Comunicación política. Discurso electoral de Eduardo Duhalde de la campaña de1999.

      Facundo M. Ponce

     Universidad Nacional de Villa María

        Magister en R.R.I.I. -CEA –UNC                                                               

    I. INTRODUCCIÓN.   El presente trabajo tiene como objetivo analizar los discursos de Eduardo Duhalde inscriptos en la campaña electoral de 1999 con el fin de desmantelar las estrategias lingüísticas que sirvieron a este ejercicio enunciativo para obtener individualidad y diferenciación. El corpus discursivo seleccionado está constituido por las manifestaciones públicas de los últimos meses de campaña realizados por el candidato.En una época marcada por la fragmentación y el predominio de la imagen, la palabra política debe luchar y cumplir su objetivo: la persuasión. En el discurso político (Verón), convencer involucra a un enunciador poseedor de una posición de enunciación muy fuerte que intenta desde allí una identificación con las construcciones discursivas de los diferentes destinatarios y busca responder a esa cierta estructuración que caracteriza dichas prácticas. Mostrar ese funcionamiento, es abordar un fenómeno social desde un proceso discursivo.   Las elecciones parlamentarias de 1997 muestran la derrota del justicialismo y el rotundo triunfo de
la Alianza por el Trabajo,
la Educación y
la Justicia. El Gobierno de Menem se caracterizó más por su interés en materia económica que por resolver problemas sociales como el de la inseguridad y el desempleo.
La Alianza surge en la vida política argentina para representar un cambio en materia social que asegure la continuidad de la estabilidad económica. El periodista Mario Bertellotti analiza en su libro “Crisis y Resurrección del Justicialismo” la derrota de esta línea en 1997 debido a que “dos años después de su último éxito electoral, el centro de gravedad del gobierno de Menem y su discurso y su discurso y social se mantuvo inalterable, pero la realidad en esos años cambió y con ello lo hicieron también las demandas de la sociedad sobre el gobierno”.  El justicialismo deberá enfrentar un terreno social caracterizado por el descreimiento en la política, posicionarse en las arenas del poder, y desde su posición oficialista está obligado a definirse en la tensión contradictoria: continuidad y cambio.
  II. ANÁLISIS.– El Trabajo y la crisis de la desocupación.   El discurso duhaldista eleva la bandera política que la naturaleza del partido justicialista le proporciona.“Yo sé desde el corazón que un abuelo que trabajó toda la vida no puede estar con una limosna de $150 por mes. Es la principal deuda que tenemos que pagar. Me comprometo con mi Pueblo y junto con Ortega, junto con el Intendente Carlos Brown que restauraremos
la Justicia Social”.
“En este mundo deshumanizado de la globalización, nos juramentaremos hacer todos los esfuerzos junto con el pueblo y refundar la justicia social. Aquella que hacía decir a nuestro fundador, al General Perón: “Para que los hijos sean los únicos privilegiados no deben faltar tres cosas: primero, no debe faltar pan en la mesa de ningún argentino: no debe faltar trabajo en ninguna familia; y tercero, no debe faltar un techo para cobijar los sueños de los argentinos”.El discurso explica qué es la “Justicia Social” e incorpora las palabras del General Perón. “Pan”, “Trabajo” y “Techo” son los conceptos que lo conforman. “Justicia Social” se encuentra definido en esta práctica en términos económicos. Ella es alejamiento de “organismos internacionales”, es la jubilación para el abuelo que espera, es trabajo para todos con su remuneración justa.   Justicia es trabajo. “Trabajo” es el tópico por el que estructura su discurso. La falta de fuentes laborales se transforma en la situación que hay que erradicar. Para ello, propone el discurso del fin de la desocupación. La crisis existente refiere únicamente al problema económico. Crisis significa desocupación:“Mientras en el primer mundo, los más importantes teóricos hablan del fin del trabajo, nosotros venimos desde el justicialismo a hablar desde el fin de la desocupación”.“El problema de hoy es la desocupación en
la República Argentina. A ella le venimos a declarar la guerra y lo vamos a hacer organizadamente. Vamos a tener el mismo coraje, la misma decisión, la misma voluntad inquebrantable para vencer el flagelo de los tiempos modernos”.
“…sino que vamos a luchar a muerte para vencer, para que sea el fin de la desocupación en
la Republica Argentina, para enfrentar lo que era la pandemia de los ochenta”.
   La construcción sustantiva “flagelo de los tiempos modernos” refiere al problema de la desocupación. El empleo de la misma logra una descripción amenazadora de la desocupación. La palabra “desocupación” adopta un rasgo semántico particular que le proporciona la relación con el término nombrado. “Flagelo”, según el diccionario de
la Real Academia Española, significa azote o calamidad. Este concepto imprime su valor axiológico negativo a la situación de desempleo. “desocupación” se transforma en un enemigo poderoso e invencible.
“…sino que vamos a luchar a muerte para vencer, para que sea el fin de la desocupación en
la República Argentina, para enfrentar lo que era la pandemia de los ochenta. Y reitero, no nos creían. No nos creían algunos. Nos creyó nuestro Pueblo y nos siguió. En dos años partimos la hiperinflación en el País y lo hicimos en soledad”.
“Pandemia de los ochenta”, explica la crisis generada por la hiperinflación. El concepto pandemia refiera a una plaga que se extiende por una región o país. Nuevamente, el problema es caracterizado como una fuerza devastadora que lograron vencer en soledad con las leyes de la convertibilidad. El justicialismo se transforma en el capitán de la batalla que posee la capacidad para aniquilar. El ímpetu y fuerza propuesta rechazan en el discurso la figura de un administrador ante un problema:“Las crisis no se administran. Se las enfrenta para derrotarlas”“El peronismo sabe que razonando, el país no se salva, y vamos a poner pasión para salvar
la República Argentina
   Si se realiza la siguiente transformación a las expresiones antes expuestas, se puede descubrir la oposición que se da entre lexemas:Las crisis no se administran para derrotarlas.Las crisis se enfrentan para derrotarlas.El peronismo sabe que razonando el país no se salva.El peronismo sabe que poniendo pasión el país se salva.    De las siguientes transformaciones realizadas y cambiando el verbo “administran” y el verboide “razonando” por sus sustantivos derivados, se puede inferir que “administración” y “razón” sin axiológicos negativos rechazados por el discurso.   “Enfrentamiento”, sustantivo dejado del verbo “enfrentan, y “pasión” en esta formación discursiva apoyan la idea de fuerza a la hora de actuar. Al transformarse en axiológicos positivos por el sistema de valores en el que se encuentran contenidos, entran a actuar en un campo semántico que exige fuerza para lidiar. La connotación se desprende por la red de relaciones que las palabras conforman. “Enfrentamiento” y “Pasión” demuestran que el sentimiento de lucha está siempre presente y es innato o propio al ser peronista.– Dos Peronismos.   “Peronismo” se relaciona con términos que se oponen y posibilitan la construcción de dos campos semánticos que conforman dos situaciones diferentes. Primer Campo Semántico:“¿No será que por décadas estuvimos mal gobernados?         “Basta de un peronismo enfermo de cortoplacismo, vacío de Pueblo, y sin movilización”.           “Es una vergüenza que en
la Patria grande haya familias que tengan que robar un pedazo de tierra para poder construir su humilde vivienda. Esos es síntoma de incapacidad de gobernar, es un síntoma de desorganización”.
Segundo Campo Semántico:“El peronismo va hablar del fin de la desocupación en
la Argentina, y lo va a hacer realidad porque tenemos historia en estos temas, porque vamos a recoger desde el magisterio conceptual del peronismo sus mejores páginas”
“Yo estoy muy orgulloso. Antonio decía: la responsabilidad que sobre mí pesa, de cincuenta años gloriosos de la historia del justicialismo. Y he tomado este compromiso”.“El justicialismo está unido íntimamente con el cristianismo. Y debemos decirlo sin miedo a que nos contesten nuestro adversarios”.“Este es el horizonte de la lucha del Movimiento Nacional Justicialista, esta es la enseñanza de ejemplo, la prédica de la realización del justicialismo hasta 1955. A esto vamos a volver. Que no se asusten nuestros adversarios creyendo que el justicialismo cuando habla de estas cosas está retrocediendo. Porque Perón no hablaba, como sí se ha dicho, para el año cincuenta. Perón hablaba para las futuras generaciones y son esta futuras generaciones que lo están interpretando”.   El discurso construye dos peronismos: el generado por la gestión Menemista y el que pertenece a la historia del partido y debe ser interpretado por estas generaciones. El primero se relaciona con “cortoplacismo”, “vacío de pueblo”, “sin movilización”, “incapacidad de gobernar” y “síntoma de desorganización”, el segundo se relaciona con “historia”, “magisterio conceptual”, “gloria”, “cristianismo”, “1955”, “enseñanza de ejemplo”, “predica de realización”, “futuras generaciones”, “invencible” y “fuerza incontenible”. Estas construcciones conforman un paradigma que oposición que establece dos peronismos: el que representa una etapa que debe concluir y el que es necesario resurgir. Cada “peronismo” se relaciona con una conformación que le imprime su valor. Estas “asociaciones” que se dan alrededor de un término permiten refundar un peronismo y finalizar otro.  Las construcciones sustantivas que estructuran el peronismo de la historia instalan una axiologización positiva que contrasta con un capo conceptual negativo que busca la configuración de un peronismo alejado de sus orígenes. La fuerte peronización del discurso surge al nombrar el partido desde la doctrina con su unidad y organización, con su relación con el credo cristiano y la actualización con un futuro.      La conformación de dos peronismos mediante el paradigma de oposición demostrado permite el alejamiento de una etapa liderada por el Dr. Carlos Menem. La misma se presenta en esta práctica sin ser nombrada. El enunciador utiliza formas nominales que conllevan un acto implícito que el receptor debe inferir:

FORMAS NOMINALES REFERENTE

   La denominación de este contradestinatario no se hace explicita. El campo semántico se caracteriza a los dos peronismos logra la identificación con su referente. La gestión Menem es llevada al discurso para establecer un alejamiento de un peronismo que no se identifica con sus principios y se comprometa con el Pueblo.   A partir de este análisis, notemos que los campos semánticos conformados estructuran el discurso desde dos aspectos:Ÿ                   La denuncia de una situación y la reacción que se encuentra en el llamado a la pasión y al enfrentamiento, desestimando toda política administrativa.Ÿ                    El alejamiento de una etapa y el comienzo de otra liderada por el peronismo que surge desde la historia.– Pronombre Personal “Nosotros”.  El discurso duhaldista hace uso de cuatro siguientes tipos de nosotros:1.                   Nosotros exclusivo para los candidatos representantes.2.                   nosotros partidario o inclusivo.3.                   nosotros con extensión máxima.4.                   nosotros inclusivo con el oponente.Nosotros 1 è Yo + los que representan el partido justicialista.                          Yo + ellos è nosotros exclusivo.  Este “nosotros” domina el discurso en su extensión, porque sólo el expresa lo que hicieron, sienten, hacen y efectuarán en un futuro los que tienen la misión de representar el partido justicialista. Nosotros conformamos discursivamente una línea política con actitudes acertadas ante problemas pasados:“Ahora, es gracioso escuchar a
la Unión Cívica Radical diciendo que están contentos con la convertibilidad. Están contentos, pero lo logramos, porque ellos fracasaron como opositores. Ellos quisieron que no votemos las leyes de la convertibilidad. El peronismo cuando se propone un proyecto lo cumple. Es por eso que estamos en una disyuntiva distinta. El problema de hoy no es la hiperinflación. El problema de hoy es la desocupación en
la República Argentina. A ella le venimos a declarar la guerra y lo vamos a hacer organizadamente. Vamos a tener el mismo coraje, la misma decisión, la misma voluntad inquebrantable para vencer el flagelo de los tiempos modernos”.
  Nosotros 1 posee la capacidad para luchar contra el desempleo y sabe que puede hacerlo:“Mientras en el primer mundo, los más importantes teóricos hablan del fin del trabajo, nosotros venimos desde el justicialismo a hablar desde el fin de la desocupación, porque nos sabemos capaces de hacerlo”.     En este fragmento el discurso de los importantes teóricos del primer mundo entra en contrastación con la práctica en que se inserta. El verbo “sabemos” construye la seguridad de una propuesta para exterminar un problema y la razón para negar la primera postura. Nuevamente, Nosotros 1 refuerza su enunciado desde la denominación del partido. Este deíctico es el pueblo que escucha los logros pasados y el compromiso actual asumido por los tiempos venideros. Nosotros 2 è Yo + todos los compañeros justicialistas.                         Yo + ustedes è nosotros inclusivo.  El deíctico nosotros en forma inclusiva une a todos los partidarios del pensamiento peronista. “El peronismo va a hablar del fin de la desocupación en
la Argentina, y lo va a hacer realidad porque tenemos historia en estos temas, porque vamos a recoger desde el magisterio conceptual del peronismo, sus mejores páginas. El peronismo se apresta a dar una gran batalla y en esa batalla nos van a acompañar muchos argentinos que no peronistas, pero que saben que tenemos la fuerza de decisión, del coraje cuando no proponemos planes y desarrollo”.
La convocatoria que se logra por medio de “el peronismo” une en el “nosotros” a todo seguidor de esa línea. Nos 2 es un peronismo que posee historia y, por ende, la capacidad para salvar una Nación de la desocupación; es un peronismo que estará acompañado de aquellos que no lo son, pero ven en él la fuerza y la decisión.Nosotros 3 è Yo + los argentinos.                         Yo + ustedes + ellos è Nosotros con extensión máxima.  El análisis del deíctico que se expone a continuación fue utilizado únicamente en los dos casos que presentan.  Desde esta posición, el enunciador se une a un “argentinos” que convoca:“Les digo a todos los argentinos que en vez de quejarnos de lo que hacen los brasileños, copiemos de ellos y seamos más nacionalistas, más argentinos. Defendamos nuestras empresas, defendamos nuestro trabajo, porque el trabajo de los argentinos debe ser para los argentinos. (…) Los argentinos tenemos que defendernos entre nosotros”.“No fue tarea fácil esa etapa de la vida de
la República Argentina. Algunos creen que fue una tarea fácil. Todo el arco opositor, todo el poder económico de la época enfrentaba la tesis del General Perón. Pero él se puso junto con su pueblo, junto con los trabajadores e izó la bandera y lo seguimos y lo logramos los argentinos, la época de mayor felicidad y bienestar de nuestro pueblo”.
  El nosotros en su extensión máxima nombra a los argentinos para demostrar que todos deben luchar contra las consecuencias de una economía globalizada. Nos 4 è Yo + mi adversario.                Yo + tú.  El enunciador rompe la relación con su alocutario habitual y coloca en posición de recepción a su adversario:“No se puede esperar más. Para marzo, abril o mayo habrán desaparecido decenas de miles de pequeñas empresas, de pequeños productores. Ahora, tenemos que ocuparnos. Ahora, Dr. Fernando de
la Rúa. El pueblo espera que nos pongamos de acuerdo. Es una vergüenza, porque hay una elección electoral no nos pongamos de acuerdo ante una crisis que nos está agobiando a todos los Argentinos”.
  En forma tácita, la primera persona gramatical del plural establece un canal de comunicación entre un yo hablante y un usted que representa la postura contraria. El discurso los une por compartir un mismo objetivo, pero al mismo tiempo lo aleja ya que el enunciador es el poseedor de la voz y trasforma el enunciado en una orden a su contradestinatario. No sólo le ordena, también lo llama a la reflexión haciendo sobre la pelea electoral.“Esa es la realidad, Doctor de
la Rúa. A la problemática social la debemos resolver donde está: en las provincias”.
  El enunciador enseña a su adversario cuál es la realidad con la que se enfrentan. En los dos fragmentos, los verbos modales “debemos” y “tenemos” y el adverbio modal “ahora” construyen la fuerza ilocutoria. “Ahora”, término que remite a la situación de enunciación, convoca al adversario a una actuación inmediata. El mismo acentúa la caracterización de un oponente inseguro en la toma de decisiones. La modalidad de enunciación imperativa se presenta para establecer dos niveles: el que imparte la orden y el que escucha y debe acatarla.  Nos 4 crea una situación de relación de jerarquía entre las dos figuras políticas, ya que encontramos una práctica discursiva que asume una posición diferente: el enunciador hace ingresar a su adversario para pedirle un cambio de actitud y en consecuencia descalificarlo por ser quien escucha las palabras del que posee la facultad de ordenar.  Las siguientes líneas sintetizan la funcionalidad de los deícticos analizados:Ÿ                            Nos 1. Propuesta eficiente.Ÿ                            Nos 2. El pensamiento reivindicado desde la historia.Ÿ                            Nos 3. El compromiso a todos los argentinos.Ÿ                            Nos 4. El enunciador que exige y demuestra a su oponente.  Los deícticos utilizados demuestran una propuesta que se fundamenta en la capacidad de una línea que posee historia. Constantemente, el discurso refiere la sapiencia, decisión y compromiso para actuar. Las Entidades en el Discurso Duhaldista.  El imaginario político coloca en posición de recepción entidades que la historia del partido ha hechos de suyas. Dentro del plano del enunciado, el análisis siguiente muestra como la conformación de las mismas es funcional al objetivo: construir el discurso del fin de la desocupación. 

El Argentino y El Trabajador.  La conformación discursiva del argentino en esta práctica refiere al hombre que ha sido el porqué de la lucha peronista, el que siguió los pasos de la doctrina y lo hará nuevamente. Es el trabajador que acompañará a los representantes del movimiento en la lucha contra la desocupación:“Yo estoy muy orgulloso. Antonio decía: la responsabilidad que sobre mí pesa, de cincuenta años gloriosos de la historia del justicialismo, y he tomado este compromiso. Enorme responsabilidad. Pero quiero decirles, queridos compañeros, que lo hago fundamentalmente, con mucho amor, con mucho amor, con mucho amor por millones de argentinos esperanzados en nuestro gobierno”.  En este fragmento observamos que la entidad “argentinos” es para quien trabaja, dirigen todos los esfuerzos y asumen responsabilidades. Es el argentino que encuentra una esperanza en la propuesta que ofrecen.  El enunciado marca la relación “yo-ustedes”, ya que está presente el vocativo “queridos compañeros”. A partir de ella se despliega el alcance del accionar justicialista y la actitud que adhiere el yo-hablante ante tal misión.  La responsabilidad surge desde dos aspectos: el deber con el partido (“Y he tomado este compromiso”) y el sentimiento para con los argentinos (“que lo hago fundamentalmente con mucho amor”). Aquí aparece la relación del emisor y el argentino desde un plano diferente. La presencia de un motivo que lleva a actuar desde los sentimientos imprime en el discurso la imagen de un candidato que piensa en los argentinos desde su condición de persona. Notemos en el fragmento anteriormente expuesto la funcionalidad del conector “Pero”, este nexo oracional encabeza una concesión, porque la idea anteriormente planteada prevalece sobre una primera que expresa el compromiso asumido por un peronismo histórico. El adverbio “fundamentalmente refuerza la concesión planteada. No se niega la primera proposición, pero el sentimiento del candidato para con los argentinos llega más allá del compromiso partidario.  El siguiente enunciado establece la diferencia entre el argentino-peronista y el argentino-no peronista:“El peronismo se apresta a dar una gran batalla y en esa batalla y en esa batalla nos van a acompañar muchos argentinos que no son peronistas, pero que saben que tenemos la fuerza de decisión, del coraje cuando nos proponemos planes y desarrollo”.  El argentino no peronista es conformado discursivamente como el seguidor de una propuesta en la que se destaca el coraje suficiente para la lucha y la experiencia. El mismo ingresa en el dispositivo de enunciación peronista para aumentar las filas de enfrentamiento. El discurso erige en su nivel más alto el pensamiento doctrinario que fundó Perón cuando une en su accionar al argentino no partidario que ve en la propuesta un partido consolidado desde su conceptos primeros.“Algunos creen que fue una tarea fácil. Todo el arco opositor, todo el poder económico de la época enfrentaba la tesis del General Perón. Pero él se puso junto con su pueblo, junto con los trabajadores e izó la bandera y lo seguimos, y los logramos los argentinos, la época de mayor felicidad y bienestar de nuestro pueblo”.  En este fragmento, la desinencia de los verbos “seguimos” y “logramos” une en un “nosotros inclusivo” al yo hablante y los argentinos, quedando esta entidad construida desde el discurso como la que en un pasado siguió a Perón y logró con él la época de mayor bienestar. Este argentino pertenece a la historia, pero está nuevamente en el presente. La desinencia de los verbos anteriormente nombrados transforma la entidad “argentinos” en una unión entre un pasado que triunfó con la tesis de su líder y una actualidad que sufre la enorme crisis que provoca la desocupación. El mismo argentino que ayer triunfó es el mismo que hoy enfrenta las consecuencias de una economía adversa. El discurso construye un argentino atemporal en su esencia, un argentino que no cambia en relación con un justicialismo. La entidad “argentinos” es la encargada de reivindicar el partido.Pueblo. La actitud de los argentinos, de los trabajadores, del pueblo es la misma a través del tiempo: seguir la prédica del enfrentamiento justicialista. El siguiente enunciado, muestra la situación adversa que debió enfrentar el peronismo, la reacción de algunos y la del pueblo:“…sino que vamos a luchar a muerte para vencer, para que sea el fin de la desocupación en
la República Argentina, para enfrentar lo que era la pandemia de los ochenta. Y reitero, no nos creían. No nos creían algunos. Nos creyó nuestro Pueblo y nos siguió. En dos años partimos la hiperinflación en el País y los hicimos en soledad”.
  La eliminación de la hiperinflación se transforma en otro acierto para el justicialismo, una derrota de “algunos” y el logro para el “Pueblo”. Notemos que en el enunciado propuesto el metacolectivo es modificado por el adjetivo pronominal “nuestro”. De esta manera, la entidad se transforma en posesión del justicialismo.  “Y el 24 de octubre, cuando se abran las urnas, ustedes verán que distinto son los bocas de urna con las encuestas y el voto del pueblo que va a estar siempre con los justicialistas. Gracias compañeros, que Dios los bendiga”.   En este enunciado, desestima la veracidad de las encuestas y enfatiza la respuesta de un pueblo que estará siempre con los justicialistas.  La entidad “argentinos”, “trabajadores” y el metacolectivo “pueblo” se fusionan. Pueblo, comprende a todos los argentinos que trabajan, sufren por el desempleo y, en un pasado, como hoy y en el futuro con la propuesta. Las tres entidades conforman el discurso de la argentina trabajadora: Pueblo es el conjunto de trabajadores que conforman los argentinos.Ejes Temáticos del Discurso.  El discurso duhaldista se estructura en dos ejes que surgen desde el problema al cual se enfrentan y su consolidación como partido:1° Eje: construye el discurso del fin de la desocupación. Devolver el trabajo a los    argentinos es el principal objetivo. Para ello, propone el alejamiento de intereses internacionales y la lucha desde un nacionalismo que defienda las economías regionales.2° Eje: construye el discurso de reivindicación de una propuesta. Para ello, vuelve a los logros pasados, recupera los principios y propone la superación de una etapa que debe ser renovada.  Desde el primer eje, el discurso construye el fin del desempleo en
la Argentina. La propuesta muestra una situación generada por el tiempo que se vive. La globalización se expone como factor causante de la desocupación. La economía globalizada se transforma en un problema que afecta a todos. La crisis surge de la situación de fin de siglo que es anunciada por economistas y politólogos. La crisis del trabajo, caracterizada como “flagelo”, es producto de la situación mundial. Por eso, propone alejarse de organismos internacionales y defender las economías regionales que están siendo devastadas. El Mercosur ingresa al discurso para demostrar las consecuencias de una economía globalizada adversa a los intereses nacionales.
  Desde el segundo eje, el discurso busca construir la unidad de concepción del partido. Los logros pasados, como la convertibilidad o el equilibrio fiscal que
la U.C.R. debe aceptar después de cuestionar, se convierten en la justificación del presente de la propuesta. El pasado, el presente y el futuro se unen para explicar un partido desde sus principios y como alternativa renovadora de una etapa que debe concluirse para comenzar otra. La misma, actuando desde su posición oficialista, necesita expresarse en términos de permanencia y, también, cambio, Perón sintetiza la propuesta desde un discurso que lo invoca por su triunfo con los trabajadores y con sus palabras que relacionan peronismo, cristianismo y generaciones futuras.
“Porque entendemos en su profundidad, porque sabemos que nuestro movimiento hunde profundamente sus raíces en
la Doctrina Justicialista, Perón contestaba con esa voz ronca y cálida: “hace dos mil años”. Así contestaba el General Perón: “El justicialismo está unido íntimamente con el cristianismo”. Y debemos decirlo sin miedo a que nos contesten nuestros adversarios”.     
Este eje busca la unidad de acción a través de la reivindicación de la propuesta desde un pasado que muestra de donde viene, un presente que representa una alternativa para un futuro marcado por el origen y el cambio.Enunciador.  El discurso duhaldista constituye a un enunciador que se define de las dos siguientes maneras:a.                     Como candidato a presidente por
la República Argentina.
b.                     Como representante y portavoz de una línea política.  Desde la primera conformación, el enunciador expone en el discurso su capacidad y experiencia para gobernar. Se aleja de organismos internacionales y de la opinión de politólogos y economistas para mostrarse como el candidato que actúa desde lo que siente como argentino, como hombre.  El enunciador expresa los reiterados pedidos de acuerdo que hizo al candidato aliancista, el cual no contestó a los mismos. Aquí encontramos la conformación de una imagen conciliadora, decidida y que tiene en cuenta el sufrimiento de los argentinos, antes que una campaña electoral. La construcción del enunciador proyecta otra que caracteriza directamente al contradestinatario como apartado y ajena de los intereses de los ciudadanos y carente de seguridad en el momento de decidir. Los razonamientos esgrimidos son ataques directos al hombre que se presenta como adversario.Prodestinatario.  El enunciador prefiere una práctica discursiva en la cual la identificación justicialista se privilegia. Esta idea desemboca en dos aspectos:Ÿ                                 El enunciador se erige sobre el destinatario positivo.Ÿ                                 El destinatario positivo se siente con el discurso.  Desde un primer momento. La situación de enunciación instaura una práctica discursiva vencedora que recalca la identidad, como así también establece diferentes niveles entre un enunciador que es el ungido para iniciar la empresa y un prodestinatario que es ingresado a las filas y debe seguir a su líder. El enunciador se erige demostrando capacidad y sapiencia ante el serio problema que se enfrentan. El discurso trae el accionar que en un pasado realizó. El prodestinatario se une como aquél que conformó sus filas y hoy lo hace nuevamente. La invitación a la lucha refiere directamente al otro positivo que espera resurgir las primeras convicciones en que se sostienen la propuesta justicialista.Paradestinatario.  Según el corpus discursivo seleccionado, encontramos que la práctica privilegia al partido justicialista. La identidad del partido se eleva y la consagración del discurso se logra a través de una fuerte peronización.  El argentino no peronista está plenamente marcado en el discurso emitido el 16 de agosto en
la Ciudad de Santa Fe. El mismo ingresa en el dispositivo justicialista para ser nombrado como el que acompañará la propuesta al ver en el partido el coraje suficiente. La diferencia entre el partidario y el argentino no peronista está delimitada. La distancia entre los mismos trata de ser borrada e el discurso al unir el paradestinatario a las filas de acción. La propuesta intenta la inclusión, pero la misma crea diferencias.
  .Contradestinatario.  El discurso posee una característica particular debe instaurar el “otro negativo”, ya que se identifica la construcción de dos adversarios:Ÿ                                 Dr. Fernando de
la Rúa y línea política que representa (U.C.R.).
Ÿ                                 El menemismo.  Es una constante en este discurso, demostrar la inoperancia del candidato aliancista, característica que se extiende a la línea política que representa. El contradestinatario es construido como un político sin iniciativa en su accionar. En reiteradas instancias al adverbio “ahora” es usado para convocarlo y comprometerle con una situación que necesita auxilio inmediatamente. 
La Unión Cívica Radical es ingresada en el discurso para mostrar una línea sin seguridad. El ataque se realiza directamente al partido político que pertenece el candidato. La naturaleza de
la Alianza no es formulada en el discurso. Las estrategias de negación apuntan a un radicalismo que no quiso votar las leyes de la convertibilidad y que tuvo retirarse del gobierno anticipadamente en 1989 por fracasar ante la hiperinflación.
  Son varios los recursos que utiliza el discurso para introducir la negación del adversario. La heterogeneidad enunciativa surge en esta práctica en el momento e incluir el discurso del Otro negativo. El uso del estilo directo crea la ilusión de reproducir palabras de
la Alianza y su candidato representante. El efecto de fidelidad y autentificación que se logra manteniendo la independencia sintáctica la situación comunicativa del adversario. Cuando el estilo cambia a un discurso indirecto, el enunciador se torna poseedor de las palabras de u “otro negativo” para enfrentarlas con su palabra. La voz de
la Alianza vuelve a presentarse, pero sin la autonomía anteriormente nombrada. La intención desacreditante se presenta al anular en su práctica un discurso que se le atribuye al adversario.
  La inoperancia aliancista se acentúa cuando el enunciador dirige su discurso al Doctor Fernando de
la Rúa. Frente al pueblo expectante, le enseña y pide actuar con celeridad ante los problemas económicos. En el análisis realizado al deíctico nosotros, en su variante Nos 4, se puede identificar la relación de jerarquía que se establece en las dos figuras.  El modelo menemista también se transforma en un contradestinatario. Aquí la lucha se desata contra un “otro negativo” que no es nombrado, pero se da por sobreentendido que su objetivo es alejarse de un sistema para proponer una alternativa renovadora. La gestión Menem es llevada al discurso para demostrar que estamos viviendo una época sin organización, sin un gobierno con capacidad y un peronismo sin compromiso. La no explicitación de este contradestinatario recurre a estrategias de negación que el receptor debe inferir. La conformación de dos peronismos en el discurso establece en la situación de enunciación de una etapa que debe terminarse y comenzar otra caracterizada por la renovación. La denominación del mismo se esconde detrás del pedido de alejamiento de un tiempo.
  Estado y discurso justicialista  Dentro del campo discursivo del Dr. Eduardo Duhalde, quedan claramente confrontadas dos propuestas de Estado diferentes, que representan al movimiento justicialista de 1955 y su versión liberal implementada durante las presidencias del Dr. Carlos Menem.  El discurso sitúa su propuesta en revitalizar rasgos del peronismo glorioso. Este está situado históricamente en la década del ´50. Esto coincide con la fase de expansión y apogeo del denominado. Estado de Bienestar. El mismo articula la relación entre seguridad social y democracia, su aspecto más destacado está dado por la reestructuración en el binomio estado-economía. Su aparición e implementación es recurrente a la crisis mundial de 1930, puede mencionarse durante este período el New Deal norteamericano. Este modelo estatal introdujo un importante crecimiento económico y aseguró el nivel de vida, el empleo y los servicios sociales básicos (Bonetto, 2001). En nuestro país durante la primer presidencia peronista, con el fin de mitigar del conflicto de clases, el Estado bienestar reconoce el rol fundamental de los sindicatos tanto en las negociación colectiva como en la participación para la formulación de los planes públicos. La impronta peronista era equilibrar las relaciones asimétricas entre trabajo y capital.  De esta manera puede afirmarse que este movimiento político introduce una forma diferente de legitimar las clases bajas (trabajadores) hasta ese momento completamente ignoradas en los procesos políticos del país. Este fenómeno va a introducir nuevas identidades en la vida política. Las mismas surgen fuertemente arraigadas al reconocimiento del movimiento peronista como actores sociales determinantes para la vida de Argentina. Los discursos de la campaña electoral del Dr. Duhalde apuntan a reflotar este mecanismo de identificación entre dirigentes y pueblo (enunciador-enunciatario), y de este juego discursivo tratar de eliminar de escenas las crecientes diferencias sociales que dejan como saldo en el país, las presidencias del Dr. Menem. Indudablemente el momento histórico en el cual estas propuestas se imprimen es completamente diferente a la época donde se construye e instaura el movimiento peronista.  La globalización ha cambiado algunos ejes dentro de las concepciones de los Estados Nacionales. El mercado mundial parece haber sustituido al quehacer político. Este queda subordinado de manera monocausal y economicista, y así la globalización se reduce sólo a su dimensión económica. (Beck, 2001). Es dentro de este contexto de profunda crisis y transformaciones sociales, donde este tipo de propuesta discursiva ha perdido vigencia. O, tal vez, el punto central es que frente a esta adversa situación el movimiento justicialista no puede mediante sus discursos dar solución a los reclamos de la sociedad. Las redes informativas, la economía desnacionalizada, la falta de políticas sociales, programáticas y coherente, sumadas a la creciente corrupción hacen de estos discurso meros actos de enunciación vacíos de propuestas concretas.  La construcción de un adversario político dentro de su mismo partido, en este caso el mandatario que lo antecede, pone de relieve que en la presidencia de Menem, se ha gobernado con una concepción de la política y de Estado, diferentes a las históricamente proclamadas por el justicialismo.Concepciones ideológicas implícitas en el período menemista.     El contexto donde se imprime el modelo justicialista, criticado fuertemente por Duhalde tiene que ver con la globalización. Este última entendida como un conjunto de fuerzas, que tienden a producir la unificación del mundo y de todas sus manifestaciones y espacios. Los estados deben afrontar la conexión de diversas realidades: local, regional, nacional. Desde el postulado identitario, se han multiplicado los grupos y todos reclaman construcciones que le son propias. Por eso resulta difícil desde la figura pueblo nuclear a toda la sociedad. La política económica empleada por el Dr. Menem, tiene que ver con lo que discurso reproclama como “peronismo de cortoplacismo”. El foco de interés estuvo puesto en la inserción de capitales extranjeros. Otra constante preocupación fue la paridad monetaria (1 Peso = 1 Dólar), ya que esto se entendió como el postulado de internacionalización de la economía. La construcción política y económica fue de corte neoliberal. No hubo otra postura ideológica para esta época al menos desde los sectores hegemónicos. En este contexto un discurso político completamente justicialista no tenía cabida. La justicia social cedía paso al mercado.     En medio de esta crisis económica encubierta y el continuo debilitamiento del estado comienza a surgir una violencia colectiva. Las políticas neoliberales propuestas durante este período, no dieron resultado alguno sino más bien degradaron el rol estatal a la organización de la vida pública y privada de los ciudadanos. No se tuvo en cuenta que el estado es necesario para el sostenimiento del orden social.  Este estilo político tecnocrático, centra lo crucial en el mercado, destruyendo las instituciones democráticas. De este modo la racionalidad instrumental atienden sólo a la eficiencia empírica de los medios técnicos.  Se puede argumentar que conjuntamente a esta racionalidad aparece la individualización como corolario. El individuo es enajenado de la noción de pueblo, y por consiguiente queda políticamente inmovilizado.  En esta crisis es donde el discurso duhaldista, ve la necesidad de cambios en el partido. Pasado, presente y futuro deben unirse para cristalizar la propuesta desde un discurso invocado por sus triunfos con los trabajadores. En este sentido se asemejan en el discurso: Justicialismo y Doctrina Social de
la Iglesia.
 V. CONCLUSIONES   El discurso trabaja sobre los fenómenos identitarios peronista enfrentando logros históricos pasado, crisis actual.

  JUSTICIALISMO GLORIOSO EPOCA MENEMISTA
Concepción del Estado implícita Advenimiento del estado de Bienestar.Estado que regula vida civil y económica.Equilibrio capital-trabajo. Estado globalizada. Ideas neoliberales. Tecnocracias. Predominio razón instrumental
Acción Política Interacción Estado-sociedad. Estado-manager. Con eje en la modernización vía internacional.
Economía Equilibrio entre capital y trabajo Globalizada. Crisis. Paridad dólar-peso. Rasgo más destacado.
Justicia Social Emana de la legitimación hacia los sectores más castigados de la sociedad. Escasa. Planes sociales poco congruentes con la historia del justicialismo. Clientelismo.
Actores Sociales Sindicatos. Trabajadores. Figura de el mandatario como el encargado de promover Justicia Social. Estados Unidos. El Capital monopólico. Creciente relevancia del mercado.
Representatividad Sector: trabajadores y sindicatos eran lo más representativo del justicialismo. Capitalistas. Los actores sociales internacionales. Sectores: Clase alta y media alta.   
Poder Centralizado. Poca participación de la oposición. Centralizado.

  Como se puede advertir son muy pocos los puntos de contactos de las dos propuestas que se sostienen discursivamente en la campaña electoral. Si bien son completamente diferentes los contextos en las cuales se llevan a cabo ambas prácticas, parece que dentro del partido los intereses sectoriales, subsumieran los intereses políticos y las garantías sociales.  Evidentemente la implementación de políticas neoliberales no ha resultado en nuestra sociedad. Parece que la racionalidad instrumental, surgida con el dominio humano de la naturaleza, no puede dar cuenta del proceso histórico de desintegración (Bonetto, 2000).  Si bien los mecanismos de identificación entre enunciador-enunciatario (mandatario-pueblo) que Duhalde intenta sostener no dan resultado para la época, no son estos el único punto de inflexión dentro del mensaje. Pareciera que el eje más relevante está puesto en la falta de propuesta, en síntesis en no poder responder los pedidos que cada vez con mayor anuencia le realizan los ciudadanos a las clases dirigentes. VII. BIBLIOGRAFÍAŸ                   BERTELLOTTI, Mario. Crisis y Resurrección del Justicialismo. Corregidor, Buenos Aires, 1998.Ÿ                   BECK, Ulrico. ¿Qué es la globalización? – Paidós, 1998, Barcelona.Ÿ                   BONETTO, Ms y PIÑEYRO, Mt. Las Transformaciones del Estado. Advocatus, Córdoba, 2000.Ÿ                   BOLÍVAR, J. “La cuestión de la identidad en la nueva política exterior argentina”. In: CISNEROS, A. (ed.). Política Exterior Argentina 1989-1999. Historia de un éxito. Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1998, pp.213-236Ÿ                   BOLOGNA, A.B. “La inserción argentina en la sociedad internacional”. In: CERIR.
La Política Exterior Argentina 1994/1997. Rosario, Ediciones CERIR (Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario), 1998, pp. 9-21.
Ÿ                   BUSSO, A. y BOLOGNA, A.B. “La política exterior argentina a partir del Gobierno de Menem: una presentación”. In: CERIR. La política exterior del gobierno de Menem. Seguimiento y reflexiones al promediar su mandato. Rosario, Ediciones CERIR, 1994, pp.17-51. Ÿ                   CASTRO, J. “
La Argentina, Estados Unidos y Brasil: el triángulo de la década del 90″. In: CISNEROS, A. (ed.). Política Exterior Argentina 1989-1999. Historia de un éxito. Op. cit. 1998, pp.83-106.
Ÿ                   DI TELLA, G. “Prólogo”. In: CISNEROS, A. (ed.). Política Exterior Argentina 1989-1999. Historia de un éxito. Op. cit. 1998, pp.13-17. Ÿ                   KERBRAT – ORECCHIONI, Catherine.
La Enunciación de
la Subjetividad en el Lenguaje. Edicial, Buenos Aires, 1997.
Ÿ                   MAINGUENEAU, D. Introducción a los Métodos de Análisis del Discurso. Hachete, Buenos Aires, 1989.Ÿ                   VERON, Eliseo.
La Palabra Adversativa.
.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

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