologías y puntos de vista sesgados del cronista. Además, ciertas palabras como “delincuente”, “malviviente”, “ladrón”, etc. varían en el uso de acuerdo a la línea editorial de cada medio.
De esta manera, se intenta analizar los discursos de las crónicas policiales de los diarios de mayor tirada a nivel nacional (Clarín y La Nación), concibiéndolos como expresión de la ideología del sujeto que enuncia y diferenciando la construcción del delincuente que hacen ambos periódicos. Se analiza solamente este medio grafico ya que se cree que son las fuentes que toman el resto de los medios para reformular los discursos, y los que marcan la agenda.

DESCRIPCIÓN DEL CORPUS

En la construcción del corpus de este proyecto se tomaron en cuenta, principalmente, artículos y textos que permitieran realizar un abordaje empírico para tratar la hipótesis.
En este caso particular, el género a analizar, es la crónica policial, cuyos temas recurrentes suelen ser los delitos diarios más comunes tales cómo robos, secuestros, asesinatos, entre otros. En cuanto a la estructura de las crónicas policiales, éstas suelen responder a las formalidades que requiere una página policial, donde el texto se compone de manera tal que ordena lo expuesto jerárquicamente, respondiendo a las “5 W” (que, quien, cómo, cuando, donde y porqué), empezando por lo más importante y finalizando con datos de menor importancia. Por último, el estilo o el tono, se corresponde con la formalidad y la seriedad con la que estos asuntos son tratados, sin dejar de lado por momentos cierta dramatización que hace al texto más atractivo.

MARCO TEÓRICO

Para abordar el presente trabajo se tomaron como referencia teórica a ciertos autores con los que podemos dar razones suficientes para fundamentar la presente investigación, nos referimos a “La semiosis social, fragmentos de una teoría de la discursividad”, de Eliseo Verón; y la “Marca de la bestia” de Anibal Ford.
Según los postulados de Eliseo Verón, se pueden analizar los medios de comunicación en tanto fenómenos sociales que tienen como propósito ser vehículo de unión entre los seres. La comunicación esta constituida por unidades que se denominan discursos. Éstos encierran un objeto o contenido, una intencionalidad discursiva y una forma típica, de acuerdo al contexto del que escribe y la imagen que éste se hace del que lo lee. Para este trabajo pareció útil centrarse en la intencionalidad, el momento subjetivo del discurso, que implica el aspecto expresivo y la actitud valorativa del emisor hacia el tema. El discurso está influido por el contexto, pero a la vez pretende modificar las características de ese mismo contexto. Las huellas de los relatos de cada uno de los participantes en la comunicación discursiva están cruzadas de intencionalidades y propósitos del emisor y del receptor, de acuerdo a su contexto socio-cultural. Estos actores de la realidad social se ponen en interacción y coinciden en el llamado “contrato de lectura”.
Asimismo, la manera de escribir en la prensa sobre delincuentes es una función de los medios gráficos como formadores de opinión. Según Aníbal Ford, en los últimos años, con la aparición de nuevas tecnologías como Internet y la incorporación de éstas a los medios tradicionales, los periódicos han perdido confianza y predominancia en la difusión de ciertas noticias en materia económica y financiera. Por eso, las noticias policiales en los periódicos han pasado a tener predominancia en la agenda global. Por otro lado, cabe decir que el discurso también afecta a las estructuras sociales. El discurso negativo sobre delincuentes no solamente expresa, sino también construye y confirma prejuicios y, de esa manera, contribuye a la reproducción de los mismos.
Como se sostuvo al comienzo, en adelante se trabajará con las noticias halladas en los diarios La Nación y Clarín. Los mismos responden a su carácter de diarios de referencia en la Argentina; su circulación es nacional, pero su consumo mayoritario se hace en la Ciudad de Buenos Aires y el amplio cordón del Gran Buenos Aires.

DESARROLLO

A continuación se analiza una crónica policial del diario La Nación con fecha del 13 de Mayo de 2010 titulada “Un policía mató de 14 balazos a un ladrón”; y una crónica titulada “Constitución: vecinos en jaque por robos, droga y prostitución” publicada en el diario Clarín, el día 21 de diciembre de 2008.

El discurso de La Nación

“Un delincuente fue abatido de 14 tiros por un comisario retirado, de 62 años, con quien se tiroteó cuando el malhechor entró a robar en la casa de aquél, en el barrio de Mataderos.”

En las primeras líneas de esta crónica podemos observar, además de las típicas 5W (quién, qué, cómo, cuándo y dónde) que todo primer párrafo de una noticia requiere, como el uso de la voz pasiva le resta importancia al hecho de que un policía fuera de servicio y retirado le quite la vida a un ser humano de nada menos que 14 balazos. Asimismo, se puede afirmar que el trato de la persona fallecida como un objeto borra los agentes de acción y muestra los procesos como cosas. Además, el verbo en pretérito perfecto simple fue abatido y el término malhechor dan cuenta de un proceso de ocultamiento en la noticia dejando una evidencia clara de cómo las representaciones del delincuente en este medio son tomadas sin ningún análisis verosímil del hecho.
Otro dato importante para resaltar, es el hecho de que este “malhechor” haya entrado a la casa de aquél, esto hace hincapié en la violación a la propiedad privada y cierta tendencia a querer justificar la reacción de 14 balazos, en otro caso de justicia por mano propia.
Por otro lado, el uso solamente de fuentes policiales en la construcción de la noticia, le da a los sectores minoritarios poca importancia y poca credibilidad a la hora de elaborar la noticia:

“Fuentes policiales agregaron que los hechos comenzaron cuando el ladrón sorprendió a la esposa del comisario retirado de la Policía Federal Carlos Arturo Arrieta al ingresar en la casa que posee el matrimonio en Pizarro al 7400.”

El emisor no cuestiona la veracidad de las declaraciones policiales. Verbos del tipo: decir, afirmar, declarar y en este caso agregar, no implican una evaluación de los hechos relatados. La construcción de los hechos tienen como única fuente la mirada policial, es decir, el punto de vista del autor del crimen que realmente se llevo a cabo y no la de gente allegada al supuesto delincuente que “fue abatido” antes de consumar el hecho. En este caso, se trata de buscar el máximo de objetividad con la transcripción fiel del discurso policial, pero esto no depende exclusivamente del grado de conformidad que tiene esta crónica con la declaración original. La Nación, al introducir las palabras de las fuentes policiales, las introduce en una nueva relación en donde entra en juego el cronista y el lector, se apropia del discurso policial para establecer premisas y aseveraciones pero en realidad no son mas que presunciones sobre el hecho. En esta crónica vemos como La Nación construye los hechos desde la mirada policial, el derecho de propiedad y la justicia por mano propia como parte de su propia realidad y del lector.

Clarín: El crimen ligado a los chicos y las prostitutas

En la siguiente nota que se toma como corpus de análisis podemos observar que: si bien Clarín se dirige hacia un ciudadano medio, no deja de lado su rol de medio masivo que pertenece al discurso público hegemónico. El uso de testimonios para mostrar a marginales, prostitutas y chicos en situación de calle, como los causantes de los delitos que afectan el barrio de Constitución, construyen una crónica policial sensacionalista e impactante, pero funciona de manera inverosímil para analizar este tipo de casos.

“Hay aguantaderos en todas las cuadras, prostíbulos, gente viviendo en las calles, el servicio de limpieza nunca da abasto y, lo peor de todo, chicos deambulando. Roban, consumen paco. Es triste”, sentencia. Pero él no es el único vecino alarmado por el menoscabo que sufre el barrio”.

La sociedad argentina atraviesa una baja de credibilidad en la justicia lo que perjudico la comunicación entre fuentes oficiales ligadas a lo jurídico y la sociedad; por eso, medios como Clarín recurren a la legitimidad que tienen voces secundarias no oficiales en la noticia. Este medio recurre al testimonio como discurso irrefutable recogido en un trabajo de campo que incluyen los relatos de los vecinos, de los familiares o las mismas victimas. En este caso, la sentencia de corte sensacionalista e impactante de un vecino del barrio de Constitución describe el lugar en donde abundan prostíbulos, gente viviendo en las calles y chicos deambulando, entre otros, y pareciera como si todo esto llevará indefectiblemente al crimen y al sufrimiento que padece el barrio.
El uso del discurso ajeno, especialmente de un ámbito o grupo particular como son “los vecinos de este barrió que sufre” sirve para expresar las propias intenciones. A través de este análisis critico discursivo se quiere ejemplificar, por un lado como están instaladas las representaciones que se hacen de la prostitución, los menores y la gente sin vivienda en la sociedad media argentina -como integrante de la mayoría- que habita el barrio de Constitución; y por otro lado, como estas representaciones negativas son tomadas y son reproducidas en la crónica por el diario Clarín.
Podemos observar como las minorías no tienen gran importancia a la hora de la construcción de la agenda mediática, sin embargo aparecen como los responsables del delito, los victimarios o los causantes del pánico que sufre la población.

CONCLUSIÓN

A través del desarrollo realizado en este trabajo, se quiere confirmar la teoría incorporada a partir de los distintos autores seleccionados. Se cita la hipótesis: Los delincuentes se representan en la sección policial de los diarios según estereotipos generados a partir de prejuicios, ideologías y puntos de vista sesgados del cronista.
Se explica, por medio de ejemplos, distintas herramientas y recursos utilizados para connotar la subjetividad necesaria por parte del cronista, y así mostrar la ideología instaurada en dicho diario del que es parte.
La Nación y Clarín diarios instaladores de la opinión pública diseñan un estereotipo del delincuente, ligado a su situación económica, clase social, y lugar de residencia, dando a entender que quienes provienen de la clase baja, y residen en lugares de la periferia delinquen sin lugar a dudas. Hay una generalización constante sin otorgar oportunidad a alguna a gente que se vincule con esas tres situaciones.
Tanto La Nación como Clarín, el primero como diario pedagógico y difusor de ideas hacia los sectores que influyen sobre la vida pública, el segundo con un discurso masivo y dirigido a los sectores medios, hacen una representación del delito sesgada, sensacionalista e impactante, a través de un discurso hegemónico que se instala en la agenda de noticias, e influye en el espacio público. Por eso, se plantea, a modo de opinión, que el tratamiento de las noticias policiales requieren una reflexión sobre su influencia en la política y en la vida pública.

BIBLIOGRAFÍA

“Un policía mató de 14 balazos a un ladrón”, La Nación, Noticias de Información general, Jueves 13 de mayo de 2010, publicado en edición impresa.

“Constitución: vecinos en jaque por robos, droga y prostitución” Clarín, La ciudad, el día 21 de diciembre de 2008, publicado en edición impresa.
“La semiosis social, fragmentos de una teoría de la discursividad”, Eliseo Verón, editorial Gedisa, 1998.
“La marca de la bestia”, Aníbal Ford, Grupo Editorial Norma, 2001

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