Memoria, representaciones sociales y discursos mediáticos de las dictaduras militares en América Latina. Un estudio de caso: Argentina.

Una investigación de Facundo Ponce sobre el discurso y las estrategias mediáticas de las dictaduras en América Latina.

Introducción:  El trabajo a continuación presenta la metodología seleccionada para el proyecto de tesis “Memoria,  representaciones sociales y discursos mediáticos de las dictaduras militares en América Latina. Un estudio de caso: Argentina”.En el primer capítulo se presenta un resumen del proyecto de tesis y en el segundo capítulo se discutirán las alternativas metodológicas de la tesis doctoral justificando la elección de una estrategia metodológica. Y se establecerán fundamentos sobre la estrategia metodológica de la tesis no de modo genérico sino en conexión con los datos, teorías y contextos significativos de la misma.

1- Proyecto de tesis – Resumen:  

La presente investigación se propone indagar sobre los procesos de la memoria en los discursos mediáticos y las representaciones sociales en Argentina, tomando como eje los treinta años de distancia con las dictaduras. Las dictaduras marcaron grandes procesos culturales que empezaron a tejerse en la memoria colectiva. Los medios de comunicación han jugado un rol central en la instauración de representaciones sobre la dictadura en Argentina. La muestra continua mass mediática parece resumirse a cómo la violencia que estas dictaduras han ido perneando las relaciones sociales e instalándose en las interacciones cotidianas. Con motivo de las conmemoraciones de los treinta años de este proceso se han instaurado en Argentina discursos sobre estos desafortunados hechos que en algún punto han resignificado las dictaduras. Lo que se plantea esta investigación es trabajar sobre estas representaciones y los discursos mediáticos para ver cómo operan los discursos de la memoria en las conmemoraciones. Esto se trabajará a partir de La teoría de los discursos sociales, ya que estas permitirán construir el objeto donde va a observarse el problema de investigación. Los objetivos generales que se plantean con el trabajo son: Explicitar como se construyen las representaciones sociales y los discursos mediáticos sobre la conmemoración de la dictadura en Argentina.  Y  además visualizar en qué modo producen sentidos diversos de los hechos en si mismos.Mientras que los objetivos específicos están planteados a partir de: Visualizar la generación de sentido de producción de discursos mediáticos en Argentina. Describir las significaciones que los mismos promueven. Y reconstruir la lógica de los procesos de conmemoración mediante las representaciones sociales visualizadas y los discursos.Esta investigación supone un trabajo de integración de teorías de
la Comunicación y perspectivas de
la Psicología Social para la comprensión del fenómeno. Para el abordaje del problema de investigación el marco teórico se centrará en la triangulación de tres ejes teóricos. Por un lado se trabajará desde la psicología social la teoría de las representaciones sociales. Anclándose en Sergei Moscovicci (1961) para ir ampliando esta categoría teórica a fin de ver como la realidad misma se construye mediante la interacción. O sea lo que se pretende explicar es el proceso de la significación que se construye desde los medios y se instaura en el discurso social sobre la dictadura en los procesos conmemorativos. Para trabajar sobre las concepciones mediáticas y culturales se partirá de la obra
la Dialéctica de
la Ilustración de Theodor Adorno y Max Horkheimer(1947) a fin de visualizar de qué modo los discursos mediáticos a veces, logran banalizar y destruir los significados originales de los hechos mismos. Como esta teoría tiene una posición muy dura en cuánto a los procesos de recepción, que en definitiva son los que marcan la construcción del proceso de representaciones, se ampliará para trabajar recepciones con Los Estudios Culturales de
la Escuela de Birmingham, ya que los mismos resultan más afines a la teoría de las representaciones sociales. En síntesis se partirá de la idea que los procesos de producción, engendran significados hegemónicos que ponen en juego sólo la historia de los que dominan. Mientras que para ampliar la construcción misma de la memoria se partirá de visualizar como se resignifican los discursos que han sido puestos en actos en la escena mediática.
Finalmente y en congruencia y relación directa con el marco metodológico se trabajará sobre la teoría de los discursos sociales, ya que estas permitirán construir el objeto donde va a observarse el problema de investigación. La perspectiva dialógica y relacional de Bajtín y Angenot constituyen, en esta investigación, elementos importantes para mostrar las operaciones de representación mediante las cuales se construyen identidades. Por operaciones de representación nos referimos a las figuras retóricas (metáfora, ironía, personificación, etc.) o estrategias de enunciación (uso de subjetivemas, posición del enunciador, construcción del tiempo y del espacio) propias de los discursos que generan identidades, y posibilidades de diversas representaciones. El presente estudio se basa en una estrategia de metodología cualitativa que pretende a partir del análisis, tratar de establecer teoría sobre estos objetos de estudios en América Latina. Existen dos cuestiones a trabajar uno es el discurso mediático en el acto mismo de producción. Por otro lado se pondrá en juego no sólo la cuestión de enunciación, en la cuál indudablemente uno puede visualizar las marcas que el enunciador deja en el proceso de producción de sentido, sino también lo espacios vacíos, o como definiría, Ernesto Laclau, en Emanacipación y Diferencia, (1996) los significantes vacíos, que van a ser completados mediante las acciones políticas e indudablemente van a resemantizar y  resignificar los hechos que mediante estos discursos se tratan de instaurar en la memoria.Para trabajar sobre las representaciones se tomará el caso de Argentina en el que se recreerá el modo en que operan las representaciones sociales de estos hechos mediante entrevistas semi estructuradas.. Esto tiene relación con la factibilidad de la investigación.  

2 – Estrategia metodológica:  La metodología de investigación seleccionada para el proyecto de tesis es cualitativa. Se desarrollará un estudio de caso sobre cómo se construyen las representaciones sociales y los discursos mediáticos sobre la conmemoración de la dictadura en Argentina con triangulación metodológica entre análisis del discurso y análisis de recepción con entrevistas en profundidad. A continuación se detallan los fundamentos de la elección de la metodología y la relación con las teorías sobre técnicas cualitativas de investigación y la teoría que sustenta el proyecto de tesis.  La presente investigación es de tipo interpretativa que busca “la comprensión de sistemas de símbolos y sus derivaciones” (Forni, Pablo)[1]. La investigación cualitativa permite la forma de abordaje a los datos de la realidad necesaria para el presente trabajo. El análisis sobre la reconstrucción de las representaciones sobre la dictadura de Argentina requiere un análisis de contenido que no se puede alcanzar por medio de análisis cuantitativo. El análisis cuantitativo puede determinar qué porcentaje aparece determinado fenómeno en una población pero no puede dar cuenta de detalles, matices, subjetividades, razones y construcciones simbólicas.Miles y Huberman (1994) consideran que “los datos cualitativos, con su énfasis en la experiencia vivida de la gente, están bien situados para localizar los significados que da la gente de los acontecimientos, procesos, y la estructura de sus vidas (sus opiniones, prejuicios y presuposiciones) y para conectar estos significados con el mundo social alrededor suyo”. En el presente trabajo, por medio de entrevistas en profundidad y análisis del discurso se intentara comprender los significados atribuidos a la dictadura en Argentina después de 30 años de su acontecimiento. Además, los significados son construidos socialmente y la forma en que los medios enuncian los acontecimientos relacionados con los temas en cuestión aporta significación a las construcciones que hacen los sujetos. La mejor forma de abordar esos significados es cualitativa. El rol del investigador en los estudios cualitativos es obtener una descripción “holística” del contexto bajo estudio: su lógica, sus arreglos, sus reglas explícitas e implícitas Leyendo los materiales, el investigador puede aislar ciertos temas y expresiones que pueden ser revisados con los informantes, pero éstos deben ser mantenidos en sus formas originales a través del estudio”. ( Forni, Pablo: 2006).[2]Además, se seleccionaron técnicas de investigación cualitativa porque presentan las siguientes fortalezas para la presente investigación: “Son una fuente de ricas descripciones, y explicaciones de procesos en contextos locales identificables; Sus datos pueden preservar el flujo cronológico, ver con exactitud qué acontecimientos preceden a qué consecuencias, y derivar explicaciones fructíferas;  Ayudan a los investigadores a ir más allá de los conceptos iniciales y a generar o a revisar los marcos conceptuales; Las palabras, organizadas especialmente en incidentes o historias, tienen un sabor concreto, vivo, significativo que a menudo logra convencer más significativamente a un lector que varias páginas de números. Las palabras se basan en la observación (mirar), entrevistas (preguntar) o documentos (examinar). A partir de estas actividades de recolección de datos se realiza el análisis; Al focalizarse en eventos ordinarios y sucesos naturales, podemos obtener una comprensión de cómo es la “vida real”, a partir de este tipo de datos”. 

Wright Mills plantea que el investigador debe utilizar su propia experiencia de la vida en su propio trabajo intelectual. El investigador posee estudio en Comunicación Social y una maestria en Relaciones Internacionales y una segunda Maestría en Teoría y Metodología en Ciencias Sociales.   Y es docente e investigador en la Universidad Nacional de Villa María y en
la Universidad de Ciencias Sociales y Empresariales.  Esta experiencia  permite tener las condiciones y herramientas necesarias para el desarrollo del proyecto de investigación.  

Se tendrá especial atención en el diseño de la muestra, en las técnicas de recolección de datos seleccionadas y en el análisis de la información para lograr la mayor confiabilidad y validez posibles. En un enfoque cualitativo la objetividad es difícil de determinar porque el investigador interactúa con los objetos de estudios. Es por eso que, como plantean Kirk y Miller (1991), “la objetividad es difícil, y esencial.” Es por eso que es fundamental tratar de lograr confiabilidad y validez que reflejara la “objetividad” del estudio. Según los autores, “Confiabilidad es el grado en el que el hallazgo es independiente de las circunstancias accidentales de la investigación y validez es el grado en el que el hallazgo es interpretado en forma correcta”. Siguiendo estos fines se han tomado como eje un trabajo autoetnográfico. La autoetnografía es una forma de investigar inscrita en la tradición de la etnografía, pero que se sustenta en la idea de que el investigador, en situación de pertenencia al contexto social que va a investigar, es a su vez un actor social cuya experiencia es igual de válida y útil en tanto fuente de información como la de cualquier otro miembro de ese campo de estudio. Este elemento me resultó especialmente adecuado y pertinente para esta investigación, ya que por lo general los investigadores nos vemos constreñidos por metodologías que nos obligan a dejar de lado nuestros conocimientos y experiencias para sostener una supuesta objetividad y neutralidad. Sin ser radicalmente distinta de la tradición investigativa de la etnografía, la autoetnografía se inscribe en un movimiento más amplio. Con la crisis que representa el giro postmoderno de los años ochenta en ciencias sociales en general (Ibañez, 1994; Cabruja, 1998; Sandoval, 2004) y las metodologías cualitativas en particular (Doménech e Ibáñez 1998; Ellis y Bochner, 2000; Denzin y Lincoln, 2000), se comienzan a desarrollar nuevas formas de investigar y escribir, en las cuales entre otros elementos se busca darle mayor centralidad al lugar del investigador (Alvesson, 1999; Holt, 2003; Duncan, 2004; Esteban, 2004). A continuación, me referiré a los principales elementos conceptuales y metodológicos de esta forma de investigar. Para Alvesson (1999), la autoetnografía es “el estudio y el texto en el cual el investigador-autor describe un contexto cultural en el cual es un participante activo, más o menos en los mismos términos que otros participantes” (Alvesson, 1999, p.8), mientras que para Reed-Danahays (1997) es “una forma de auto narración que ubica al self en un contexto social” (Reed-Danahays, 1997, p.9). En este sentido, la autoetnografía puede entenderse como un método que, en tanto proceso y producto de investigación, se caracteriza por el cruce entre el lugar del investigador y de lo investigado, lo que conecta la experiencia personal con el contexto social en que ésta se desarrolla. Desde esta perspectiva, hay una inversión de la lógica tradicional de la etnografía: el investigador deja de ser la figura que se sumerge en un contexto social que no es el suyo para participar de las prácticas sociales que ahí se desarrollan, con el objetivo de llegar a comprender dicho contexto. En la autoetnografía, por lo contrario, observamos nuestra propia participación en un campo del cual somos parte. Para Denzin y Lincoln (2000), la aparición de estas perspectivas es parte de la crisis de representación de las formas tradicionales de investigar, las que buscaba dar cuenta objetivamente de una realidad independiente de la mirada del investigador. Esta concepción es desplazada por una comprensión del proceso de investigación que lo considera como la producción de una versión interpretativa de la realidad social, que en el caso de la autoetnografía tiene como eje la experiencia del investigador. Para Cabruja (1998), la crítica postmoderna a la noción representacionista de verdad objetiva no tiene como consecuencia una subjetivización absoluta de los procesos de construcción de conocimiento, sino más bien un intento de superar la dicotomía objetividad-subjetividad a favor de una concepción social e histórica del conocimiento y un reconocimiento del lugar situado del investigador. Como plantea Haraway (1995) el reconocimiento de la visión parcial del conocimiento, implica el abandono de una visión total y totalitaria del conocimiento, a favor de una concepción situada del conocimiento. Como sostiene esta autora, “la topografía de la subjetividad es multidimensional, y también la visión. El yo que conoce es parcial en todas sus facetas, nunca terminado, total, no se encuentra simplemente ahí y en estado original. Está siempre construido y remendado de manera imperfecta y, por lo tanto, es capaz de unirse al otro sin pretender ser el otro” (Haraway, 1995, p331). La autoetnografía se configura entonces como una posibilidad de dar cuenta de esta parcialidad en la investigación, rompiendo con la lógica positivista que pretende que “la producción de conocimiento científico debe ser un proceso sin sujeto, un proceso desde ningún lugar, un proceso, en fin, ahistórico y asocial (Doménech e Ibáñez 1998, p.15). Pero la parcialidad de la postura postmoderna no implica lo que Cabruja (1998) llama un “postmodernismo del todo vale”, donde cualquier postura es igualmente válida, sin una evaluación crítica de los efectos políticos y éticos que una u otra postura pueda tener como consecuencia. “La descomposición de la dicotomía que sustenta la separación entre sujeto y mundo no implica necesariamente promover un relativismo que nos sitúe fuera del mundo” (Sandoval, 2004, p.170). Al contrario, la parcialidad de la posición situada implica la fundamentación de la práctica investigativa en la posición que asumimos como sujetos situados en posiciones parciales e incompletas, que determinan pero también posibilitan nuestra mirada particular (Haraway, 1995). Para Ibáñez (2001) esta postura “no sólo no conduce a la pasividad política sino que, por el contrario, fomenta la implicación política porque soy yo, con unos criterios que me son propios y que sólo cobran sentido en función de mi compromiso con ellos, quien soy responsable de defenderlos y de procurar que configuren el tipo de realidad sociopolítica que he decidido potenciar” (Ibáñez, 2001, p.243). Este momento actual de las metodologías cualitativas, según Denzin y Lincoln (2000), “demanda que las ciencias sociales y las humanidades lleguen a ser lugares de conversación crítica sobre democracia, raza, género, clase, estado-nación, globalización, libertad y comunidad” (Denzin y Lincoln 2000, p.3). La reflexividad puede entenderse como la capacidad humana de evaluar la propia acción y sus efectos en un contexto determinado. En la autoetnografía, esto implica el análisis de los procedimientos de investigación y análisis, desde el doble lugar de investigador y actor social. En este sentido, la investigación social siempre se desarrolla en un contexto particular que condiciona pero también posibilita la mirada del investigador. La capacidad de analizar estas condiciones y sus efectos en el proceso investigativo y sus resultados serían la característica principal de la reflexividad. “Reflexividad implica que las orientaciones de los investigadores pueden tomar forma mediante su localización socio-histórica, incluyendo los valores e intereses que estas localizaciones les confieren”. (Hammersley y Atkinson, 1994, p.31). Esto implica asumir que la investigación siempre es un proceso interpretativo que requiere hacer visible las condiciones que posibilitan ciertas interpretaciones y no otras (Parker, 2004). Es importante precisar que la reflexividad no es un atributo estrictamente individual, sino de las relaciones sociales en general. Siempre actuamos en relación a otros, y es en esa relación que creamos y recreamos los sentido que definen la interacción. “Es porque el sujeto es capaz de tomarse a sí mismo como objeto de análisis por lo que puede constituirse un mundo de significados compartidos y un espacio intersubjetivo sin los cuales la dimensión social no podría constituirse como tal. Verse con los ojos de los demás, verse en los ojos de los demás, anticipar los efectos de sentido, o de otro tipo, que producimos en los demás, entender lo que hacen o lo que pretenden los demás, en definitiva, hacer que seamos inteligibles para los otros y recíprocamente, todo ello sería imposible sin la conciencia de sí mismo que permite la reflexividad” (Ibáñez, 1994, p.231). La consecuencia de esto para el proceso de investigación es que cuando el investigador realiza un trabajo en terreno y elabora una construcción textual a partir de ese trabajo, debe reflexionar sobre la forma en que sus interpretaciones se cruzan con las de los sujetos investigados, generando ciertos efectos y no otros. Podemos llamar a este aspecto el carácter político de la investigación etnográfica. La noción de descripción densa, acuñada por Clifford Geertz (1973) refiere a un tipo de descripción guiada interpretativamente (Velasco y Díaz, 1999). Es decir, un examen minucioso y detallado, microscópico en palabras de Geertz, del contexto social que se estudia. Pero también la instalación de esta descripción en un sistema de relaciones significativas que le dé sentido a lo descrito. “Cuando el relato de unos hechos ordinarios y concretos condensan una visión relacional de valores y significados culturales, compuesta por el investigador, estamos ante una descripción densa” (Velasco y Díaz 1999, p.220). Tal como plantea Geertz (1973) a partir de las nociones de descripción superficial y descripción densa, el guiño de un ojo puede describirse en el primer caso como una contracción rápida del párpado. En el segundo caso, en la descripción densa, este gesto tiene un sentido que sólo puede ser interpretado a la luz del contexto social en que ese gesto se produce. Por ejemplo puede ser un gesto que refleja la burla de una persona hacia un amigo, haciéndole creer a través de esa señal que está en marcha una conspiración. Esta noción de descripción densa implica para la investigación autoetnográfica que el relato no puede ser una mera descripción impresionista de las experiencias del investigador en el campo de estudio al cual pertenece. Debe ser un intento por dar cuenta de dicho campo como marco significativo de discursos y prácticas que da sentido a lo que en él ocurre, utilizando como fuente de información y análisis la experiencia del investigador. Para lograr una descripción densa, un primer elemento a incorporar al relato es la localización (Velasco y Díaz, 1999). La localización del relato apunta a la ubicación de los datos en situaciones concretas del contexto que estamos investigando. “Cuando un agente dice o hace algo, lo importante no es sólo destacar el contenido de esa práctica, sino también dar cuenta del marco de intenciones y condiciones en que tal práctica ha sido llevada a cabo” (Velasco y Díaz, 1999, p.220). Por lo tanto, el relato debe inscribir las acciones de los sujetos y sus significados en un marco de sentido que también requiere ser especificado. Las características de la descripción densa nos ubican en la necesidad de la etnografía, y de la autoetnografía también, de presentar la investigación bajo la forma de una narración (Geertz, 1973; Hammersley y Atkinson, 1999). Tal como plantean Hammersley y Atkinson (1999) “la escritura se encuentra en el centro de la empresa etnográfica” (Hammersley y Atkinson, 1999, p.259). Pero debemos entender a la escritura no como un medio transparente de comunicación, sino como una herramienta descriptiva y analítica, como una labor intelectual en que el investigador busca producir una versión interpretativa de la realidad estudiada. Considerando los planteamientos revisados anteriormente sobre la reflexividad de la investigación cualitativa, los relatos etnográficos y autoetnográficos no son un intento de reflejar la realidad en los términos más objetivos posibles, sino más bien producir un conjunto de interpretaciones sobre el fenómeno en cuestión de modo de hacerlo inteligible. En este sentido hay un alejamiento del “realismo naturalista”, es decir de la construcción discursiva que produce el efecto de mostrar la “realidad misma”, para poner al investigador como eje del relato. Por lo tanto, el texto debe ser elaborado en primera persona, buscando dar cuenta de las bases que fundamentan la transformación de la realidad observada por él en un relato, en palabras de Hammersley y Atkinson (1999, p.270) “la transformación del campo en texto”.   3- Trabajo autoetnográfico y etapas de la investigación 

El trabajo constará de 4 etapas: Diseño de la investigación, trabajo de campo y análisis de la información y escritura del informe.A su vez, el trabajo de campo será desarrollado en diferentes etapas. Una etapa concierne al análisis de producción del discurso mediático sobre la conmemoración de la dictadura en Argentina y otra etapa corresponde al desarrollo de las entrevistas en profundidad para el análisis en recepción. 

Se seleccionó la técnica de estudio de caso porque permite producir teoría a partir de la investigación de un caso de interés. En este trabajo el interés parte de indagar cómo se construyó la memoria a 30 años de las dictaduras en Latinoamérica, tomando como caso a Argentina. Los estudios de caso, como plantea Eisengardt (1989), centran su atención en la comprensión de las dinámicas que se presentan dentro de  escenarios particulares. En el presente trabajo se seleccionó el caso de la dictadura en Argentina porque el objetivo es comprender las construcciones sobre las conmemoraciones después de 30 años de dictadura en el país.Stake (1995) plantea que “un caso tiene un interés especial en sí mismo (…). El estudio de casos es el estudio de la particularidad y de la complejidad de un caso singular, para llegar a comprender su actividad en circunstancias importantes. El caso es algo específico, algo complejo en funcionamiento. Se considera que el caso de Argentina tiene interés especial en sí mismo por la forma en que se construyó la memoria a partir de las representaciones de los medios de comunicación durante los últimos 30 años y abarca .A su vez Yin (1984) enumera prejuicios tradicionales contra la estrategia del estudio de caso que se superarán de la siguiente forma:1º La falta de rigor de la investigación: Se pondrá énfasis en lograr confiabilidad y validez perfecta en la definición de la estrategia metodológica, la recolección y análisis de datos. 2º Proveen una base débil para la generalización científica: La muestra será lo suficientemente consistente y amplia para lograr saturación teórica. Igualmente es difícil generalizar a partir de un estudio de caso. Se podrían establecer comparaciones con la formación de representaciones en otros países de Latinoamérica pero no se pueden aplicar las conclusiones en otros territorios porque cada país tiene sus características, acontecimientos y medios de comunicación particulares. 3º Toman demasiado tiempo y su resultado se traduce en documentos masivos e ilegibles: El corpus para aplicar análisis del discurso y las entrevistas en profundidad será lo suficientemente amplio como para llegar a construir teoría valida pero también lo suficientemente acotado para poder desarrollar el proyecto de investigación en un tiempo considerablemente lógico acorde al programa del doctorado.  

A partir del estudio de caso de Argentina se realizará una triangulación entre la metodología de Análisis del discurso y Entrevistas en profundidad para poder lograr una comprensión tanto de la producción de las representaciones desde los medios de comunicación como de la recepción de dichas representaciones.La triangulación consiste en la combinación de metodologías en el estudio del mismo fenómeno (Denzin en Jick, 1983). El objetivo es fortalecer la validez de la totalidad de los hallazgos a través de la congruencia y/o complementariedad de los resultados obtenidos por cada método. Es por eso que se complementa el análisis del discurso con las entrevistas en profundidad para entender ambas partes del proceso de construcción de significados. Gallart afirma que la triangulación entre métodos presenta un balance positivo por la posibilidad de comprender, de forma mas completa, el fenómeno estudiado. “La triangulación es típicamente una estrategia para mejorar la validez y la confiabilidad de la investigación o la evaluación de los resultados. (…) Al combinar múltiples métodos (como: observación, entrevistas y grabaciones) se llega a construcciones de realidades más válidas, confiables y diversas”. (Golafshani, 2003). El discurso mediático sobre la conmemoración a 30 años de la dictadura en Argentina se realizará a partir del Análisis del Discurso. Para tal fin se tomará en cuenta lo sostenido por el autor Flick [3]Los textos sirven a tres propósitos en el proceso de investigación cualitativa; no son sólo los datos esenciales en los que se basan los hallazgos, sino también la base de las interpretaciones y el medio central para presentarlos y comunicarlos. Así ocurre no sólo en la hermenéutica objetiva, que ha hecho de la textualización del mundo un programa (véase Garz, 1994) sino, más en general, en los métodos actuales de la investigación cualitativa.”Principalmente porque el primer instrumento de análisis son los discursos producidos en los actos de conmemoraciones y las noticias que los medios trabajaron al respecto durante el año 2006. Se usarán categorías de análisis tales como enunciación y enunciado (Benveniste Verón) Dentro de la línea de la enunciación se pondrá en juego la figura del enunciador, dejando aparecer su subjetividad mediante diferentes recursos tales como subjetivemas, axiológicos entre otros. Este proceso servirá a fin de dar cuenta como se manifiestan las representaciones  en los textos que compondrán el corpus.Al analizar el enunciado en un abordaje macro se va a tener  en cuenta el estilo, tema y estructura, que permite visualizar la aparición de determinados géneros discursivos. (Bajtín)Siguiendo la lógica de las investigaciones cualitativas este proceso metodológico no está cerrado, dado que la investigación supone una reconstrucción continua entre marco teórico, corpus y la metodología misma. Por eso el fin es realizar sistematizaciones que permitan establecer regularidades o la construcción de tipologías discursivas en el corpus a analizar y en relación al problema de investigación. 

Además, la metodología se complementará con entrevistas en profundidad semiestructuradas. Las preguntas se formularán de manera idéntica para asegurar resultados comparables  con respecto a qué se recuerda sobre las conmemoraciones de la dictadura en Argentina pero luego se presentarán preguntas flexibles para generar una conversación abierta. Se detallará una guía de pautas que oriente al entrevistador en las dos etapas de las entrevistas. “Por entrevistas cualitativeas en profundidad entendemos reiterados encuentros ara a cara entre el investigador y los informantes, encuentros éstos dirigidos hacia la comprensión de las perspectivas que tienen los informantes respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las expresan en sus propias palabras”. (Taylor y Bodgan, 1990).La muestra seleccionada para las entrevistas en profundidad estará compuesta por diferentes segmentos de entrevistados. Para lograr información útil para el trabajo se considera necesario establecer diferentes segmentos de entrevistados que reflejen diferentes puntos de vista dentro de la sociedad. Es por eso que se  divide la muestra por edad y por profesión. Se realizarán 32 entrevistas en profundidad: 8 entrevistas a adultos de entre 50 y 70 años de edad que tengan una profesión relacionada con las ciencias sociales (sociología, periodismo, historia). 8 entrevistas a adultos de entre 50 y 70  años de edad con trabajo no relacionado con las ciencias sociales. Se seleccionó este segmento de edad porque son personas que vivieron la dictadura. 8 entrevistas con jóvenes 20 a 30 años que tengan una profesión relacionada con las ciencias sociales (sociología, periodismo, historia). Y 8 entrevistas a jóvenes de entre 20 y 30 años de edad con trabajo no relacionado con las ciencias sociales. Este segmento no vivió la dictadura. Sus representaciones son producto de las construcciones que realizaron los medios de comunicación y su núcleo social. La variable profesión es para conocer diferentes tipos de puntos de vista dentro de la sociedad. La actividad laboral relacionada con las ciencias sociales supone un trabajo de reconstrucción historia. Mas allá de que obviamente los dos segmentos pueden interesarse en la lectura del tema. Pero esa lectura no está directamente relacionada con su profesión.  Muestra:

Cantidad de entrevistas

Edad Profesión/ Actividad laboral 
8 50 a 70 profesión relacionada con las ciencias sociales
8 50 a 70 trabajo no relacionado con las ciencias sociales
8 20 a 30 profesión relacionada con las ciencias sociales
8 20 a 30 trabajo no relacionado con las ciencias sociales

La muestra se puede definir como una muestra intencional donde “los casos son elegidos por su relevancia teórica o empírica para profundizar el conocimiento sobre el tema” (Segunda Reunión  del Seminario dictado por Pablo Forni).  

Por medio de la muestra seleccionada se intentará llegar a la saturación teórica. Sin no se lograra, se realizarán mas entrevistas o se determinara un nuevo segmento a indagar. El instigador permanecerá abierto para realizar las modificaciones que fueran necesarias para llegar a la confiabilidad y validez máximas posibles en el estudio.  La elección de la metodología se realizó porque se considera que es la mas apropiada para el análisis del objeto de estudio y además porque el investigador posee las herramientas profesionales y teóricas como para desarrollar el plan metodológico, la recolección de datos y su análisis. Además se cuenta con los recursos materiales para acceder al corpus de datos y a los contactos para realizar las entrevistas. Por ultimo, los tiempos son acordes con los años restantes del doctorado y con la fecha estimada de presentación de tesis. 

Para la FACULTAD LATINOAMERICANA DE CIENCIAS SOCIALES

Programa de Doctorado en Ciencias Sociales 

 Bibliografía ·                             Bibliografía obligatoria de la materia Seminario de Estrategias de investigación cualitativas en ciencias sociales (2006) Flacso sede Argentina.Bibliografía ampliatoria específica referida al proyecto . 

·                            Alvesson, Mats (1999). “Methodology for close up studies”. Institute of Economic Research: Working Paper Series. Disponible en http://www.lri.lu.se/pdf/wp/1999-4.pdf

·                            Barley, Niger (2004). “El antropólogo inocente”. Editorial Anagrama. Barcelona: España.

·                            Cabruja, Teresa (1998). “Psicología Social Crítica y postmodernidad: implicaciones para las identidades construidas bajo la racionalidad moderna“”, en Revista Anthropos 177: Psicología social, una visión crítica e histórica. Barcelona: España.

·                            Candau, Joel (2001). “Memoria e identidad”. Ediciones del Sol. Buenos Aires: Argentina.

·                            Doménech, Miquel e Ibáñez, Tomás (1998). “
La Psicología Social como crítica”, en Revista Anthropos 177: Psicología social, una visión crítica e histórica.
Barcelona: España.
·                           
Duncan, M. (2004). Autoethnography: Critical appreciation of an emerging art. International Journal of Qualitative Methods, 3(4), Article 3. Retrieved 10/03/05 from http://www.ualberta.ca/~iiqm/backissues/3_4/html/duncan.html.

·                            Ellis y Bochner (2000). “Autoethnography, personal narrative, reflexivity: researcher as subjetc”, en Handbook of Qualitative Research, Denzin, Norman e
Lincoln, Ivonna Eds. Sage.

·                            Geertz, Clifford (1973). “La interpretación de las culturas”. Gedisa. Barcelona: España.

·                            Geertz, Clifford (1989). “El antropólogo como autor”. Editorial Paidós. Barcelona, España.

·                            Guash, Oscar (1996). “Observación Participante”. CIS, Cuadernos Metodológicos, Nº 20 Madrid: España.

·                            Hammersley, Martyn y Atkinson, Paul (1994). “Etnografía: métodos de investigación”. Editorial Paidós. Barcelona: España.

·                            Haraways, Donna (1995). “Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”. Cátedra. Madrid: España.

·                            Sandoval, Juan (2004). “Representación, discursividad y acción situada. Introducción crítica a la psicología del conocimiento”. Universidad de Valparaíso. Valparaíso: Chile.

·                            Vázquez, Félix (2001). “La memoria como acción social. Relaciones, significados e imaginario”. Paidós. Barcelona: España.

·                            Velasco, Honorio y Díaz de Rada, Ángel (1999). “La lógica de la investigación etnográfica”. Editorial Trotta. Madrid: España.

·                            Wolcott (2003). “Mejorar la escritura de la investigación cualitativa”. Editorial Universidad de Antioquia. Medellín: Colombia.


[1] 1ra Reunión Seminario de Estrategias de investigación cualitativas en ciencias sociales. FLACSO Sede Argentina, julio 2006. 

[2] Op cit

[3] Flick, U. (2004) Introducción a la investigación cualitativa (Madrid: Morata) Capítulo III: “Construcción y comprensión de textos”.

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