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Una guerrilla semiológica

A más de tres décadas de la publicación de su libro Apocalípticos e Integrados, Umberto Eco retoma el debate en torno a la influencia de los medios y sostiene su tesis ya célebre sobre la imposibilidad de controlar la opinión pública y el protagonismo de la recepción. Es el público quien re-construye los mensajes a partir de sus propios códigos que varían según los diversos contextos sociales y las variables psicológicas de cada individuo. La Nación Revista realizó una entrevista al semiólogo italiano en setiembre de 2004, en la que Eco analiza el fenómeno de la recepción de las noticias sobre el atentado del 11-M en España.

Es interesante observar cómo reformula conceptos de su artículo de 1967 “Para una guerrilla semiológica”, uno de sus ensayos más lúcidos sobre el problema de los medios y la cultura de masas…Una guerrilla entendida como llamado a la responsabilidad individual y comunitaria frente a los avances de la cultura de masas: propiciar el análisis, agudizar el sentido crítico para evitar la recepción pasiva, éste sería el principal desafío de la cultura mediática.

Mariel Ortolano

Tema libre / Umberto Eco El público le hace mal a la televisión

La Nacion Online-revista
Domingo 2 de Mayo de 2004
Los mensajes que dispara la pantalla pueden ser desbaratados
por los televidentes. En este texto, el semiólogo italiano
analiza lo que ocurrió en España tras el atentado del 11-M,
cuando la gente no creyó en la versión oficial del hecho y
suscitó una crisis en el gobierno de Aznar

Leer más: http://elfaro.bitacoras.com

1 comment Octubre 1, 2009

Los aportes de la escuela de Frankfurt

por Mariel ortolano


La Perspectiva crítica

Conformada entre los años 1924 y 1932, esta escuela de pensamiento continúa la línea crítica que se inicia en Europa con la Ilustración y que caracteriza en definitiva al pensamiento europeo: la fuente del filosofar es más la incredulidad que el asombro. En el contexto del surgimiento del nazismo, representan la defensa de la razón a ultranza frente al avance del irracionalismo. Sus fuentes doctrinarias representadas por las teorías de Hegel, Marx y Freud establecen una perspectiva pesimista en relación con los fenómenos culturales que se asociaban en la primera parte del siglo XX a la masificación de las comunicaciones.

Desde la publicación de La industria cultural (1947) el análisis de los fenómenos ideológicos en relación con la institucionalización económica y cultural de los medios es su principal objeto de estudio y, por consiguiente, los efectos de las industrias culturales sobre el público.

El concepto de industria cultural que introdujeron Adorno y Horkheimer por primera vez en La dialéctica de Iluminismo reemplaza el concepto de “cultura de masas” (la elección del término tiene como finalidad evitar malentendidos en torno a su enfoque: su obra no implica una crítica a la cultura de masas entendida como cultura popular, es decir, la cultura surgida de las propias clases populares, sino para definir lo que hoy más genéricamente podemos denominar cultura mediática: la cultura producida y difundida por los medios masivos de comunicación).
(más…)

4 comments Febrero 28, 2009

Tango e identidad. Desde la identidad del conventillo al tango electrónico y la milonga gay

Facundo M. Ponce *[1] 

El tango ha ocupado y ocupa un lugar de privilegio, en cuanto a la representación de lo argentino en el exterior. Si bien, básicamente, se lo reconoce en tanto que una danza y una música; el tango además contiene un lenguaje particular -el lunfardo-, usos y costumbres determinados, y hasta una filosofía característica que identifica a la gente que es básicamente seguidora de este ritmo .Analíticamente y empíricamente uno podría  ligar el tango, a la identidad cultural argentina. Ahora, ésta última ha ido variando desde los comienzos hasta las nuevas características identitarias que el tango promueve en “nuevas tribus”. Se puede  suponer a simple vista que el fenómeno de la identidad cultural dentro del tango(al igual que en otras dimensiones artísticas) supone al menos dos dimensiones, una individual y otra universal.  Este  carácter universalizador del concepto “identidad cultural”. Supone, por una parte, una función cuantitativa – respecto del número y variedad de individuos a los que unifica- y, por otra, una función disciplinaria -respecto del rol de las instituciones para producir y conservar discursos de identidad con las reglas de acceso a ellos y las posiciones relacionadas con el hacer y el representar de los individuos en las sociedades. Mientras que la dimensión individual está ligada a la concepción que confiere subjetividad. La relación entre el tango como manifestación y las características identitarias que el mismo promovió datan de sus primeros acordes. El nacimiento del tango se produjo hacia mediados del siglo pasado, con la formación de conglomerados habitacionales alrededor de la  ciudad de Buenos Aires. Quienes allí vivían, paisanos llegados del interior, inmigrantes europeos y algunos porteños de escasos recursos, formaron una nueva clase social para la época, que se asentaba en conventillos (que son los primeros escenarios narrados en las letras). Quizás en busca de un modo de identificarse como grupo y de sentir al nuevo hogar como lugar de pertenencia, comenzaron a crearse manifestaciones culturales resultantes de esta mezcla. Este fue el principio del tango, que se caracterizó por poseer códigos muy cerrados, sólo abordables por las clases trabajadoras. Evidentemente nació como una representación simbólica ligada a la marginalidad,  con todo la valoración que esto suponía. Sus historias estaban vinculadas a estos sectores sociales. De algún modo en la memoria colectiva fueron esta las representaciones que se vehiculizaron en el tiempo. Al principio la reproducción masiva del tango no fue sencilla, e indudablemente esto tuvo que ver con los sectores donde el mismo se naturalizaba.            La difusión del tango   estuvo abordada básicamente a partir de la danza, que fue casi premonitoria al tango mismo en su modo musical más característico. El tango cantado llegaría bastante después. Es claro que la cultura tanguera, entendida como usos y costumbres particulares, es anterior al tango como manifestación artística. Las danzas de salón que involucraban a una pareja fueron el precedente de este género que se fue depurando hasta convertirse en lo que desde hace tiempo se conoce como tango. El que de algún modo logró instaurar una representación identitaria colectiva de la argentinidad.  

Tango e identidad según pasan los años. El género en “Muñeca Brava”A mediados de 1800, en los conventillos de la ciudad de Buenos Aires, comenzaron a tejerse las primeras notas que relacionaban el tango, con lo que actualmente, se podría describir como identidad cultural. Era, esta expresión, un lenguaje particular de códigos cerrados. Por estos años, muchos de los inmigrantes venían a las casas de baile solos, las pocas mujeres que se referenciaban podían encontrarse en las casas de citas.
La Buenos Aires de los ‘80 poco a poco se descubría en las academias y en los teatros. En las comedias, zarzuelas y otras obras, los actores empezaron a cantar y bailar tango. Las academias, también llamadas peringundines, funcionaban sólo bajo autorización en los suburbios o barrios alejados del centro y, si bien en principio eran sólo para hombres, después incorporaron mujeres contratadas para bailar.En esta primera etapa, (entendida la misma como construcción analítica para los fines del presente artículo), los temas de las composiciones estaban ligados a los recuerdos del arrabal, la hombría, el coraje, el guapo. Indudablemente desde la cuestión identitaria uno puede visualizar en sus letras una posición androcéntrica[2]. La referencia a la mujer está vinculada a la posición de la trabajadora  de la casa de cita. Es el arrabal el estructurante de la identidad porteña. La hegemonía de la acción de las composiciones del género musical está ligada a la acción del hombre.  En las composiciones esta posición podía observarse claramente en las composiciones:Muñeca brava(1928)Letra: Enrique CadícamoMúsica: Luis Visca 

Che, madam que parlás en francésy tirás ventolín a dos manos,que cenás con champán bien frappéy en el tango enredás tu ilusión…Sos un biscuit de pestañas muy arqueadas,muñeca brava, ¡bien cotizada!Sos del Trianón… del Trianón de Villa Crespo,Che, vampiresa… juguete de ocasión… 

Tenés un camba que te hace gustosy veinte abriles que son diquerosy bien repleto tu monederopa’ patinarlo de Norte a Sur…Te baten todos Muñeca Bravaporque a los giles mareás sin grupo…Pa’ mí sos siempre la que no supoguardar un cacho de amor y juventud. 

Campaneá que la vida se vay enfundá tu silueta sin rango…Y si el llanto te viene a buscarolvidate muñeca y reí,meta champán que la vida se te escapa,muñeca brava, flor de pecado…Cuando llegués al final de tu carrera,tus primaveras verás languidecer. 

Las formas que expresan sentimientos son básicamente masculinas y reproducen estereotipos que de algún modo representan una relación dialéctica entre el tango y las representaciones identitarias que promovía por esta época. Desde su cuestión de posicionamiento del cuerpo, el mismo estaba vinculado a parejas de hombres que contorneaban sus acordes. También fue produciéndose una ampliación de los barrios que ocupaban sus manifestaciones. El tango dejaba de ser exclusivo del arrabal para internarse poco a poco en el centro de la ciudad. Los organitos callejeros lo difundían por los barrios donde era común ver parejas de hombres bailando en las calles. Esencialmente porteño, muchos escritores consideran que el tango de finales de los ‘80 combinaba varios estilos de música. En él estaría involucrada la coreografía de la milonga, el ritmo del candombe y la línea melódica, emotiva y sentimental de la habanera. Pero también recibió influencia del tango andaluz, del chotis y del cuplé, a los que se agregan las payadas puebleras y las milongas criollas.    Esta posición androcéntrica descripta anteriormente también está vinculada a la significación de los títulos de las primeras melodías. En los primeros tiempos, cuando el tango comienza a convertirse en canción, las letras que acompañan la música eran  obscenas y sus títulos dejan lugar a pocas dudas: “Dos sin sacarla”, “Qué polvo con tanto viento”, “Con qué tropieza que no dentra”, “Siete pulgadas”… o incluso “El Choclo” que aunque literalmente significa mazorca de maíz, en sentido figurado y vulgar, equivale al castellano “chocho” o “coño”. Indudablemente estas letras también tenían un posicionamiento ideológico que marcaba el clima de época y las relaciones de clase que podían visualizarse dentro de las sociedades. En este sentido puede considerarse que, La estructura simbólica de la memoria social se encuentra representada en las ideologías. Estas son las que difunden los acontecimientos constitutivos de la identidad de las comunidades, de lo que se desprende su carácter preservante, legitimante e integrador.[3] En este punto, puede verse la identidad como un fenómeno de subjetividad constitutiva de significado, operaba como un supuesto de reconocimiento sustancial de reconciliación social, política y cultural de estos sectores marginales de Buenos Aires. Esto a su vez, marcaba una identidad básicamente metropolitana, se reflejaba la socio-cultura de algunos sectores porteños. El interior del país no se representaba en esta identidad, o tal vez, su lógica política social, hegemonizaba la producción de sentido de identidad en la figura del gaucho. De cualquier modo, y a pesar de cualquier dicotomía, eran identidades, bajo la lógica de la modernidad, o sea, en sus concepciones, cohabitaban procesos macro sociales y muy vinculados a los proyectos políticos y económicos de la época.En este primer período sistematizado a los fines de la investigación se puede considerar que lo que prevalece en la construcción identidad/ tango son dos ejes. Los mismos pueden verse tanto en algunas composiciones, como en las representaciones sociales que corresponden a la época. Estas dos representaciones giran en cuanto a los conceptos de marginalidad y machismo. El tema de la marginalidad está relacionado por la configuración identitaria en relación a los espacios de la ciudad, al devenir de clase (exclusión) y a la mezcla de ritmos que supuso el género en cuestión. El tema del machismo, va a verse reflejado en todos los períodos analizados, sólo que resignificará de acuerdo al espíritu de época. Revisando la relación tango y género se encuentra varios trabajos que abordan esta cuestión cristalizando esta identidad. En esta relación resulta significativo ver el análisis de Saikin sobre esta cuestión[4]. La autora observa el tema del género como construcción, desde la perspectiva no sólo del tango como danza, sino de las letras y de la interpretación, mostrando de modo muy claro cuánto se ha silenciado y ocultado en este sentido. El “género”, desde nuestra perspectiva, como constructo identitario,(es decir, los roles culturales que se le adjudican a los sexos) responde a los paradigmas normativos de la heterosexualidad y del machismo. Ahora bien, la oposición binaria hombre-mujer no es la única. Siendo el tango argentino el sitio “oficial” por excelencia del machismo y de la heterosexualidad, hay otras oposiciones binarias de clase, que fueron igual de significativas a los procesos de representaciones. Vale aclarar que en las sociedades actuales, (el tercer período analítico que veremos mas adelante) se recrea nuevamente la marginalidad, sólo que ahora esta ha modificado su significación. Stuart Hall lo explica del siguiente modo en un Estudio Cultural sobre la significación de la negritud. “ Dentro de la cultura, la marginalidad, si bien permanece en la periferia de la amplia tendencia cultural, nunca ha sido un espacio tan productivo como lo es ahora. Y esto no representa simplemente una apertura por la cual aquellos que están afuera pueden ocupar los espacios dominantes. Es también el resultado de la política cultural de la diferencia, de las luchas sobre la diferencia, de la producción de nuevas identidades, de la aparición de nuevos sujetos en el escenario político y cultural. Esto es cierto no sólo con respecto a la raza, sino también otras etnias marginales, así como también respecto del feminismo y la política sexual en los movimientos gay y lesbiano, como resultado de una nueva forma de política cultural. Por supuesto, no quiero sugerir que podamos contraponer algún juicio facilista sobre las victorias ganadas frente al eterno relato de nuestra propia marginalidad: estoy cansado de esas dos grandes contranarrativas contínuas. Permanecer dentro de ellas es verse atrapado en el interminable “lo uno o lo otro”, o la victoria total o la incorporación total, lo cual casi nunca ocurre en la política cultural, pero sobre lo cual los críticos culturales siempre se ponen de acuerdo.”( Hall, 1988; 27)El segundo período que podría construirse en la relación tango identidad, tiene que ver con dos expansiones, que hasta podrían ser consideradas antagónicas. Por un lado es el momento del tango como protesta social. El mejor elemento para mostrar este eje  aglutinador de identidades se presenta en Cambalache. De la marginalidad original podría decirse que en algún modo cristaliza la posición de la clase trabajadora de una Buenos Aires en expansión. Aún conviven representaciones de marginalidad, pero el eje principal está ubicado en otro punto de inflexión. Podría manifestarse que es el paso del lumpen proletariado que caracteriza el barrio de
la Boca, se pasa al proletariado industrial que ya atraviesa la ciudad entera. Por otro lado, la clase, empieza a aparecer tematizada en las composiciones. Paralelamente, el tango comienza a convertirse en un espectáculo público más masivo, con lo cual su carácter contrahegemónico podría decirse que comienza a diluirse. Entre los años ’20 y ’60 el tango tiene su momento de hegemonía y de ocaso. Los cantores y las orquestas típicas tuvieron, hasta fines de la década del ’50[5], una expansión social y un dominio del espectáculo. Y también un desarrollo estilístico, una consolidación de su estética. Una estética que había conseguido amalgamar en un exquisito equilibrio, la estructura de la orquesta típica, el sitio del cantor y la escena de los bailarines.  Es con la perfección que había alcanzado la orquesta y la composición de Aníbal Troilo, que en 1948, con versos del poeta Homero Manzi, y para la voz, grave y sobria, de Edmundo Rivero, que nace el tango Sur, obra monumental en la historia del tango. Pareciera que la mecánica del género hubiera alcanzado allí su punto máximo. Ahora bien, el tango no era sólo un arte, era también el código socio-cultural de lo porteño. Y es precisamente en esa instancia donde la idea de género musical adquiere su fuerza. Y si bien el género es una representación, una ficción, que cada música necesita para existir, para ubicarse en el caótico y multirreferencial mapa del arte, es indispensable reparar sobre las características que esta figura adquiere en el tango.  El mismo no sólo hace del género una herramienta estética, sino que además le otorga al género una eficacia ética. El tango agrega a los criterios para identificar los atributos esenciales de su música un requisito ético. Se organiza así un dispositivo de admisión y de rechazo, de lo que entra o debe ser excluido de la condición de tango, que tiene la vehemencia de la separación entre el bien y el mal. Y es esta actual oposición, donde va a otorgarse la oposición de clase. En esta posición puede encontrarse la configuración clásica de la identidad, en la cual  media en la relación con el otro su propia construcción.[6]Si bien esta construcción del otro, siempre estuvo ligada a la retórica misma del tango. Esta posición es notable en cuanta manifestación de la cultura popular. El tango continuaba recreando en su interior  la esencia misma que lo habían visto nacer y definitivamente la oposición binaria clásica de la construcción de identidades no parece brindar aportes para la comprensión de esta manifestación popular. Hall en el artículo ya citado a respecto de la cultura popular, manifiesta la siguiente propuesta,  “…el tema de la cultura popular. El primero es recordarles que esa cultura popular, mercantilizada y estereotipada tal como suele ser, no lo es en absoluto, así muchas veces pensamos en ella, el terreno en el que descubrimos quiénes somos realmente, la verdad de nuestra experiencia. Es un terreno profundamente místico. Es el teatro de los deseos populares, el tablado de las fantasías populares. Es donde descubrimos y jugamos con la identificación de nosotros mismos, donde somos imaginados, donde somos representados, no sólo para las audiencias de afuera que no comprenden el mensaje, sino para nosotros mismos por primera vez. Como dijera Freud, el sexo (y la representación) principalmente tienen lugar y suceden en la cabeza. Segundo, aunque el terreno de lo popular pareciera como si estuviera construído con simples oposiciones binarias, en realidad no lo está. Ya les recordé acerca de la importancia de la estructura del espacio cultural en términos de arriba y abajo, y la amenaza del carnaval bajtiniano” (Hall: 1988, 62). Creo que en este sentido uno puede explicarse la relación entre tango e identidad de este período. La escenificación misma del tango diluye las oposiciones a la vez que las multiplica. Es mucho más rico en significaciones que una oposición binaria. Permite visualizar la pluralidad misma de la escena cultural de la modernidad metropolitana. Y en este punto las identidades parecen responder a esta multiplicidad, sólo el eje aglutinador era pertenecer a la cultura popular.  En síntesis hablar de tango era  hablar de un fenómeno cultural instalado geográficamente en la costa rioplatense, es producto de la combinación de lo criollo con los inmigrantes, quienes con su bagaje cultural realizaron un gran aporte a la formación de la identidad cultura argentina. Esta mezcla de razas y costumbres en el arrabal de la ciudad generó una nueva cultura popular con lenguaje propio de la cual el tango es su portavoz. Criollos e inmigrantes (entre ellos milicos licenciados, trabajadores de los mataderos, cuarteadores, carreros, artesanos, marineros y peones de las barracas) en su mayoría hombres solos, concurrían a boliches, prostíbulos y casas de baile en busca de diversión y compañía. En estos lugares marginales para el encuentro se mezclaban con rufianes, hombres de acción y guapos al ritmo de mazurcas, habaneras, polcas, valses y milongas, rudimentos de lo que en el futuro sería el tango criollo.A fines de siglo el tango estaba prohibido en la cultura oficial y existía un complot de silencio en torno al género, que se vio obligado a permanecer en la oscuridad de esos barrios “orilleros” o marginales de la ciudad, donde ya era la música característica, formando parte de una especie de sociedad secreta. Esta subcultura, del primer período, (analizado anteriormente) no admitida y hasta desconocida por las esferas oficiales dio origen al tango como fundamento de la cultura popular. Esta era la que mostraba la cantidad de personajes que pertenecían al universo del Tango en Buenos Aires. La idea de clase, básicamente estaba ligada a esta posición cultural. Esto puede leerse claramente en sus composiciones. Por ejemplo: Cambalache de Enrique Santos Discepolo.Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé…
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé…
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos…
¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!…
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!…
¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y “

La Mignón
“,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín…
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón…
 

Tango, clase y Estado en su segunda período. Desde Sur hasta Afiche. El comienzo del exilio. Lo mencionado arriba, hace pensar en otro enclave teórico para el presente análisis, ya que,  cristaliza la posición teórica que uno puede inferir dentro de este segundo período analítico del Tango. Aquí puede leerse no sólo la  categoría clase en relación a la identidad, sino también la de Estado. Para esta posibilidad es necesario plantearse, no en la problematización de las teorías marxistas sobre el Estado, sino más bien en la posición de Althouser, en los Aparatos Ideológicos del Estado. Así uno puede comprender la identidad en estos individuos sobredeterminados. Ahora bien, cabe preguntarse ¿cómo puede entenderse esta lectura en este período?, para este fin será útil revisar concisamente algunas ideas althouserianas. El autor diferencia estos aparatos de los Aparatos represivos del Estado que tenían en cuenta la teoría clásica, así se incorpora la dimensión cultural al análisis. “Decimos que los AIE no se confunden con el aparato (represivo) de Estado. ¿En qué consiste su diferencia? En un primer momento podemos observar que si existe un aparato (represivo) de Estado, existe una pluralidad  de aparatos ideológicos de Estado. Suponiendo que ella exista, la unidad que constituye esta pluralidad de AIE en un cuerpo no es visible inmediatamente. En un segundo momento, podemos comprobar que mientras que el aparato (represivo) de Estado (unificado) pertenece enteramente al dominio público,  la mayor parte de los aparatos ideológicos de Estado (en su aparente dispersión) provienen en cambio del dominio privado.  Son privadas las Iglesias, los partidos, los sindicatos, las familias, algunas escuelas, la mayoría de los diarios, las familias, las instituciones culturales, etc., etc.” (Althuser, 1970: Pág 15)La cristalización identitaria del segundo período desde las composiciones, hasta la lógica cultural propia de la manifestación estuvo signada por el proyecto político y la divulgación que de él hacían estos aparatos del Estado. Las letras no sólo tenían un espíritu de clase, sino que además cuestiones preformativas que pueden observarse en la postura althuseriana. Estas cuestiones también empiezan a notarse en las composiciones, que de algún modo, como se mencionó con anterioridad, tendrán su ocaso en la década del sesenta. De algún modo estos aparatos y su lógica aparece implicita en el tango Afiche de Homero Expósito.Letra: Homero Expósito 
Música: Atilio Stampone
Año: 1956
Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende una ilusión,
se rifa el corazón…
Y apareces tú
vendiendo el último girón de juventud
-cargándome otra vez la cruz-
Cruel en el cartel te ríes, corazón, 
-¡Dan ganas de balearse en un rincón!-
Yo te di un hogar…
Siempre fui pobre pero yo te di un hogar.
Se me gastaron las sonrisas de luchar, 
luchando para ti, 
sangrando para ti.
Luego la verdad,
que es resfregarse con arena el paladar
y ahogarse sin poder gritar.
Yo te di un hogar… ¡Fue culpa del amor!
-¡Dan ganas de balearse en un rincón!-
Ya da la noche a la cancel
su piel de ojera…
Ya moja el aire su pincel
¡y hace con él la primavera!
Pero qué?
si están tus cosas pero tu no estás
porque eres algo para todos ya 
como un desnudo de vidriera.
Luché a tu lado… para ti
-¡por Dios!- ¡y te perdí!
 

En este tango queda esbozada la idea del tango y la idea de este segundo período. Según Fiske “los medios y el lenguaje juegan un papel importante en esta construcción de subjetividad, a través de la cual tiene lugar la constante reproducción de la ideología de las personas. Althuser usa la palabra “interpelación” para describir este trabajo de los medios”(Fiske, 1987, 3) Y si hay algo que es notorio en esta composición es la aparición de los medios en la narrativa del tango. No sólo como un nuevo actor socio cultural, sino como un nuevo aparato configurador de identidades. 

 

 

 

El último período. El tango en la posmodernidad.Se podría decir que si algo abre este período analítico, que a fines prácticos, llega hasta la actualidad es el tango de Astor Piazolla. Y con esto la incursión definitiva del tango como identidad argentina en el mundo, si bien este ya estaba legitimado con anterioridad, sólo que ahora cobró mayor importancia.[7]Es a partir de aquí, donde puede hablarse de un nuevo tango, que a su vez, es una emergente de una nueva concepción de cultura. Las modalidades modernas entronizaron las figuras de Troilo, Pugliese, Federico, Manzi, Salgán, Piazzolla, el Sexteto Tango, el Sexteto Mayor, el Cuarteto de Colángelo y otros.
Frente al gran impulso de lo instrumental el tango cantado sobrevivió al recordar antiguas glorias y al consagrar las voces del momento: Julio Sosa y Roberto Goyeneche.
Sin lugar a dudas, el principal propulsor del nuevo tango fue Astor Piazzolla, quien generó una nueva estética que provocó admiración en el mundo entero pero fue, a la vez, motivo de controversia a nivel local debido a sus modernos tratamientos armónicos y rítmicos. Su influencia abrió el camino a los músicos de vanguardia que intentaron diversas hibridaciones entre la música rioplatense, el jazz, la música clásica y otros géneros.
En Buenos Aires el tango está más vivo que nunca. En los últimos años este elemento identificatorio del alma porteña se ha difundido bastante entre los jóvenes, muchos de los cuales lo aprenden en la escuela primaria o secundaria. Paralelamente, hay nuevos compositores musicales, letristas y bailarines. Ha surgido, incluso, el tango electrónico.Las “milongas” se han diseminadas por todos los barrios y los eventos tangueros que organiza

la Secretaría de Cultura del Gobierno de
la Ciudad son una de las grandes atracciones turísticas. Durante el “Campeonato Mundial de Baile de Tango” desembarcan en la capital argentina los mejores bailarines del mundo que, junto a los porteños, despliegan su talento sobre las pistas. El torneo está dividido en dos categorías: Tango Salón y Tango de Escenario. El “Festival Internacional de Tango”, por su parte, cuenta entre sus propuestas con conciertos, conferencias, talleres y exhibiciones relacionados con el género. Se realiza anualmente y para el cierre se monta una “milonga” multitudinaria en plena calle Corrientes.  Otro nuevo punto ha surgido en estos últimos años, Buenos Aires por cuestiones de cambio monetario se ha vuelto la capital del turismo en general y particularmente del turismo gay. Según declaran los entendidos en el tema hay una movida cosmopolita que transforma a esta ciudad a una de las preferidas dentro de los destinos gays. Una ciudad que está calando en especial entre homosexuales de 25 a 50 años con un nivel cultural y socioeconómico medio-alto, que están descubriendo que Buenos Aires es una ciudad marcadamente europea que combina las ventajas de París o Milán con una oferta de ocio amplia y variada durante todo el día y la noche, un ambiente tolerante y unos precios imbatibles tras el fin de la paridad peso-dólar en enero de 2002.Buenos Aires, la  cuna del tango, no podía dejar ajeno a este nuevo movimiento de reconocer su género musical. A este fin parece haberse retornando al primer período, donde el tango era bailado por hombres, sólo que ahora la cuestión de género está cristalizando la manifestación. Cómo ha podido verse a través del recorrido analítico, el tango ha ido variando con la cultura y las identidades que se han ido plegando al género. Este trabo sólo es una aproximación a  las miles de figuras y personajes que se identifican en el tango “que hizo mal y sin embargo se quiere”. 

   Bibliografía        ALTHUSSER, L. (2001) Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Nueva Visión, Argentina.      FISKE, J.( 1987)  “Los estudios culturales británicos y la televisión”.          -Hall,  Stuart, (2003), “Introducción: ¿quién necesita ‘identidad’?”. En: Hall Stuart y du Gay Paul (comps.), Cuestiones de identidad cultural, Amorrortu editores, Buenos Aires. Hall, Stuart (1994) Estudios culturales: dos paradigmas. En Revista “Causas y azares”, Nº 1    Hall, Stuart  (1988) ¿Qué es “lo negro” en
la cultura popular negra? Black Film/ British Cinema, ICA Document 7, ed. Kobena Mercer (London, Institut of Contemporary Arts, 1988), 27-31.    Moreno Sardá, Amparo (1988) La crítica al modelo androcéntrico. Universidad Autónoma de Barcelona, Saikin, Magali ( 2004) Tango y género. Identidades y roles sexuales en el tango argentino. Sttutgart, Buenos Aires. VOLOSHINOV, V (1977). El signo ideológico y la filosofía del lenguaje. Nueva Visión, Buenos Aires, .  

 

 

 

 

 




[1] Lic. En Ciencias de
la Comunicación por

la Universidad Nacional de Villa María. Mgter en Relaciones Internacionales Centro de Estudios Avanzados Centro de Estudios Avanzados UNC. Actualmente es tesista del Doctorado en Ciencias Sociales de FLACSO Sede Argentina y además cursa su segunda maestría en Teoría y Metodología de las Ciencias Sociales en el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Es docente de grado en

la Universidad Nacional de Villa María e integra equipos de investigación. Es docente de grado de las licenciaturas en Comunicación Social y Sociología de Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales de

la Cuidad Autónoma de Buenos Aires donde también codirige equipo de investigación en Comunicación e Imagen Presidencial. Finalmente, es docente de postgrado  del Taller de tesis permanente de
la Maestría en Dirección de Comunicación Institucional de la misma Universidad.

[2] Amparo Moreno define el androcentrismo como la “referencia a la adopción de un punto de vista central, que se afirma hegemónicamente relegando a las márgenes de lo no-significativo o insignificante, de lo negado, cuanto considera impertinente para valorar como superior la perspectiva obtenida; este punto de vista, que resulta así valorado positivamente, sería propio no ya del hombre en general, de todos y cualquier ser humanos de sexo masculino, sino de aquellos hombres que se sitúan en el centro hegemónico de la vida social, se autodefinen a sí mismos como superiores y, para perpetuar su hegemonía, se imponen sobre otras y otros mujeres y hombres mediante la coerción y la persuasión / disuasión” (Moreno, 1987:29)

[3] La función de la ideología -dice Paul Ricoeur- es la de servir como posta a la memoria colectiva con el fin de que el valor inaugural de los acontecimientos fundadores se convierta en objeto de la creencia de todo el grupo”

[4] El objetivo de Tango y Género es mostrar la posibilidad, por un lado, de desnaturalizar los roles de género, y por el otro, de reencontrar lo excluido, negado y oculto y, desde la presencia, revalorizarlo. En definitiva, desde esta mirada, es posible abrir en el Tango Argentino, nuevas posibilidades de comunicación y creación humana y artística.

[5] Con el advenimiento de otras influencias musicales como el Rock & Roll en la década de los 60’ el Tango pierde presencia en el publico porteño, pero comienza a ser reconocido y representado en el resto del mundo especialmente en Paris, dónde logra gran cantidad de adeptos. Luego con el regreso de la democracia a principios de los 80’ en Argentina, el tango regresa pero con una evolución artística e instrumental. Recobrando hasta hoy en día su reconocimiento inicial, en paralelo el Tango continua siendo reconocido mundialmente.

[6] Pertenecer a un grupo es una de las características de la identidad cultural. En ellos, lo simbólico de las relaciones atraviesa los capilares de la subjetividad hasta conformar la identidad básica de toda cultura: la identidad yo-sujeto que inicia la vinculación del sí mismo con el otro y que, a través de distintas transformaciones, va perfilando esa unidad bipartita con trazos que irán variando según sean los movimientos sociales  o culturales que se realicen.  En este concepción de identidad, la construcción de significados se va dando de acuerdo a como lo trabajan teorías como el interaccionismo simbólico. 

[7] El tango fue un baile central en el mundo previo al primer conflicto bélico mundial y sus detractores surgieron por doquier. Entre ellos se destaca el papa Pío X, quien optó por proscribirlo.
Posteriormente nació con fuerza el tango canción y relevó al tango baile pero con un éxito geográficamente más restringido. En una nueva preguerra el mundo descubrió la voz de Carlos Gardel. El “zorzal criollo” fue el gran divulgador del tango en el extranjero. Falleció trágicamente en un accidente aéreo en Medellín (Colombia) en 1935.
Luego de la temprana muerte de Gardel y gracias a la obra difusora de la radio, las numerosas grabaciones discográficas y la introducción del tango en el cine nacional, el público volvió a revalorizar el género. El tango llegó a su cúspide de éxito, encarnado en músicos, letristas y cantantes de la talla de Pugliese, Rivero, Gobbi, Cadícamo, Troilo, Canaro, Contursi, Salgán, Manzi, Federico y Expósito.
Las décadas del ‘50, ‘60 y ‘70 conllevaron una crisis en el fervor popular, que se volcó masivamente a los nuevos ritmos bailables: conga, rumba, mambo y, por último, rock and roll.

1 comment Mayo 1, 2007

Medio Ambiente y Desarrollo en América Latina. Del caso transgénicos y tecnología ambiental

 Mgter. Facundo M. PonceInvestigación para FLACSO- Sede Argentinafacumdqar@yahoo.com.ar

Abstract:El tema del medio ambiente comparte en los últimos años una visión regional. Sucede que con el fenómeno de la globalización no pueden dejar de lado  las interacciones de diversos actores transnacionales. Si bien hay problemas específicos relativos a cada país, hay una integración regional que se da en el tema.Ponencia:-Medio Ambiente- Desarrollo- Actores transnacionales            Entre muchos argumentos, los que abogan por la globalización económica alegan que, en el largo plazo, ésta aumenta la protección ambiental. Su teoría consiste en que a medida que los países se globalizan, a menudo explotando recursos como bosques, minerales, petróleo, carbón, peces, vida silvestre y agua, su mayor riqueza les permitirá salvar más porciones de naturaleza de posibles estragos, y además les permitirá introducir elementos técnicos para mitigar los impactos ambientales negativos derivados de su propia producción aumentada. Sin embargo, existen fuertes evidencias de que cuando los países aumentan sus aparentes ganancias dentro de una economía global, la mayor parte de ellas va a las corporaciones globales, que tienen pocos incentivos para volcar parte de sus beneficios hacia la protección ambiental. En vez de hacerlo, arrastran al país a una explotación aún mayor, o simplemente se guardan el dinero y escapan rápidamente del país. Tal es la conducta corporativa “normal” dentro de una economía global.

El tema del medio ambiente comparte en los últimos años una visión regional. Sucede que con el fenómeno de la globalización no pueden dejar de lado  las interacciones de diversos actores transnacionales. Si bien hay problemas específicos relativos a cada país, hay una integración regional que se da en el tema.

Las maquiladoras son plantas de montaje establecidas por corporacio­nes transnacionales de diversas ramas (textiles, automotrices, electrónicas, etc.) en países donde se pagan bajos salarios para realizar el ensam­blaje final de partes provenientes del exterior y así obtener productos finales que son reexportados casi sin pagar derechos aduaneros. Las maquiladoras comenzaron a establecerse en el norte de México en la década de 1970. Actualmente existen más de 3.000 plantas maquilado­ras en México que emplean a más de 900.000 trabajadores, y aunque el 81% de ellas aún se concentra en la zona fronteriza con Estados Unidos, su presencia ya no se limita a ella. Pero además, actualmente las maquiladoras emplean unos 200.000 trabajadores en sus plantas en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua (Red de Solidari­dad de
la Maquila, 1995). También las hay en República Dominicana, así como en países del Sudeste Asiático.”(Mato, 2000: 3)
Mediante este ejemplo se puede ver como en las cuestiones de medio ambiente, intervienen diversas redes de actores. Cada uno de estos tiene intereses específicos y estos se diferencian de acuerdo a los lugares que ocupan en la red.  Obviamente, los cambios que introduce la maquila no son simplemente económi­cos y ambientales, sino también sociales y culturales. Estos cambios no son produci­dos solamente por las empresas transnacionales. Las empresas eligen un cierto lugar para establecer su maquila, y no otro, porque se dan ciertas condiciones, algunas de las cuales se relacionan con procesos macroeconómicos que responden a decisiones de actores sociales no sólo globales sino también nacionales, y que se expresan en las políti­cas económicas. Estas políticas en última instancia responden a ideas de “desarrollo”, “progreso” y/o de “modernización”, referentes que no son simplemente económicos sino también políticos y culturales, y que no son sólo nacionales, sino “globales” (Escobar, 1998). Pero no sólo cuentan en esto factores y decisiones de orden global y nacional, también hay decisiones de actores municipales, y de actores estatales, provinciales o departamentales (según los países), los cuales acuer­dan permisos de instalación, promueven regímenes impositivos preferenciales (muchas maquilas operan en zonas francas o en otros tipos de marcos preferenciales), facilitan el entrenamiento de los trabaja­dores, obvian regulaciones ‑o al menos controles‑ sobre el cuidado del medio ambiente, la salud de los trabajadores y sus derechos sindi­cales, etc.Otro ejemplo que demuestra la interacción de diversos actores en la región también lo plantea Daniel Mato: “Se trata de
la Primera Cumbre entre Indígenas y Ambientalistas realizada en Iquitos (Amazonia peruana), en mayo de 1990, con la participación de
la Coordinadora de Organiza­ciones Indígenas de
la Cuenca Amazónica (COICA), las cinco federacio­nes indígenas nacionales que para la época la constituían (de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Brasil) y numerosas organizaciones am­bientalistas y otras no gubernamentales que actúan transnacionalmen­te, y tendencialmente en todo el mundo, es decir lo que denomino “actores globales” (para enfatizar el alcance de sus prácticas). Como resultado de este encuentro los participantes emitieron
la Declara­ción de Iquitos, la cual fue firmada por representantes de Greenpeace, Survival International, Cultural Survival, Conservation International, Oxfam‑America, Fundación Ford, Inter‑American Foundation, otras 17 organizaciones con sede en Europa y EE UU y una organización conservacionista peruana.”(Mato,2000:19) La declaración considera que “es necesario seguir trabajando en adelante como una alianza indígena y ambientalista por una Amazonía para la humanidad”.
En respuesta al “grave deterioro de la biosfera” la alianza establece acuerdos significativos con el objeto de lograr, entre otras cosas, “el reconocimiento de los Territorios Indígenas para que dichos pueblos desarrollen programas de manejo y conservación [del ambiente]“; para lo cual es necesario “canalizar recursos técnicos y financieros”. La declaración también establece la creación de un comité coordinador que analizará y diseñará “las mejores estrategias para la defensa de
la Amazonía Indígena” (Chirif, García y Chase, 1991. 176‑177). Esta doble caracterización de “una Amazonía para la humani­dad” y “
la Amazonía Indígena” expresa convergencias y diferencias entre las dos partes de
la alianza. Pero lo notable es que subyace a ambas una idea común:
la Amazonía es una cuestión que no compete a los Estados ni a otros actores de las sociedades nacionales. Como puede los diversos actores establecen sus agendas[1] (que cristalizan sus diversos intereses) en la esfera pública y es en este terreno donde se producen negociaciones por las diferentes prácticas que emanan de éstos mismos.

Esta controversia en torno al medio ambiente y los actores transnacionales no es nueva. Ya en 1987 se planteaban los primeros antecedentes del tema. El Informe Brudlant (1987) centra su atención en los “estilos de desarrollo”, y sus repercusiones para el funcionamiento de los sistemas ecológicos, subrayando, que los problemas del medio ambiente y por ende de las posibilidades de que se materialice un “estilo de desarrollo sostenible”, se encuentran directamente relacionados con los problemas de la pobreza, de la satisfacción de las necesidades básicas de alimentación salud y vivienda, de una matriz energética que privilegie las fuentes renovables, y del proceso de innovación tecnológica. En este marco de ideas el Informe Brudlant propone como alternativa la búsqueda de un “desarrollo sostenible”, dejando una definición que opera en relación con un destino, que implica responsabilidad intergeneracional, al plantear a este como “un nuevo sendero de progreso que permite satisfacer las necesidades y aspiraciones del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.” En suma, el informe define las relaciones entre medio ambiente y desarrollo y propone un programa global para el cambio, pero no toma en cuenta las tareas para su implementación práctica que realmente le podrían colocar en una posición realmente transformadora. Entre ellas se podrían indicar: a) comprender cómo la gente y las sociedades se interrelacionan con su medio ambiente. b) desafiar los modelos simplistas que la ideología dominante reclama para ser la única manera de interpretación de los fenómenos económicos, c) localizar el concepto de crecimiento, que sea distinguible histórica y culturalmente, y que ello identifique los mecanismos adecuados para hacerle frente al enriquecimiento y la exclusión. c) aplicar mecanismos de integración activa y sostenida en el mercado mundial mediante productos y servicios de creciente calidad con un grado cada vez mayor de valor agregado por la industria y el agro nacional. Ello permitiría reducir el uso de recursos naturales y crearía las condiciones para introducir tecnologías no contaminantes y de bajo consumo energético. De esta manera, se desvincularía el crecimiento productivo de las exportaciones de consumo de recursos naturales, reduciéndose en términos absolutos la contaminación ambiental. La importancia del mencionado informe, es que a partir del mismo comienzan a organizarse los diferentes movimientos ambientalistas que luego mediante formas de ONGs o movimientos sociales generaran las protestas por el medio ambiente durante la década del noventa.

Tópicos controversiales. El discurso de Greenpeace sobre Transgénicos.

El afianzamiento de la racionalidad científica occidental provocó en los movimientos sociales ambientalistas, sobre todo en la región latinoamericana, grandes preocupaciones. La idea de que a la naturaleza había que someterla, modificarla a imagen y semejanza de un imaginario obsesionado con las jerarquías, la fragmentación y el materialismo, irritó principalmente a los movimientos antiglobalización que operaban en
la región. Estos últimos veían que esta manera de entender la agricultura facilitaba la hegemonía de la producción agroindustrial basada en el uso abusivo y masivo de los abonos sintéticos, agrotóxicos, monocultivos, semillas híbridas de estrecha base genética y la dependencia en la mecanización y el uso masivo del riego. En contra de estos supuestos, las organizaciones ambientalistas comenzaron a estructurar sus discursos en contra de este tipo de agricultura.

Siguiendo el esquema de trabajo propuesto, dentro de los tópicos controversiales a analizar vamos a situarnos en el tema transgénicos desarrollados tanto desde Greenpeace, como desde laboratorios que trabajen sobre el tema.

El discurso de Greenpeace sobre Transgénicos en su página web manifiesta lo siguiente: “Sin saberlo ni quererlo, en estos momentos, tanto vos como tu familia están comiendo alimentos obtenidos a través de la ingeniería genética. Nadie te avisó ni te consultó si lo querías. Sin embargo estás expuesto a riesgos todavía no predecibles. ¿Por qué lo hicieron? Una corta y cruda respuesta sería “para abaratar costos”, pero las causas son más profundas. Greenpeace quiere informarte sobre lo que las corporaciones biotecnológicas no quieren que sepas. Esta es información independiente de una organización independiente que, gracias al aporte de millones de personas, puede investigar lo que otros no quieren que se investigue y decir lo que otros callan. Pero informarte no es suficiente. En estos momentos, Greenpeace y un amplio movimiento de científicos, entidades médicas, organizaciones ecologistas, campesinos, comunidades indígenas y grupos de consumidores están luchando para que las multinacionales de la biotecnología y la alimentación no afecten la salud de los ecosistemas ni la vida  humana. Sólo con vos podremos detener esta amenaza. Hay que actuar ahora, no hay tiempo que perder. Quienes producen y comercializan transgénicos están esperando que no hagas nada.”(Greenpeace.org.ar/index.php) Continuando con la información que esta página difunde sobre la controversia de los transgénicos, se puede encontrar un título que manifiesta: “Lavagna, el empleado del mes de Monsanto”. Esta nota difunde la siguiente información: BUENOS AIRES (13 de julio de 2004).– Greenpeace calificó al ministro de Economía Roberto Lavagna como “empleado del mes” de la multinacional semillera Monsanto, al acceder a sus pretensiones de abrir el mercado argentino al cultivo del maíz transgénico resistente al glifosato. La organización ambientalista cuestionó la legitimidad y la transparencia de la aprobación del maíz transgénico, al denunciar que el gobierno no cumplió su promesa de consultar la medida con las organizaciones de la sociedad civil. “Solamente consultó a los que tienen un interés económico concreto, a los actores de la cadena maizera. Las entidades que bregan por el bien público han sido ignoradas, como en la peor época del menemismo”, dijo Emiliano Ezcurra, coordinador de la campaña de Biodiversidad de Greenpeace.El discurso de Monsanto. Las redes comerciales de actores en medio ambiente.

Las corporaciones de agroquímicos que controlan la dirección y los objetivos de la innovación agrícola por medio de la biotecnología sostienen que la ingeniería genética mejorará la sostenibilidad de la agricultura resolviendo los problemas que afectan al manejo agrícola convencional y librarán a los agricultores del tercer mundo de la baja productividad, la pobreza y el hambre (Molnar y Kinnucan, 1989; Gresshoft, 1996).

La mayoría de las innovaciones en biotecnología agrícola son motivadas por criterios económicos más que por necesidades humanas, por lo tanto la finalidad de la industria de la ingeniería genética no es resolver problemas agrícolas sino obtener ganancias. Más aún, la biotecnología busca industrializar la agricultura en mayor grado e intensificar la dependencia de los agricultores en insumos industriales, ayudados por un sistema de derechos de propiedad intelectual que inhibe legalmente los derechos de los agricultores a reproducir, intercambiar y almacenar semillas (Busch et al., 1990). Al controlar el germoplasma desde la semilla hasta la venta y forzar a los agricultores a pagar precios inflados por los paquetes de semilla-químicos, las compañías están dispuestas a obtener el mayor provecho de su inversión. “Queremos reiterar nuestro compromiso con
la Argentina desde hace más de 50 años y con el desarrollo tecnológico de la agricultura en el país. Esperamos que el camino arriba descripto, nos permita construir entre todos un futuro prometedor y de crecimiento para el agro, a través de un fluido y sustentable acceso a nuevas tecnologías, que beneficien a todos, al país, los productores y la industria. Convencidos de que el beneficio de todos está en el acuerdo y respeto de reglas claras, agradecemos su tiempo destinado a leer esta nota.”(monsanto.com.ar/teconlogiarr)

Como se ha podido observar, la construcción de conocimiento sobre medio ambiente en general, y en particular sobre uno de los  temas analizados – transgénicos – difiere según sea la posición relativa que ocupen los actores Greenpeace o Monsanto dentro de la red de actores que operan sobre el concepto medio ambiente.

Los discursos corporativos como el de Monsanto privilegian dentro de la red, en relación al medio ambiente, el punto de
la eficiencia. De modo que compañías como Monsanto, Cargill y Archer Daniels Midland están dirigiendo un coro unánime de declaraciones corporativas, gubernamentales y burocráticas – a menudo expresadas en avisos de millones de dólares – en el que sostienen que los pequeños agricultores no son lo suficientemente “productivos” o “eficientes” como para alimentar a un mundo hambriento. Sólo podrán hacerlo las corporaciones globales.

La primavera pasada, unos 25.000 activistas anti-globalización incluidos movimientos verdes de todas partes del mundo se reunieron en Porto Alegre, Brasil, para iniciar un proceso de organización global hacia el reemplazo del modelo de Bretton Woods. Se espera definir un nuevo conjunto de acuerdos internacionales que operen desde una jerarquía de valores totalmente diferentes, no corporativos. Según manifiesta Greenpeace no circuló mucha información sobre esta reunión, porque, en ese momento, todos los “media” estaban en Davos, donde los capitanes de la industria y de la globalización se reunieron, al mismo tiempo, en el así llamado Foro Económico Mundial.

De todos estos puntos  surgen interrogantes como: ¿Quién se beneficia?, ¿Cuál de las dos significaciones atribuidas se aproxima más a la realidad?, ¿Cuáles son los puntos que se privilegian en cada posición?, ¿Cómo puede sostenerse la hiper-expansión? ¿Cuánto podrá durar antes que tengamos que enfrentar directamente los límites de un planeta finito? ¿De dónde podrán llegar los recursos – los minerales, la madera, el agua, la energía – para alimentar una expansión exponencial, sin matar al planeta? ¿Cuántos caminos podrán cubrir el paisaje? ¿Cuántos peces podrán ser industrializados al vacío desde el océano antes que colapse el ecosistema y que las especies desaparezcan? ¿Cuánta contaminación podemos soportar para sobrevivir? ¿O calentamiento global, o reducción de ozono, antes de que los costos sociales y ambientales crezcan demasiado?.  Tal vez este sea el tipo de cuestiones que sólo la estabilización de la significación del tópico controversial analizado, transgénicos, en relación al medio ambiente, en general,  pueda responder. Por el momento sólo se asiste a la construcción de significados parciales, que dependen de la posición que los diversos actores sostengan dentro del entramado social. 

Referencias bibliográficas·         Álvarez, Sonia, Evelina Dagnino y Arturo Escobar (1998) (editores), Cultu­res of Politics, Politics of Cultures,
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·         Banco Mundial (1992) Informe sobre el desarrollo mundial. Medio Ambiente y Desarrollo. Oxford University Press- World Bank. Washington.·         Bijker, W., y Law, J., (1992), Shaping technology/building society.
Cambridge, Mass.; MIT Press.
·         Buttel, F. H. (1997) “Social Institutions and environmental change” en Redclift, M. y G Woodgate (eds) The International.·         Carr, Thomas, Heather Pedersen y Sunder Ramaswamy (1993), “Ruin Forest Entrepreneurs”, en Environment, vol. 35 nº 7, pp. 13‑15 y 33‑38.·         Chirif, Tirado; P. Alberto, H. García y R. Chase S. (1991), El indígena y su territorio son uno solo, Lima, COICA‑Oxfam América.·         COICA (1989), “
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·         Conklin, B. y L. Graham (1995), “The Shifting Middle Ground: Amazonian Indians and Ecopolitics”, en American Anthropologist, vol. 97, n° 4, pp. 695‑710.·         Dagnino, Evelina (ed.) (1994), Anos 9o: Política e sociedade no Brasil. Sao Paulo, Ed. Brasiliense.·         Dalmagro, María Cristina (2000), “Trabajo final del seminario de postgra­do ‘Estudios Culturales Latinoamericanos’: investigaciones sobre cultura y po­lítica en América Latina y dilemas de su institucionalización”, a cargo de Da­niel Mato, Escuela de Letras, Universidad Nacional de Córdoba (Argentina).·         Escobar, Arturo (1998), La invención del Tercer Mundo: Construcción y deconstrucción del desarrollo, Bogotá, Ed. Norma (original: Encountering Development, Princeton University Press, 1996).·         Kreimer Pablo (1998) “Understanding Scientific Research on the Periphery : Towards a new sociological approach” Easst Review vol. 17, N° 3.·         Mato, Daniel (2000) “Des-fetichizar la globalización: basta de reduccionismos, apologías y demonizaciones, mostrar la complejidad y las prácticas de los actores”. En Mato, D (compilador), Estudios latinoamericanos sobre cultura y transformaciones sociales en tiempos de globalización.  CLACSO-ASDI. Buenos Aires.·         Mc Combs, Maxwell, Shaw, E (1972) Agenda setting function. Hillsdale.
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[1] El tema de las agendas no es sólo relativo a los medios y periodistas. Si bien es un concepto que nace de las Teorías de

la Comunicación. Los estudios de agenda setting function fueron realizados por Mc Combs y Shaw en la década de los setenta. Los mismos pertenecen a la tradición funcionalista de

la Mass Comunication Research. Son parte de las teorías que estudian los efectos de los medios a largo plazo. Este concepto va a resignificarse por diversos autores, Dominique Wolton, introduce dentro de esta línea de investigación una tríada de actores sobre los que van a observar el efecto de agenda. Los actores, en cuestión, propuestos por el autor son los medios, a través de los periodistas, los gobiernos que cristalizan el poder y los ciudadanos. Wolton denomina espacio público al lugar donde van a interactuar estas agendas de los diversos actores sociales. Durante la década del noventa, en Argentina, Heriberto Muraro (1997) entre otros investigadores, analizan la relación entre las agendas ciudadanas, la de los medios y las agendas de los políticos.  

Add comment Marzo 1, 2007

Memoria, representaciones sociales y discursos mediáticos de las dictaduras militares en América Latina. Un estudio de caso: Argentina.

Una investigación de Facundo Ponce sobre el discurso y las estrategias mediáticas de las dictaduras en América Latina.

Introducción:  El trabajo a continuación presenta la metodología seleccionada para el proyecto de tesis “Memoria,  representaciones sociales y discursos mediáticos de las dictaduras militares en América Latina. Un estudio de caso: Argentina”.En el primer capítulo se presenta un resumen del proyecto de tesis y en el segundo capítulo se discutirán las alternativas metodológicas de la tesis doctoral justificando la elección de una estrategia metodológica. Y se establecerán fundamentos sobre la estrategia metodológica de la tesis no de modo genérico sino en conexión con los datos, teorías y contextos significativos de la misma.

1- Proyecto de tesis – Resumen:  

La presente investigación se propone indagar sobre los procesos de la memoria en los discursos mediáticos y las representaciones sociales en Argentina, tomando como eje los treinta años de distancia con las dictaduras. Las dictaduras marcaron grandes procesos culturales que empezaron a tejerse en la memoria colectiva. Los medios de comunicación han jugado un rol central en la instauración de representaciones sobre la dictadura en Argentina. La muestra continua mass mediática parece resumirse a cómo la violencia que estas dictaduras han ido perneando las relaciones sociales e instalándose en las interacciones cotidianas. Con motivo de las conmemoraciones de los treinta años de este proceso se han instaurado en Argentina discursos sobre estos desafortunados hechos que en algún punto han resignificado las dictaduras. Lo que se plantea esta investigación es trabajar sobre estas representaciones y los discursos mediáticos para ver cómo operan los discursos de la memoria en las conmemoraciones. Esto se trabajará a partir de La teoría de los discursos sociales, ya que estas permitirán construir el objeto donde va a observarse el problema de investigación. Los objetivos generales que se plantean con el trabajo son: Explicitar como se construyen las representaciones sociales y los discursos mediáticos sobre la conmemoración de la dictadura en Argentina.  Y  además visualizar en qué modo producen sentidos diversos de los hechos en si mismos.Mientras que los objetivos específicos están planteados a partir de: Visualizar la generación de sentido de producción de discursos mediáticos en Argentina. Describir las significaciones que los mismos promueven. Y reconstruir la lógica de los procesos de conmemoración mediante las representaciones sociales visualizadas y los discursos.Esta investigación supone un trabajo de integración de teorías de
la Comunicación y perspectivas de
la Psicología Social para la comprensión del fenómeno. Para el abordaje del problema de investigación el marco teórico se centrará en la triangulación de tres ejes teóricos. Por un lado se trabajará desde la psicología social la teoría de las representaciones sociales. Anclándose en Sergei Moscovicci (1961) para ir ampliando esta categoría teórica a fin de ver como la realidad misma se construye mediante la interacción. O sea lo que se pretende explicar es el proceso de la significación que se construye desde los medios y se instaura en el discurso social sobre la dictadura en los procesos conmemorativos. Para trabajar sobre las concepciones mediáticas y culturales se partirá de la obra
la Dialéctica de
la Ilustración de Theodor Adorno y Max Horkheimer(1947) a fin de visualizar de qué modo los discursos mediáticos a veces, logran banalizar y destruir los significados originales de los hechos mismos. Como esta teoría tiene una posición muy dura en cuánto a los procesos de recepción, que en definitiva son los que marcan la construcción del proceso de representaciones, se ampliará para trabajar recepciones con Los Estudios Culturales de
la Escuela de Birmingham, ya que los mismos resultan más afines a la teoría de las representaciones sociales. En síntesis se partirá de la idea que los procesos de producción, engendran significados hegemónicos que ponen en juego sólo la historia de los que dominan. Mientras que para ampliar la construcción misma de la memoria se partirá de visualizar como se resignifican los discursos que han sido puestos en actos en la escena mediática.
Finalmente y en congruencia y relación directa con el marco metodológico se trabajará sobre la teoría de los discursos sociales, ya que estas permitirán construir el objeto donde va a observarse el problema de investigación. La perspectiva dialógica y relacional de Bajtín y Angenot constituyen, en esta investigación, elementos importantes para mostrar las operaciones de representación mediante las cuales se construyen identidades. Por operaciones de representación nos referimos a las figuras retóricas (metáfora, ironía, personificación, etc.) o estrategias de enunciación (uso de subjetivemas, posición del enunciador, construcción del tiempo y del espacio) propias de los discursos que generan identidades, y posibilidades de diversas representaciones. El presente estudio se basa en una estrategia de metodología cualitativa que pretende a partir del análisis, tratar de establecer teoría sobre estos objetos de estudios en América Latina. Existen dos cuestiones a trabajar uno es el discurso mediático en el acto mismo de producción. Por otro lado se pondrá en juego no sólo la cuestión de enunciación, en la cuál indudablemente uno puede visualizar las marcas que el enunciador deja en el proceso de producción de sentido, sino también lo espacios vacíos, o como definiría, Ernesto Laclau, en Emanacipación y Diferencia, (1996) los significantes vacíos, que van a ser completados mediante las acciones políticas e indudablemente van a resemantizar y  resignificar los hechos que mediante estos discursos se tratan de instaurar en la memoria.Para trabajar sobre las representaciones se tomará el caso de Argentina en el que se recreerá el modo en que operan las representaciones sociales de estos hechos mediante entrevistas semi estructuradas.. Esto tiene relación con la factibilidad de la investigación.  

2 - Estrategia metodológica:  La metodología de investigación seleccionada para el proyecto de tesis es cualitativa. Se desarrollará un estudio de caso sobre cómo se construyen las representaciones sociales y los discursos mediáticos sobre la conmemoración de la dictadura en Argentina con triangulación metodológica entre análisis del discurso y análisis de recepción con entrevistas en profundidad. A continuación se detallan los fundamentos de la elección de la metodología y la relación con las teorías sobre técnicas cualitativas de investigación y la teoría que sustenta el proyecto de tesis.  La presente investigación es de tipo interpretativa que busca “la comprensión de sistemas de símbolos y sus derivaciones” (Forni, Pablo)[1]. La investigación cualitativa permite la forma de abordaje a los datos de la realidad necesaria para el presente trabajo. El análisis sobre la reconstrucción de las representaciones sobre la dictadura de Argentina requiere un análisis de contenido que no se puede alcanzar por medio de análisis cuantitativo. El análisis cuantitativo puede determinar qué porcentaje aparece determinado fenómeno en una población pero no puede dar cuenta de detalles, matices, subjetividades, razones y construcciones simbólicas.Miles y Huberman (1994) consideran que “los datos cualitativos, con su énfasis en la experiencia vivida de la gente, están bien situados para localizar los significados que da la gente de los acontecimientos, procesos, y la estructura de sus vidas (sus opiniones, prejuicios y presuposiciones) y para conectar estos significados con el mundo social alrededor suyo”. En el presente trabajo, por medio de entrevistas en profundidad y análisis del discurso se intentara comprender los significados atribuidos a la dictadura en Argentina después de 30 años de su acontecimiento. Además, los significados son construidos socialmente y la forma en que los medios enuncian los acontecimientos relacionados con los temas en cuestión aporta significación a las construcciones que hacen los sujetos. La mejor forma de abordar esos significados es cualitativa. El rol del investigador en los estudios cualitativos es obtener una descripción “holística” del contexto bajo estudio: su lógica, sus arreglos, sus reglas explícitas e implícitas Leyendo los materiales, el investigador puede aislar ciertos temas y expresiones que pueden ser revisados con los informantes, pero éstos deben ser mantenidos en sus formas originales a través del estudio”. ( Forni, Pablo: 2006).[2]Además, se seleccionaron técnicas de investigación cualitativa porque presentan las siguientes fortalezas para la presente investigación: “Son una fuente de ricas descripciones, y explicaciones de procesos en contextos locales identificables; Sus datos pueden preservar el flujo cronológico, ver con exactitud qué acontecimientos preceden a qué consecuencias, y derivar explicaciones fructíferas;  Ayudan a los investigadores a ir más allá de los conceptos iniciales y a generar o a revisar los marcos conceptuales; Las palabras, organizadas especialmente en incidentes o historias, tienen un sabor concreto, vivo, significativo que a menudo logra convencer más significativamente a un lector que varias páginas de números. Las palabras se basan en la observación (mirar), entrevistas (preguntar) o documentos (examinar). A partir de estas actividades de recolección de datos se realiza el análisis; Al focalizarse en eventos ordinarios y sucesos naturales, podemos obtener una comprensión de cómo es la “vida real”, a partir de este tipo de datos”. 

Wright Mills plantea que el investigador debe utilizar su propia experiencia de la vida en su propio trabajo intelectual. El investigador posee estudio en Comunicación Social y una maestria en Relaciones Internacionales y una segunda Maestría en Teoría y Metodología en Ciencias Sociales.   Y es docente e investigador en la Universidad Nacional de Villa María y en
la Universidad de Ciencias Sociales y Empresariales.  Esta experiencia  permite tener las condiciones y herramientas necesarias para el desarrollo del proyecto de investigación.  

Se tendrá especial atención en el diseño de la muestra, en las técnicas de recolección de datos seleccionadas y en el análisis de la información para lograr la mayor confiabilidad y validez posibles. En un enfoque cualitativo la objetividad es difícil de determinar porque el investigador interactúa con los objetos de estudios. Es por eso que, como plantean Kirk y Miller (1991), “la objetividad es difícil, y esencial.” Es por eso que es fundamental tratar de lograr confiabilidad y validez que reflejara la “objetividad” del estudio. Según los autores, “Confiabilidad es el grado en el que el hallazgo es independiente de las circunstancias accidentales de la investigación y validez es el grado en el que el hallazgo es interpretado en forma correcta”. Siguiendo estos fines se han tomado como eje un trabajo autoetnográfico. La autoetnografía es una forma de investigar inscrita en la tradición de la etnografía, pero que se sustenta en la idea de que el investigador, en situación de pertenencia al contexto social que va a investigar, es a su vez un actor social cuya experiencia es igual de válida y útil en tanto fuente de información como la de cualquier otro miembro de ese campo de estudio. Este elemento me resultó especialmente adecuado y pertinente para esta investigación, ya que por lo general los investigadores nos vemos constreñidos por metodologías que nos obligan a dejar de lado nuestros conocimientos y experiencias para sostener una supuesta objetividad y neutralidad. Sin ser radicalmente distinta de la tradición investigativa de la etnografía, la autoetnografía se inscribe en un movimiento más amplio. Con la crisis que representa el giro postmoderno de los años ochenta en ciencias sociales en general (Ibañez, 1994; Cabruja, 1998; Sandoval, 2004) y las metodologías cualitativas en particular (Doménech e Ibáñez 1998; Ellis y Bochner, 2000; Denzin y Lincoln, 2000), se comienzan a desarrollar nuevas formas de investigar y escribir, en las cuales entre otros elementos se busca darle mayor centralidad al lugar del investigador (Alvesson, 1999; Holt, 2003; Duncan, 2004; Esteban, 2004). A continuación, me referiré a los principales elementos conceptuales y metodológicos de esta forma de investigar. Para Alvesson (1999), la autoetnografía es “el estudio y el texto en el cual el investigador-autor describe un contexto cultural en el cual es un participante activo, más o menos en los mismos términos que otros participantes” (Alvesson, 1999, p.8), mientras que para Reed-Danahays (1997) es “una forma de auto narración que ubica al self en un contexto social” (Reed-Danahays, 1997, p.9). En este sentido, la autoetnografía puede entenderse como un método que, en tanto proceso y producto de investigación, se caracteriza por el cruce entre el lugar del investigador y de lo investigado, lo que conecta la experiencia personal con el contexto social en que ésta se desarrolla. Desde esta perspectiva, hay una inversión de la lógica tradicional de la etnografía: el investigador deja de ser la figura que se sumerge en un contexto social que no es el suyo para participar de las prácticas sociales que ahí se desarrollan, con el objetivo de llegar a comprender dicho contexto. En la autoetnografía, por lo contrario, observamos nuestra propia participación en un campo del cual somos parte. Para Denzin y Lincoln (2000), la aparición de estas perspectivas es parte de la crisis de representación de las formas tradicionales de investigar, las que buscaba dar cuenta objetivamente de una realidad independiente de la mirada del investigador. Esta concepción es desplazada por una comprensión del proceso de investigación que lo considera como la producción de una versión interpretativa de la realidad social, que en el caso de la autoetnografía tiene como eje la experiencia del investigador. Para Cabruja (1998), la crítica postmoderna a la noción representacionista de verdad objetiva no tiene como consecuencia una subjetivización absoluta de los procesos de construcción de conocimiento, sino más bien un intento de superar la dicotomía objetividad-subjetividad a favor de una concepción social e histórica del conocimiento y un reconocimiento del lugar situado del investigador. Como plantea Haraway (1995) el reconocimiento de la visión parcial del conocimiento, implica el abandono de una visión total y totalitaria del conocimiento, a favor de una concepción situada del conocimiento. Como sostiene esta autora, “la topografía de la subjetividad es multidimensional, y también la visión. El yo que conoce es parcial en todas sus facetas, nunca terminado, total, no se encuentra simplemente ahí y en estado original. Está siempre construido y remendado de manera imperfecta y, por lo tanto, es capaz de unirse al otro sin pretender ser el otro” (Haraway, 1995, p331). La autoetnografía se configura entonces como una posibilidad de dar cuenta de esta parcialidad en la investigación, rompiendo con la lógica positivista que pretende que “la producción de conocimiento científico debe ser un proceso sin sujeto, un proceso desde ningún lugar, un proceso, en fin, ahistórico y asocial (Doménech e Ibáñez 1998, p.15). Pero la parcialidad de la postura postmoderna no implica lo que Cabruja (1998) llama un “postmodernismo del todo vale”, donde cualquier postura es igualmente válida, sin una evaluación crítica de los efectos políticos y éticos que una u otra postura pueda tener como consecuencia. “La descomposición de la dicotomía que sustenta la separación entre sujeto y mundo no implica necesariamente promover un relativismo que nos sitúe fuera del mundo” (Sandoval, 2004, p.170). Al contrario, la parcialidad de la posición situada implica la fundamentación de la práctica investigativa en la posición que asumimos como sujetos situados en posiciones parciales e incompletas, que determinan pero también posibilitan nuestra mirada particular (Haraway, 1995). Para Ibáñez (2001) esta postura “no sólo no conduce a la pasividad política sino que, por el contrario, fomenta la implicación política porque soy yo, con unos criterios que me son propios y que sólo cobran sentido en función de mi compromiso con ellos, quien soy responsable de defenderlos y de procurar que configuren el tipo de realidad sociopolítica que he decidido potenciar” (Ibáñez, 2001, p.243). Este momento actual de las metodologías cualitativas, según Denzin y Lincoln (2000), “demanda que las ciencias sociales y las humanidades lleguen a ser lugares de conversación crítica sobre democracia, raza, género, clase, estado-nación, globalización, libertad y comunidad” (Denzin y Lincoln 2000, p.3). La reflexividad puede entenderse como la capacidad humana de evaluar la propia acción y sus efectos en un contexto determinado. En la autoetnografía, esto implica el análisis de los procedimientos de investigación y análisis, desde el doble lugar de investigador y actor social. En este sentido, la investigación social siempre se desarrolla en un contexto particular que condiciona pero también posibilita la mirada del investigador. La capacidad de analizar estas condiciones y sus efectos en el proceso investigativo y sus resultados serían la característica principal de la reflexividad. “Reflexividad implica que las orientaciones de los investigadores pueden tomar forma mediante su localización socio-histórica, incluyendo los valores e intereses que estas localizaciones les confieren”. (Hammersley y Atkinson, 1994, p.31). Esto implica asumir que la investigación siempre es un proceso interpretativo que requiere hacer visible las condiciones que posibilitan ciertas interpretaciones y no otras (Parker, 2004). Es importante precisar que la reflexividad no es un atributo estrictamente individual, sino de las relaciones sociales en general. Siempre actuamos en relación a otros, y es en esa relación que creamos y recreamos los sentido que definen la interacción. “Es porque el sujeto es capaz de tomarse a sí mismo como objeto de análisis por lo que puede constituirse un mundo de significados compartidos y un espacio intersubjetivo sin los cuales la dimensión social no podría constituirse como tal. Verse con los ojos de los demás, verse en los ojos de los demás, anticipar los efectos de sentido, o de otro tipo, que producimos en los demás, entender lo que hacen o lo que pretenden los demás, en definitiva, hacer que seamos inteligibles para los otros y recíprocamente, todo ello sería imposible sin la conciencia de sí mismo que permite la reflexividad” (Ibáñez, 1994, p.231). La consecuencia de esto para el proceso de investigación es que cuando el investigador realiza un trabajo en terreno y elabora una construcción textual a partir de ese trabajo, debe reflexionar sobre la forma en que sus interpretaciones se cruzan con las de los sujetos investigados, generando ciertos efectos y no otros. Podemos llamar a este aspecto el carácter político de la investigación etnográfica. La noción de descripción densa, acuñada por Clifford Geertz (1973) refiere a un tipo de descripción guiada interpretativamente (Velasco y Díaz, 1999). Es decir, un examen minucioso y detallado, microscópico en palabras de Geertz, del contexto social que se estudia. Pero también la instalación de esta descripción en un sistema de relaciones significativas que le dé sentido a lo descrito. “Cuando el relato de unos hechos ordinarios y concretos condensan una visión relacional de valores y significados culturales, compuesta por el investigador, estamos ante una descripción densa” (Velasco y Díaz 1999, p.220). Tal como plantea Geertz (1973) a partir de las nociones de descripción superficial y descripción densa, el guiño de un ojo puede describirse en el primer caso como una contracción rápida del párpado. En el segundo caso, en la descripción densa, este gesto tiene un sentido que sólo puede ser interpretado a la luz del contexto social en que ese gesto se produce. Por ejemplo puede ser un gesto que refleja la burla de una persona hacia un amigo, haciéndole creer a través de esa señal que está en marcha una conspiración. Esta noción de descripción densa implica para la investigación autoetnográfica que el relato no puede ser una mera descripción impresionista de las experiencias del investigador en el campo de estudio al cual pertenece. Debe ser un intento por dar cuenta de dicho campo como marco significativo de discursos y prácticas que da sentido a lo que en él ocurre, utilizando como fuente de información y análisis la experiencia del investigador. Para lograr una descripción densa, un primer elemento a incorporar al relato es la localización (Velasco y Díaz, 1999). La localización del relato apunta a la ubicación de los datos en situaciones concretas del contexto que estamos investigando. “Cuando un agente dice o hace algo, lo importante no es sólo destacar el contenido de esa práctica, sino también dar cuenta del marco de intenciones y condiciones en que tal práctica ha sido llevada a cabo” (Velasco y Díaz, 1999, p.220). Por lo tanto, el relato debe inscribir las acciones de los sujetos y sus significados en un marco de sentido que también requiere ser especificado. Las características de la descripción densa nos ubican en la necesidad de la etnografía, y de la autoetnografía también, de presentar la investigación bajo la forma de una narración (Geertz, 1973; Hammersley y Atkinson, 1999). Tal como plantean Hammersley y Atkinson (1999) “la escritura se encuentra en el centro de la empresa etnográfica” (Hammersley y Atkinson, 1999, p.259). Pero debemos entender a la escritura no como un medio transparente de comunicación, sino como una herramienta descriptiva y analítica, como una labor intelectual en que el investigador busca producir una versión interpretativa de la realidad estudiada. Considerando los planteamientos revisados anteriormente sobre la reflexividad de la investigación cualitativa, los relatos etnográficos y autoetnográficos no son un intento de reflejar la realidad en los términos más objetivos posibles, sino más bien producir un conjunto de interpretaciones sobre el fenómeno en cuestión de modo de hacerlo inteligible. En este sentido hay un alejamiento del “realismo naturalista”, es decir de la construcción discursiva que produce el efecto de mostrar la “realidad misma”, para poner al investigador como eje del relato. Por lo tanto, el texto debe ser elaborado en primera persona, buscando dar cuenta de las bases que fundamentan la transformación de la realidad observada por él en un relato, en palabras de Hammersley y Atkinson (1999, p.270) “la transformación del campo en texto”.   3- Trabajo autoetnográfico y etapas de la investigación 

El trabajo constará de 4 etapas: Diseño de la investigación, trabajo de campo y análisis de la información y escritura del informe.A su vez, el trabajo de campo será desarrollado en diferentes etapas. Una etapa concierne al análisis de producción del discurso mediático sobre la conmemoración de la dictadura en Argentina y otra etapa corresponde al desarrollo de las entrevistas en profundidad para el análisis en recepción. 

Se seleccionó la técnica de estudio de caso porque permite producir teoría a partir de la investigación de un caso de interés. En este trabajo el interés parte de indagar cómo se construyó la memoria a 30 años de las dictaduras en Latinoamérica, tomando como caso a Argentina. Los estudios de caso, como plantea Eisengardt (1989), centran su atención en la comprensión de las dinámicas que se presentan dentro de  escenarios particulares. En el presente trabajo se seleccionó el caso de la dictadura en Argentina porque el objetivo es comprender las construcciones sobre las conmemoraciones después de 30 años de dictadura en el país.Stake (1995) plantea que “un caso tiene un interés especial en sí mismo (…). El estudio de casos es el estudio de la particularidad y de la complejidad de un caso singular, para llegar a comprender su actividad en circunstancias importantes. El caso es algo específico, algo complejo en funcionamiento. Se considera que el caso de Argentina tiene interés especial en sí mismo por la forma en que se construyó la memoria a partir de las representaciones de los medios de comunicación durante los últimos 30 años y abarca .A su vez Yin (1984) enumera prejuicios tradicionales contra la estrategia del estudio de caso que se superarán de la siguiente forma:1º La falta de rigor de la investigación: Se pondrá énfasis en lograr confiabilidad y validez perfecta en la definición de la estrategia metodológica, la recolección y análisis de datos. 2º Proveen una base débil para la generalización científica: La muestra será lo suficientemente consistente y amplia para lograr saturación teórica. Igualmente es difícil generalizar a partir de un estudio de caso. Se podrían establecer comparaciones con la formación de representaciones en otros países de Latinoamérica pero no se pueden aplicar las conclusiones en otros territorios porque cada país tiene sus características, acontecimientos y medios de comunicación particulares. 3º Toman demasiado tiempo y su resultado se traduce en documentos masivos e ilegibles: El corpus para aplicar análisis del discurso y las entrevistas en profundidad será lo suficientemente amplio como para llegar a construir teoría valida pero también lo suficientemente acotado para poder desarrollar el proyecto de investigación en un tiempo considerablemente lógico acorde al programa del doctorado.  

A partir del estudio de caso de Argentina se realizará una triangulación entre la metodología de Análisis del discurso y Entrevistas en profundidad para poder lograr una comprensión tanto de la producción de las representaciones desde los medios de comunicación como de la recepción de dichas representaciones.La triangulación consiste en la combinación de metodologías en el estudio del mismo fenómeno (Denzin en Jick, 1983). El objetivo es fortalecer la validez de la totalidad de los hallazgos a través de la congruencia y/o complementariedad de los resultados obtenidos por cada método. Es por eso que se complementa el análisis del discurso con las entrevistas en profundidad para entender ambas partes del proceso de construcción de significados. Gallart afirma que la triangulación entre métodos presenta un balance positivo por la posibilidad de comprender, de forma mas completa, el fenómeno estudiado. “La triangulación es típicamente una estrategia para mejorar la validez y la confiabilidad de la investigación o la evaluación de los resultados. (…) Al combinar múltiples métodos (como: observación, entrevistas y grabaciones) se llega a construcciones de realidades más válidas, confiables y diversas”. (Golafshani, 2003). El discurso mediático sobre la conmemoración a 30 años de la dictadura en Argentina se realizará a partir del Análisis del Discurso. Para tal fin se tomará en cuenta lo sostenido por el autor Flick [3]Los textos sirven a tres propósitos en el proceso de investigación cualitativa; no son sólo los datos esenciales en los que se basan los hallazgos, sino también la base de las interpretaciones y el medio central para presentarlos y comunicarlos. Así ocurre no sólo en la hermenéutica objetiva, que ha hecho de la textualización del mundo un programa (véase Garz, 1994) sino, más en general, en los métodos actuales de la investigación cualitativa.”Principalmente porque el primer instrumento de análisis son los discursos producidos en los actos de conmemoraciones y las noticias que los medios trabajaron al respecto durante el año 2006. Se usarán categorías de análisis tales como enunciación y enunciado (Benveniste Verón) Dentro de la línea de la enunciación se pondrá en juego la figura del enunciador, dejando aparecer su subjetividad mediante diferentes recursos tales como subjetivemas, axiológicos entre otros. Este proceso servirá a fin de dar cuenta como se manifiestan las representaciones  en los textos que compondrán el corpus.Al analizar el enunciado en un abordaje macro se va a tener  en cuenta el estilo, tema y estructura, que permite visualizar la aparición de determinados géneros discursivos. (Bajtín)Siguiendo la lógica de las investigaciones cualitativas este proceso metodológico no está cerrado, dado que la investigación supone una reconstrucción continua entre marco teórico, corpus y la metodología misma. Por eso el fin es realizar sistematizaciones que permitan establecer regularidades o la construcción de tipologías discursivas en el corpus a analizar y en relación al problema de investigación. 

Además, la metodología se complementará con entrevistas en profundidad semiestructuradas. Las preguntas se formularán de manera idéntica para asegurar resultados comparables  con respecto a qué se recuerda sobre las conmemoraciones de la dictadura en Argentina pero luego se presentarán preguntas flexibles para generar una conversación abierta. Se detallará una guía de pautas que oriente al entrevistador en las dos etapas de las entrevistas. “Por entrevistas cualitativeas en profundidad entendemos reiterados encuentros ara a cara entre el investigador y los informantes, encuentros éstos dirigidos hacia la comprensión de las perspectivas que tienen los informantes respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las expresan en sus propias palabras”. (Taylor y Bodgan, 1990).La muestra seleccionada para las entrevistas en profundidad estará compuesta por diferentes segmentos de entrevistados. Para lograr información útil para el trabajo se considera necesario establecer diferentes segmentos de entrevistados que reflejen diferentes puntos de vista dentro de la sociedad. Es por eso que se  divide la muestra por edad y por profesión. Se realizarán 32 entrevistas en profundidad: 8 entrevistas a adultos de entre 50 y 70 años de edad que tengan una profesión relacionada con las ciencias sociales (sociología, periodismo, historia). 8 entrevistas a adultos de entre 50 y 70  años de edad con trabajo no relacionado con las ciencias sociales. Se seleccionó este segmento de edad porque son personas que vivieron la dictadura. 8 entrevistas con jóvenes 20 a 30 años que tengan una profesión relacionada con las ciencias sociales (sociología, periodismo, historia). Y 8 entrevistas a jóvenes de entre 20 y 30 años de edad con trabajo no relacionado con las ciencias sociales. Este segmento no vivió la dictadura. Sus representaciones son producto de las construcciones que realizaron los medios de comunicación y su núcleo social. La variable profesión es para conocer diferentes tipos de puntos de vista dentro de la sociedad. La actividad laboral relacionada con las ciencias sociales supone un trabajo de reconstrucción historia. Mas allá de que obviamente los dos segmentos pueden interesarse en la lectura del tema. Pero esa lectura no está directamente relacionada con su profesión.  Muestra:

Cantidad de entrevistas

Edad Profesión/ Actividad laboral 
8 50 a 70 profesión relacionada con las ciencias sociales
8 50 a 70 trabajo no relacionado con las ciencias sociales
8 20 a 30 profesión relacionada con las ciencias sociales
8 20 a 30 trabajo no relacionado con las ciencias sociales

La muestra se puede definir como una muestra intencional donde “los casos son elegidos por su relevancia teórica o empírica para profundizar el conocimiento sobre el tema” (Segunda Reunión  del Seminario dictado por Pablo Forni).  

Por medio de la muestra seleccionada se intentará llegar a la saturación teórica. Sin no se lograra, se realizarán mas entrevistas o se determinara un nuevo segmento a indagar. El instigador permanecerá abierto para realizar las modificaciones que fueran necesarias para llegar a la confiabilidad y validez máximas posibles en el estudio.  La elección de la metodología se realizó porque se considera que es la mas apropiada para el análisis del objeto de estudio y además porque el investigador posee las herramientas profesionales y teóricas como para desarrollar el plan metodológico, la recolección de datos y su análisis. Además se cuenta con los recursos materiales para acceder al corpus de datos y a los contactos para realizar las entrevistas. Por ultimo, los tiempos son acordes con los años restantes del doctorado y con la fecha estimada de presentación de tesis. 

Para la FACULTAD LATINOAMERICANA DE CIENCIAS SOCIALES

Programa de Doctorado en Ciencias Sociales 

 Bibliografía ·                             Bibliografía obligatoria de la materia Seminario de Estrategias de investigación cualitativas en ciencias sociales (2006) Flacso sede Argentina.Bibliografía ampliatoria específica referida al proyecto . 

·                            Alvesson, Mats (1999). “Methodology for close up studies”. Institute of Economic Research: Working Paper Series. Disponible en http://www.lri.lu.se/pdf/wp/1999-4.pdf

·                            Barley, Niger (2004). “El antropólogo inocente”. Editorial Anagrama. Barcelona: España.

·                            Cabruja, Teresa (1998). “Psicología Social Crítica y postmodernidad: implicaciones para las identidades construidas bajo la racionalidad moderna“”, en Revista Anthropos 177: Psicología social, una visión crítica e histórica. Barcelona: España.

·                            Candau, Joel (2001). “Memoria e identidad”. Ediciones del Sol. Buenos Aires: Argentina.

·                            Doménech, Miquel e Ibáñez, Tomás (1998). “
La Psicología Social como crítica”, en Revista Anthropos 177: Psicología social, una visión crítica e histórica.
Barcelona: España.
·                           
Duncan, M. (2004). Autoethnography: Critical appreciation of an emerging art. International Journal of Qualitative Methods, 3(4), Article 3. Retrieved 10/03/05 from http://www.ualberta.ca/~iiqm/backissues/3_4/html/duncan.html.

·                            Ellis y Bochner (2000). “Autoethnography, personal narrative, reflexivity: researcher as subjetc”, en Handbook of Qualitative Research, Denzin, Norman e
Lincoln, Ivonna Eds. Sage.

·                            Geertz, Clifford (1973). “La interpretación de las culturas”. Gedisa. Barcelona: España.

·                            Geertz, Clifford (1989). “El antropólogo como autor”. Editorial Paidós. Barcelona, España.

·                            Guash, Oscar (1996). “Observación Participante”. CIS, Cuadernos Metodológicos, Nº 20 Madrid: España.

·                            Hammersley, Martyn y Atkinson, Paul (1994). “Etnografía: métodos de investigación”. Editorial Paidós. Barcelona: España.

·                            Haraways, Donna (1995). “Ciencia, cyborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza”. Cátedra. Madrid: España.

·                            Sandoval, Juan (2004). “Representación, discursividad y acción situada. Introducción crítica a la psicología del conocimiento”. Universidad de Valparaíso. Valparaíso: Chile.

·                            Vázquez, Félix (2001). “La memoria como acción social. Relaciones, significados e imaginario”. Paidós. Barcelona: España.

·                            Velasco, Honorio y Díaz de Rada, Ángel (1999). “La lógica de la investigación etnográfica”. Editorial Trotta. Madrid: España.

·                            Wolcott (2003). “Mejorar la escritura de la investigación cualitativa”. Editorial Universidad de Antioquia. Medellín: Colombia.


[1] 1ra Reunión Seminario de Estrategias de investigación cualitativas en ciencias sociales. FLACSO Sede Argentina, julio 2006. 

[2] Op cit

[3] Flick, U. (2004) Introducción a la investigación cualitativa (Madrid: Morata) Capítulo III: “Construcción y comprensión de textos”.

Add comment Julio 9, 2006

Celulares: el diálogo escrito de los jóvenes

Por Mariana Cabrera

Quienes nacieron a partir del año 1988 constituyen la generación para la cual el teléfono celular ha formado parte de sus vidas desde siempre, por lo que la apropiación que han hecho y el grado de familiaridad alcanzado con ese dispositivo difiere sustancialmente de lo que ha ocurrido con los adultos, generalmente más reticentes a la incorporación de nuevas tecnologías. La telefonía celular y sus diferentes aplicaciones superan ampliamente los límites de la imaginación de cualquier usuario “común”. Hoy esta problemática constituye todo un fenómeno que condujo a la consultora argentina Carrier y Asociados a llevar a delante una investigación acerca de las diferentes variables que influyeron en la integración de esta tecnología como un dispositivo personal de los jóvenes entre 12 y 18 años. Según los datos arrojados por “Los adolescentes y el celular”, investigación encarada recientemente por Carrier y Asociados, el éxito del celular entre jóvenes de 12 y 18 años se debe fundamentalmente a que este segmento ha dejado de percibirlo como un medio de comunicación complementario –tal lo fue en sus orígenes- para pasar a ocupar el lugar de dispositivo personal.
Cuatro factores inciden en este proceso. Como primera medida marca el comienzo de la independencia del individuo, el celular ocupa un lugar similar al de la entrega de las llaves de la casa, instrumento simbólico que lo convierte manifiestamente en “adulto”. En segunda instancia, actúa como ansiolítico para los padres, a quienes proporciona una cierta garantía de seguridad de movimiento. En tercer lugar, su uso contribuye a la creación de un espacio discreto, separado del de sus padres, y posibilita al mismo tiempo que tomen contacto con estos cuando exploran nuevos espacios. Finalmente, actúa como medio de coordinación familiar, en tanto resuelve problemas de organización y logística del grupo.

No hace mucho tiempo atrás eran los padres quienes instaban a sus hijos a utilizar un teléfono celular; hoy son los jóvenes los que toman la iniciativa y lo solicitan. Sus amigos ya tienen uno y obtenerlo es un elemento más que más para marcar la partencia al grupo, reafirmando la identificación. Es que la telefonía móvil se adecua perfectamente a la movilidad que caracteriza al adolescente. Le permite sentirse cerca, disponible y estar al tanto de lo que hacen los demás. Brinda la ilusión de no perderse nada, dado que la disponibilidad inmediata es un elemento central para sostener el rol como miembro activo del grupo de pertenencia.
La tecnología ha contribuido a cambiar gradualmente los hábitos y estilos de comunicación. El uso de los mensajes de texto –SMS- caracteriza a esta generación posterior a 1988. Desde un principio los jóvenes identificaron el uso de la voz con los adultos, percibiendo esta nueva forma de comunicarse como un sustituto más adaptado a sus necesidades y gustos. Es inusual que manden un solo mensaje cunado se comunican con sus pares. Generalmente el primer mensaje tiende a generar un intercambio que deriva en un diálogo escrito. Los padres usan cada vez más este sistema, ya que muchas veces es la única manera de mantener contacto con sus hijos.
Si bien la mayoría continúa usando el teléfono de línea para mantener conversaciones largas, los mensajeros instantáneos de internet lideran posiciones a la hora de entablar comunicaciones con más de una persona a la vez. Pero lo cierto es que lo jóvenes de hoy equiparan al celular con estos dos medios y no están dispuestos a renunciar a ninguno de ellos. El éxito de los celulares entre los adolescentes radica fundamentalmente en su capacidad para satisfacer dos necesidades básicas de esta etapa: la identidad y la comunicación.

Breve reseña cronológica de su evolución
Hacia fines de la década del ’90, sólo unos pocos adolescentes disponían de un teléfono celular. Su uso se limitaba básicamente a recibir llamadas de sus padres. La posesión de un teléfono móvil colocaba a su dueño en una posición de avanzada, y por lo tanto de liderazgo. El nuevo milenio trajo consigo la posibilidad de enviar y recibir mensajes de texto –SMS- por este medio, transformándolo en un ICQ portátil. Las dificultades que este intercambio representaba eran las propias de la propagación tecnológica, en tanto requería de la compatibilidad entre equipos –de los que no todos disponían- y empresas proveedoras del servicio. Para el año 2003 el uso del celular se extendió entre los jóvenes limitándose a ciertas salidas, generalmente nocturnas o durante el fin de semana, que incentivaba a los padres a prestarles o proporcionarles uno para que pudieran acceder al servicio de radio taxis o remises. El uso de SMS aún encontraba dificultades para su propagación.
El 2004 marcó el despegue. Las ventas de celulares mostraron un notable crecimiento. Éste dejo de ser percibido como un objeto suntuario, propagándose por todos los sectores sociales. A medida que la comunicación entre los jóvenes por este medio se hacía cada vez más frecuente, su uso se iba ampliando. El celular comenzaba a constituirse en elemento de socialización. Para entonces, su principal atracción era la capacidad SMS. Las conversaciones quedaron relegadas a un tipo de comunicación accesoria, requisito paterno fundamentalmente, y el envío de mensajes de texto comenzó a difundirse entre pares, por contagio.
El año pasado, el celular terminó por adquirir status de dispositivo personal. El uso de la voz queda subordinado al mundo adulto y a las emergencias. Por su parte, el uso de SMS queda claramente establecido como la forma de comunicación que define al segmento de jóvenes de 12 a 18 años, quienes manifestaron que sería esto lo que más extrañarían si tuviesen que prescindir del celular. Las nuevas funcionalidades de los equipos más modernos resultan clave también en este proceso de apropiación. El reloj y la alarma del teléfono impulsaron la caída en desuso del viejo despertador y del reloj pulsera. Juegos, mensajitos y MP3 son los mejores aliados para “matar el tiempo”. Cámaras fotográficas y filmadoras incorporadas permiten el registro instantáneo de momentos cotidianos. Los jóvenes de hoy ya no se satisfacen con tener un celular, sino que buscan actualizarlo permanentemente. Así, sacan el mayor provecho de los recursos tecnológicos a su alcance para satisfacer las necesidades de protección, vínculo con los pares y entretenimiento

17 comments Mayo 17, 2006

Comunicación política. Discurso electoral de Eduardo Duhalde de la campaña de1999.

      Facundo M. Ponce

     Universidad Nacional de Villa María

        Magister en R.R.I.I. -CEA -UNC                                                               

    I. INTRODUCCIÓN.   El presente trabajo tiene como objetivo analizar los discursos de Eduardo Duhalde inscriptos en la campaña electoral de 1999 con el fin de desmantelar las estrategias lingüísticas que sirvieron a este ejercicio enunciativo para obtener individualidad y diferenciación. El corpus discursivo seleccionado está constituido por las manifestaciones públicas de los últimos meses de campaña realizados por el candidato.En una época marcada por la fragmentación y el predominio de la imagen, la palabra política debe luchar y cumplir su objetivo: la persuasión. En el discurso político (Verón), convencer involucra a un enunciador poseedor de una posición de enunciación muy fuerte que intenta desde allí una identificación con las construcciones discursivas de los diferentes destinatarios y busca responder a esa cierta estructuración que caracteriza dichas prácticas. Mostrar ese funcionamiento, es abordar un fenómeno social desde un proceso discursivo.   Las elecciones parlamentarias de 1997 muestran la derrota del justicialismo y el rotundo triunfo de
la Alianza por el Trabajo,
la Educación y
la Justicia. El Gobierno de Menem se caracterizó más por su interés en materia económica que por resolver problemas sociales como el de la inseguridad y el desempleo.
La Alianza surge en la vida política argentina para representar un cambio en materia social que asegure la continuidad de la estabilidad económica. El periodista Mario Bertellotti analiza en su libro “Crisis y Resurrección del Justicialismo” la derrota de esta línea en 1997 debido a que “dos años después de su último éxito electoral, el centro de gravedad del gobierno de Menem y su discurso y su discurso y social se mantuvo inalterable, pero la realidad en esos años cambió y con ello lo hicieron también las demandas de la sociedad sobre el gobierno”.  El justicialismo deberá enfrentar un terreno social caracterizado por el descreimiento en la política, posicionarse en las arenas del poder, y desde su posición oficialista está obligado a definirse en la tensión contradictoria: continuidad y cambio.
  II. ANÁLISIS.- El Trabajo y la crisis de la desocupación.   El discurso duhaldista eleva la bandera política que la naturaleza del partido justicialista le proporciona.“Yo sé desde el corazón que un abuelo que trabajó toda la vida no puede estar con una limosna de $150 por mes. Es la principal deuda que tenemos que pagar. Me comprometo con mi Pueblo y junto con Ortega, junto con el Intendente Carlos Brown que restauraremos
la Justicia Social”.
“En este mundo deshumanizado de la globalización, nos juramentaremos hacer todos los esfuerzos junto con el pueblo y refundar la justicia social. Aquella que hacía decir a nuestro fundador, al General Perón: “Para que los hijos sean los únicos privilegiados no deben faltar tres cosas: primero, no debe faltar pan en la mesa de ningún argentino: no debe faltar trabajo en ninguna familia; y tercero, no debe faltar un techo para cobijar los sueños de los argentinos”.El discurso explica qué es la “Justicia Social” e incorpora las palabras del General Perón. “Pan”, “Trabajo” y “Techo” son los conceptos que lo conforman. “Justicia Social” se encuentra definido en esta práctica en términos económicos. Ella es alejamiento de “organismos internacionales”, es la jubilación para el abuelo que espera, es trabajo para todos con su remuneración justa.   Justicia es trabajo. “Trabajo” es el tópico por el que estructura su discurso. La falta de fuentes laborales se transforma en la situación que hay que erradicar. Para ello, propone el discurso del fin de la desocupación. La crisis existente refiere únicamente al problema económico. Crisis significa desocupación:“Mientras en el primer mundo, los más importantes teóricos hablan del fin del trabajo, nosotros venimos desde el justicialismo a hablar desde el fin de la desocupación”.“El problema de hoy es la desocupación en
la República Argentina. A ella le venimos a declarar la guerra y lo vamos a hacer organizadamente. Vamos a tener el mismo coraje, la misma decisión, la misma voluntad inquebrantable para vencer el flagelo de los tiempos modernos”.
“…sino que vamos a luchar a muerte para vencer, para que sea el fin de la desocupación en
la Republica Argentina, para enfrentar lo que era la pandemia de los ochenta”.
   La construcción sustantiva “flagelo de los tiempos modernos” refiere al problema de la desocupación. El empleo de la misma logra una descripción amenazadora de la desocupación. La palabra “desocupación” adopta un rasgo semántico particular que le proporciona la relación con el término nombrado. “Flagelo”, según el diccionario de
la Real Academia Española, significa azote o calamidad. Este concepto imprime su valor axiológico negativo a la situación de desempleo. “desocupación” se transforma en un enemigo poderoso e invencible.
“…sino que vamos a luchar a muerte para vencer, para que sea el fin de la desocupación en
la República Argentina, para enfrentar lo que era la pandemia de los ochenta. Y reitero, no nos creían. No nos creían algunos. Nos creyó nuestro Pueblo y nos siguió. En dos años partimos la hiperinflación en el País y lo hicimos en soledad”.
“Pandemia de los ochenta”, explica la crisis generada por la hiperinflación. El concepto pandemia refiera a una plaga que se extiende por una región o país. Nuevamente, el problema es caracterizado como una fuerza devastadora que lograron vencer en soledad con las leyes de la convertibilidad. El justicialismo se transforma en el capitán de la batalla que posee la capacidad para aniquilar. El ímpetu y fuerza propuesta rechazan en el discurso la figura de un administrador ante un problema:“Las crisis no se administran. Se las enfrenta para derrotarlas”“El peronismo sabe que razonando, el país no se salva, y vamos a poner pasión para salvar
la República Argentina
   Si se realiza la siguiente transformación a las expresiones antes expuestas, se puede descubrir la oposición que se da entre lexemas:Las crisis no se administran para derrotarlas.Las crisis se enfrentan para derrotarlas.El peronismo sabe que razonando el país no se salva.El peronismo sabe que poniendo pasión el país se salva.    De las siguientes transformaciones realizadas y cambiando el verbo “administran” y el verboide “razonando” por sus sustantivos derivados, se puede inferir que “administración” y “razón” sin axiológicos negativos rechazados por el discurso.   “Enfrentamiento”, sustantivo dejado del verbo “enfrentan, y “pasión” en esta formación discursiva apoyan la idea de fuerza a la hora de actuar. Al transformarse en axiológicos positivos por el sistema de valores en el que se encuentran contenidos, entran a actuar en un campo semántico que exige fuerza para lidiar. La connotación se desprende por la red de relaciones que las palabras conforman. “Enfrentamiento” y “Pasión” demuestran que el sentimiento de lucha está siempre presente y es innato o propio al ser peronista.- Dos Peronismos.   “Peronismo” se relaciona con términos que se oponen y posibilitan la construcción de dos campos semánticos que conforman dos situaciones diferentes. Primer Campo Semántico:“¿No será que por décadas estuvimos mal gobernados?         “Basta de un peronismo enfermo de cortoplacismo, vacío de Pueblo, y sin movilización”.           “Es una vergüenza que en
la Patria grande haya familias que tengan que robar un pedazo de tierra para poder construir su humilde vivienda. Esos es síntoma de incapacidad de gobernar, es un síntoma de desorganización”.
Segundo Campo Semántico:“El peronismo va hablar del fin de la desocupación en
la Argentina, y lo va a hacer realidad porque tenemos historia en estos temas, porque vamos a recoger desde el magisterio conceptual del peronismo sus mejores páginas”
“Yo estoy muy orgulloso. Antonio decía: la responsabilidad que sobre mí pesa, de cincuenta años gloriosos de la historia del justicialismo. Y he tomado este compromiso”.“El justicialismo está unido íntimamente con el cristianismo. Y debemos decirlo sin miedo a que nos contesten nuestro adversarios”.“Este es el horizonte de la lucha del Movimiento Nacional Justicialista, esta es la enseñanza de ejemplo, la prédica de la realización del justicialismo hasta 1955. A esto vamos a volver. Que no se asusten nuestros adversarios creyendo que el justicialismo cuando habla de estas cosas está retrocediendo. Porque Perón no hablaba, como sí se ha dicho, para el año cincuenta. Perón hablaba para las futuras generaciones y son esta futuras generaciones que lo están interpretando”.   El discurso construye dos peronismos: el generado por la gestión Menemista y el que pertenece a la historia del partido y debe ser interpretado por estas generaciones. El primero se relaciona con “cortoplacismo”, “vacío de pueblo”, “sin movilización”, “incapacidad de gobernar” y “síntoma de desorganización”, el segundo se relaciona con “historia”, “magisterio conceptual”, “gloria”, “cristianismo”, “1955”, “enseñanza de ejemplo”, “predica de realización”, “futuras generaciones”, “invencible” y “fuerza incontenible”. Estas construcciones conforman un paradigma que oposición que establece dos peronismos: el que representa una etapa que debe concluir y el que es necesario resurgir. Cada “peronismo” se relaciona con una conformación que le imprime su valor. Estas “asociaciones” que se dan alrededor de un término permiten refundar un peronismo y finalizar otro.  Las construcciones sustantivas que estructuran el peronismo de la historia instalan una axiologización positiva que contrasta con un capo conceptual negativo que busca la configuración de un peronismo alejado de sus orígenes. La fuerte peronización del discurso surge al nombrar el partido desde la doctrina con su unidad y organización, con su relación con el credo cristiano y la actualización con un futuro.      La conformación de dos peronismos mediante el paradigma de oposición demostrado permite el alejamiento de una etapa liderada por el Dr. Carlos Menem. La misma se presenta en esta práctica sin ser nombrada. El enunciador utiliza formas nominales que conllevan un acto implícito que el receptor debe inferir:

FORMAS NOMINALES REFERENTE

   La denominación de este contradestinatario no se hace explicita. El campo semántico se caracteriza a los dos peronismos logra la identificación con su referente. La gestión Menem es llevada al discurso para establecer un alejamiento de un peronismo que no se identifica con sus principios y se comprometa con el Pueblo.   A partir de este análisis, notemos que los campos semánticos conformados estructuran el discurso desde dos aspectos:Ÿ                   La denuncia de una situación y la reacción que se encuentra en el llamado a la pasión y al enfrentamiento, desestimando toda política administrativa.Ÿ                    El alejamiento de una etapa y el comienzo de otra liderada por el peronismo que surge desde la historia.- Pronombre Personal “Nosotros”.  El discurso duhaldista hace uso de cuatro siguientes tipos de nosotros:1.                   Nosotros exclusivo para los candidatos representantes.2.                   nosotros partidario o inclusivo.3.                   nosotros con extensión máxima.4.                   nosotros inclusivo con el oponente.Nosotros 1 è Yo + los que representan el partido justicialista.                          Yo + ellos è nosotros exclusivo.  Este “nosotros” domina el discurso en su extensión, porque sólo el expresa lo que hicieron, sienten, hacen y efectuarán en un futuro los que tienen la misión de representar el partido justicialista. Nosotros conformamos discursivamente una línea política con actitudes acertadas ante problemas pasados:“Ahora, es gracioso escuchar a
la Unión Cívica Radical diciendo que están contentos con la convertibilidad. Están contentos, pero lo logramos, porque ellos fracasaron como opositores. Ellos quisieron que no votemos las leyes de la convertibilidad. El peronismo cuando se propone un proyecto lo cumple. Es por eso que estamos en una disyuntiva distinta. El problema de hoy no es la hiperinflación. El problema de hoy es la desocupación en
la República Argentina. A ella le venimos a declarar la guerra y lo vamos a hacer organizadamente. Vamos a tener el mismo coraje, la misma decisión, la misma voluntad inquebrantable para vencer el flagelo de los tiempos modernos”.
  Nosotros 1 posee la capacidad para luchar contra el desempleo y sabe que puede hacerlo:“Mientras en el primer mundo, los más importantes teóricos hablan del fin del trabajo, nosotros venimos desde el justicialismo a hablar desde el fin de la desocupación, porque nos sabemos capaces de hacerlo”.     En este fragmento el discurso de los importantes teóricos del primer mundo entra en contrastación con la práctica en que se inserta. El verbo “sabemos” construye la seguridad de una propuesta para exterminar un problema y la razón para negar la primera postura. Nuevamente, Nosotros 1 refuerza su enunciado desde la denominación del partido. Este deíctico es el pueblo que escucha los logros pasados y el compromiso actual asumido por los tiempos venideros. Nosotros 2 è Yo + todos los compañeros justicialistas.                         Yo + ustedes è nosotros inclusivo.  El deíctico nosotros en forma inclusiva une a todos los partidarios del pensamiento peronista. “El peronismo va a hablar del fin de la desocupación en
la Argentina, y lo va a hacer realidad porque tenemos historia en estos temas, porque vamos a recoger desde el magisterio conceptual del peronismo, sus mejores páginas. El peronismo se apresta a dar una gran batalla y en esa batalla nos van a acompañar muchos argentinos que no peronistas, pero que saben que tenemos la fuerza de decisión, del coraje cuando no proponemos planes y desarrollo”.
La convocatoria que se logra por medio de “el peronismo” une en el “nosotros” a todo seguidor de esa línea. Nos 2 es un peronismo que posee historia y, por ende, la capacidad para salvar una Nación de la desocupación; es un peronismo que estará acompañado de aquellos que no lo son, pero ven en él la fuerza y la decisión.Nosotros 3 è Yo + los argentinos.                         Yo + ustedes + ellos è Nosotros con extensión máxima.  El análisis del deíctico que se expone a continuación fue utilizado únicamente en los dos casos que presentan.  Desde esta posición, el enunciador se une a un “argentinos” que convoca:“Les digo a todos los argentinos que en vez de quejarnos de lo que hacen los brasileños, copiemos de ellos y seamos más nacionalistas, más argentinos. Defendamos nuestras empresas, defendamos nuestro trabajo, porque el trabajo de los argentinos debe ser para los argentinos. (…) Los argentinos tenemos que defendernos entre nosotros”.“No fue tarea fácil esa etapa de la vida de
la República Argentina. Algunos creen que fue una tarea fácil. Todo el arco opositor, todo el poder económico de la época enfrentaba la tesis del General Perón. Pero él se puso junto con su pueblo, junto con los trabajadores e izó la bandera y lo seguimos y lo logramos los argentinos, la época de mayor felicidad y bienestar de nuestro pueblo”.
  El nosotros en su extensión máxima nombra a los argentinos para demostrar que todos deben luchar contra las consecuencias de una economía globalizada. Nos 4 è Yo + mi adversario.                Yo + tú.  El enunciador rompe la relación con su alocutario habitual y coloca en posición de recepción a su adversario:“No se puede esperar más. Para marzo, abril o mayo habrán desaparecido decenas de miles de pequeñas empresas, de pequeños productores. Ahora, tenemos que ocuparnos. Ahora, Dr. Fernando de
la Rúa. El pueblo espera que nos pongamos de acuerdo. Es una vergüenza, porque hay una elección electoral no nos pongamos de acuerdo ante una crisis que nos está agobiando a todos los Argentinos”.
  En forma tácita, la primera persona gramatical del plural establece un canal de comunicación entre un yo hablante y un usted que representa la postura contraria. El discurso los une por compartir un mismo objetivo, pero al mismo tiempo lo aleja ya que el enunciador es el poseedor de la voz y trasforma el enunciado en una orden a su contradestinatario. No sólo le ordena, también lo llama a la reflexión haciendo sobre la pelea electoral.“Esa es la realidad, Doctor de
la Rúa. A la problemática social la debemos resolver donde está: en las provincias”.
  El enunciador enseña a su adversario cuál es la realidad con la que se enfrentan. En los dos fragmentos, los verbos modales “debemos” y “tenemos” y el adverbio modal “ahora” construyen la fuerza ilocutoria. “Ahora”, término que remite a la situación de enunciación, convoca al adversario a una actuación inmediata. El mismo acentúa la caracterización de un oponente inseguro en la toma de decisiones. La modalidad de enunciación imperativa se presenta para establecer dos niveles: el que imparte la orden y el que escucha y debe acatarla.  Nos 4 crea una situación de relación de jerarquía entre las dos figuras políticas, ya que encontramos una práctica discursiva que asume una posición diferente: el enunciador hace ingresar a su adversario para pedirle un cambio de actitud y en consecuencia descalificarlo por ser quien escucha las palabras del que posee la facultad de ordenar.  Las siguientes líneas sintetizan la funcionalidad de los deícticos analizados:Ÿ                            Nos 1. Propuesta eficiente.Ÿ                            Nos 2. El pensamiento reivindicado desde la historia.Ÿ                            Nos 3. El compromiso a todos los argentinos.Ÿ                            Nos 4. El enunciador que exige y demuestra a su oponente.  Los deícticos utilizados demuestran una propuesta que se fundamenta en la capacidad de una línea que posee historia. Constantemente, el discurso refiere la sapiencia, decisión y compromiso para actuar. Las Entidades en el Discurso Duhaldista.  El imaginario político coloca en posición de recepción entidades que la historia del partido ha hechos de suyas. Dentro del plano del enunciado, el análisis siguiente muestra como la conformación de las mismas es funcional al objetivo: construir el discurso del fin de la desocupación. 

El Argentino y El Trabajador.  La conformación discursiva del argentino en esta práctica refiere al hombre que ha sido el porqué de la lucha peronista, el que siguió los pasos de la doctrina y lo hará nuevamente. Es el trabajador que acompañará a los representantes del movimiento en la lucha contra la desocupación:“Yo estoy muy orgulloso. Antonio decía: la responsabilidad que sobre mí pesa, de cincuenta años gloriosos de la historia del justicialismo, y he tomado este compromiso. Enorme responsabilidad. Pero quiero decirles, queridos compañeros, que lo hago fundamentalmente, con mucho amor, con mucho amor, con mucho amor por millones de argentinos esperanzados en nuestro gobierno”.  En este fragmento observamos que la entidad “argentinos” es para quien trabaja, dirigen todos los esfuerzos y asumen responsabilidades. Es el argentino que encuentra una esperanza en la propuesta que ofrecen.  El enunciado marca la relación “yo-ustedes”, ya que está presente el vocativo “queridos compañeros”. A partir de ella se despliega el alcance del accionar justicialista y la actitud que adhiere el yo-hablante ante tal misión.  La responsabilidad surge desde dos aspectos: el deber con el partido (“Y he tomado este compromiso”) y el sentimiento para con los argentinos (“que lo hago fundamentalmente con mucho amor”). Aquí aparece la relación del emisor y el argentino desde un plano diferente. La presencia de un motivo que lleva a actuar desde los sentimientos imprime en el discurso la imagen de un candidato que piensa en los argentinos desde su condición de persona. Notemos en el fragmento anteriormente expuesto la funcionalidad del conector “Pero”, este nexo oracional encabeza una concesión, porque la idea anteriormente planteada prevalece sobre una primera que expresa el compromiso asumido por un peronismo histórico. El adverbio “fundamentalmente refuerza la concesión planteada. No se niega la primera proposición, pero el sentimiento del candidato para con los argentinos llega más allá del compromiso partidario.  El siguiente enunciado establece la diferencia entre el argentino-peronista y el argentino-no peronista:“El peronismo se apresta a dar una gran batalla y en esa batalla y en esa batalla nos van a acompañar muchos argentinos que no son peronistas, pero que saben que tenemos la fuerza de decisión, del coraje cuando nos proponemos planes y desarrollo”.  El argentino no peronista es conformado discursivamente como el seguidor de una propuesta en la que se destaca el coraje suficiente para la lucha y la experiencia. El mismo ingresa en el dispositivo de enunciación peronista para aumentar las filas de enfrentamiento. El discurso erige en su nivel más alto el pensamiento doctrinario que fundó Perón cuando une en su accionar al argentino no partidario que ve en la propuesta un partido consolidado desde su conceptos primeros.“Algunos creen que fue una tarea fácil. Todo el arco opositor, todo el poder económico de la época enfrentaba la tesis del General Perón. Pero él se puso junto con su pueblo, junto con los trabajadores e izó la bandera y lo seguimos, y los logramos los argentinos, la época de mayor felicidad y bienestar de nuestro pueblo”.  En este fragmento, la desinencia de los verbos “seguimos” y “logramos” une en un “nosotros inclusivo” al yo hablante y los argentinos, quedando esta entidad construida desde el discurso como la que en un pasado siguió a Perón y logró con él la época de mayor bienestar. Este argentino pertenece a la historia, pero está nuevamente en el presente. La desinencia de los verbos anteriormente nombrados transforma la entidad “argentinos” en una unión entre un pasado que triunfó con la tesis de su líder y una actualidad que sufre la enorme crisis que provoca la desocupación. El mismo argentino que ayer triunfó es el mismo que hoy enfrenta las consecuencias de una economía adversa. El discurso construye un argentino atemporal en su esencia, un argentino que no cambia en relación con un justicialismo. La entidad “argentinos” es la encargada de reivindicar el partido.Pueblo. La actitud de los argentinos, de los trabajadores, del pueblo es la misma a través del tiempo: seguir la prédica del enfrentamiento justicialista. El siguiente enunciado, muestra la situación adversa que debió enfrentar el peronismo, la reacción de algunos y la del pueblo:“…sino que vamos a luchar a muerte para vencer, para que sea el fin de la desocupación en
la República Argentina, para enfrentar lo que era la pandemia de los ochenta. Y reitero, no nos creían. No nos creían algunos. Nos creyó nuestro Pueblo y nos siguió. En dos años partimos la hiperinflación en el País y los hicimos en soledad”.
  La eliminación de la hiperinflación se transforma en otro acierto para el justicialismo, una derrota de “algunos” y el logro para el “Pueblo”. Notemos que en el enunciado propuesto el metacolectivo es modificado por el adjetivo pronominal “nuestro”. De esta manera, la entidad se transforma en posesión del justicialismo.  “Y el 24 de octubre, cuando se abran las urnas, ustedes verán que distinto son los bocas de urna con las encuestas y el voto del pueblo que va a estar siempre con los justicialistas. Gracias compañeros, que Dios los bendiga”.   En este enunciado, desestima la veracidad de las encuestas y enfatiza la respuesta de un pueblo que estará siempre con los justicialistas.  La entidad “argentinos”, “trabajadores” y el metacolectivo “pueblo” se fusionan. Pueblo, comprende a todos los argentinos que trabajan, sufren por el desempleo y, en un pasado, como hoy y en el futuro con la propuesta. Las tres entidades conforman el discurso de la argentina trabajadora: Pueblo es el conjunto de trabajadores que conforman los argentinos.Ejes Temáticos del Discurso.  El discurso duhaldista se estructura en dos ejes que surgen desde el problema al cual se enfrentan y su consolidación como partido:1° Eje: construye el discurso del fin de la desocupación. Devolver el trabajo a los    argentinos es el principal objetivo. Para ello, propone el alejamiento de intereses internacionales y la lucha desde un nacionalismo que defienda las economías regionales.2° Eje: construye el discurso de reivindicación de una propuesta. Para ello, vuelve a los logros pasados, recupera los principios y propone la superación de una etapa que debe ser renovada.  Desde el primer eje, el discurso construye el fin del desempleo en
la Argentina. La propuesta muestra una situación generada por el tiempo que se vive. La globalización se expone como factor causante de la desocupación. La economía globalizada se transforma en un problema que afecta a todos. La crisis surge de la situación de fin de siglo que es anunciada por economistas y politólogos. La crisis del trabajo, caracterizada como “flagelo”, es producto de la situación mundial. Por eso, propone alejarse de organismos internacionales y defender las economías regionales que están siendo devastadas. El Mercosur ingresa al discurso para demostrar las consecuencias de una economía globalizada adversa a los intereses nacionales.
  Desde el segundo eje, el discurso busca construir la unidad de concepción del partido. Los logros pasados, como la convertibilidad o el equilibrio fiscal que
la U.C.R. debe aceptar después de cuestionar, se convierten en la justificación del presente de la propuesta. El pasado, el presente y el futuro se unen para explicar un partido desde sus principios y como alternativa renovadora de una etapa que debe concluirse para comenzar otra. La misma, actuando desde su posición oficialista, necesita expresarse en términos de permanencia y, también, cambio, Perón sintetiza la propuesta desde un discurso que lo invoca por su triunfo con los trabajadores y con sus palabras que relacionan peronismo, cristianismo y generaciones futuras.
“Porque entendemos en su profundidad, porque sabemos que nuestro movimiento hunde profundamente sus raíces en
la Doctrina Justicialista, Perón contestaba con esa voz ronca y cálida: “hace dos mil años”. Así contestaba el General Perón: “El justicialismo está unido íntimamente con el cristianismo”. Y debemos decirlo sin miedo a que nos contesten nuestros adversarios”.     
Este eje busca la unidad de acción a través de la reivindicación de la propuesta desde un pasado que muestra de donde viene, un presente que representa una alternativa para un futuro marcado por el origen y el cambio.Enunciador.  El discurso duhaldista constituye a un enunciador que se define de las dos siguientes maneras:a.                     Como candidato a presidente por
la República Argentina.
b.                     Como representante y portavoz de una línea política.  Desde la primera conformación, el enunciador expone en el discurso su capacidad y experiencia para gobernar. Se aleja de organismos internacionales y de la opinión de politólogos y economistas para mostrarse como el candidato que actúa desde lo que siente como argentino, como hombre.  El enunciador expresa los reiterados pedidos de acuerdo que hizo al candidato aliancista, el cual no contestó a los mismos. Aquí encontramos la conformación de una imagen conciliadora, decidida y que tiene en cuenta el sufrimiento de los argentinos, antes que una campaña electoral. La construcción del enunciador proyecta otra que caracteriza directamente al contradestinatario como apartado y ajena de los intereses de los ciudadanos y carente de seguridad en el momento de decidir. Los razonamientos esgrimidos son ataques directos al hombre que se presenta como adversario.Prodestinatario.  El enunciador prefiere una práctica discursiva en la cual la identificación justicialista se privilegia. Esta idea desemboca en dos aspectos:Ÿ                                 El enunciador se erige sobre el destinatario positivo.Ÿ                                 El destinatario positivo se siente con el discurso.  Desde un primer momento. La situación de enunciación instaura una práctica discursiva vencedora que recalca la identidad, como así también establece diferentes niveles entre un enunciador que es el ungido para iniciar la empresa y un prodestinatario que es ingresado a las filas y debe seguir a su líder. El enunciador se erige demostrando capacidad y sapiencia ante el serio problema que se enfrentan. El discurso trae el accionar que en un pasado realizó. El prodestinatario se une como aquél que conformó sus filas y hoy lo hace nuevamente. La invitación a la lucha refiere directamente al otro positivo que espera resurgir las primeras convicciones en que se sostienen la propuesta justicialista.Paradestinatario.  Según el corpus discursivo seleccionado, encontramos que la práctica privilegia al partido justicialista. La identidad del partido se eleva y la consagración del discurso se logra a través de una fuerte peronización.  El argentino no peronista está plenamente marcado en el discurso emitido el 16 de agosto en
la Ciudad de Santa Fe. El mismo ingresa en el dispositivo justicialista para ser nombrado como el que acompañará la propuesta al ver en el partido el coraje suficiente. La diferencia entre el partidario y el argentino no peronista está delimitada. La distancia entre los mismos trata de ser borrada e el discurso al unir el paradestinatario a las filas de acción. La propuesta intenta la inclusión, pero la misma crea diferencias.
  .Contradestinatario.  El discurso posee una característica particular debe instaurar el “otro negativo”, ya que se identifica la construcción de dos adversarios:Ÿ                                 Dr. Fernando de
la Rúa y línea política que representa (U.C.R.).
Ÿ                                 El menemismo.  Es una constante en este discurso, demostrar la inoperancia del candidato aliancista, característica que se extiende a la línea política que representa. El contradestinatario es construido como un político sin iniciativa en su accionar. En reiteradas instancias al adverbio “ahora” es usado para convocarlo y comprometerle con una situación que necesita auxilio inmediatamente. 
La Unión Cívica Radical es ingresada en el discurso para mostrar una línea sin seguridad. El ataque se realiza directamente al partido político que pertenece el candidato. La naturaleza de
la Alianza no es formulada en el discurso. Las estrategias de negación apuntan a un radicalismo que no quiso votar las leyes de la convertibilidad y que tuvo retirarse del gobierno anticipadamente en 1989 por fracasar ante la hiperinflación.
  Son varios los recursos que utiliza el discurso para introducir la negación del adversario. La heterogeneidad enunciativa surge en esta práctica en el momento e incluir el discurso del Otro negativo. El uso del estilo directo crea la ilusión de reproducir palabras de
la Alianza y su candidato representante. El efecto de fidelidad y autentificación que se logra manteniendo la independencia sintáctica la situación comunicativa del adversario. Cuando el estilo cambia a un discurso indirecto, el enunciador se torna poseedor de las palabras de u “otro negativo” para enfrentarlas con su palabra. La voz de
la Alianza vuelve a presentarse, pero sin la autonomía anteriormente nombrada. La intención desacreditante se presenta al anular en su práctica un discurso que se le atribuye al adversario.
  La inoperancia aliancista se acentúa cuando el enunciador dirige su discurso al Doctor Fernando de
la Rúa. Frente al pueblo expectante, le enseña y pide actuar con celeridad ante los problemas económicos. En el análisis realizado al deíctico nosotros, en su variante Nos 4, se puede identificar la relación de jerarquía que se establece en las dos figuras.  El modelo menemista también se transforma en un contradestinatario. Aquí la lucha se desata contra un “otro negativo” que no es nombrado, pero se da por sobreentendido que su objetivo es alejarse de un sistema para proponer una alternativa renovadora. La gestión Menem es llevada al discurso para demostrar que estamos viviendo una época sin organización, sin un gobierno con capacidad y un peronismo sin compromiso. La no explicitación de este contradestinatario recurre a estrategias de negación que el receptor debe inferir. La conformación de dos peronismos en el discurso establece en la situación de enunciación de una etapa que debe terminarse y comenzar otra caracterizada por la renovación. La denominación del mismo se esconde detrás del pedido de alejamiento de un tiempo.
  Estado y discurso justicialista  Dentro del campo discursivo del Dr. Eduardo Duhalde, quedan claramente confrontadas dos propuestas de Estado diferentes, que representan al movimiento justicialista de 1955 y su versión liberal implementada durante las presidencias del Dr. Carlos Menem.  El discurso sitúa su propuesta en revitalizar rasgos del peronismo glorioso. Este está situado históricamente en la década del ´50. Esto coincide con la fase de expansión y apogeo del denominado. Estado de Bienestar. El mismo articula la relación entre seguridad social y democracia, su aspecto más destacado está dado por la reestructuración en el binomio estado-economía. Su aparición e implementación es recurrente a la crisis mundial de 1930, puede mencionarse durante este período el New Deal norteamericano. Este modelo estatal introdujo un importante crecimiento económico y aseguró el nivel de vida, el empleo y los servicios sociales básicos (Bonetto, 2001). En nuestro país durante la primer presidencia peronista, con el fin de mitigar del conflicto de clases, el Estado bienestar reconoce el rol fundamental de los sindicatos tanto en las negociación colectiva como en la participación para la formulación de los planes públicos. La impronta peronista era equilibrar las relaciones asimétricas entre trabajo y capital.  De esta manera puede afirmarse que este movimiento político introduce una forma diferente de legitimar las clases bajas (trabajadores) hasta ese momento completamente ignoradas en los procesos políticos del país. Este fenómeno va a introducir nuevas identidades en la vida política. Las mismas surgen fuertemente arraigadas al reconocimiento del movimiento peronista como actores sociales determinantes para la vida de Argentina. Los discursos de la campaña electoral del Dr. Duhalde apuntan a reflotar este mecanismo de identificación entre dirigentes y pueblo (enunciador-enunciatario), y de este juego discursivo tratar de eliminar de escenas las crecientes diferencias sociales que dejan como saldo en el país, las presidencias del Dr. Menem. Indudablemente el momento histórico en el cual estas propuestas se imprimen es completamente diferente a la época donde se construye e instaura el movimiento peronista.  La globalización ha cambiado algunos ejes dentro de las concepciones de los Estados Nacionales. El mercado mundial parece haber sustituido al quehacer político. Este queda subordinado de manera monocausal y economicista, y así la globalización se reduce sólo a su dimensión económica. (Beck, 2001). Es dentro de este contexto de profunda crisis y transformaciones sociales, donde este tipo de propuesta discursiva ha perdido vigencia. O, tal vez, el punto central es que frente a esta adversa situación el movimiento justicialista no puede mediante sus discursos dar solución a los reclamos de la sociedad. Las redes informativas, la economía desnacionalizada, la falta de políticas sociales, programáticas y coherente, sumadas a la creciente corrupción hacen de estos discurso meros actos de enunciación vacíos de propuestas concretas.  La construcción de un adversario político dentro de su mismo partido, en este caso el mandatario que lo antecede, pone de relieve que en la presidencia de Menem, se ha gobernado con una concepción de la política y de Estado, diferentes a las históricamente proclamadas por el justicialismo.Concepciones ideológicas implícitas en el período menemista.     El contexto donde se imprime el modelo justicialista, criticado fuertemente por Duhalde tiene que ver con la globalización. Este última entendida como un conjunto de fuerzas, que tienden a producir la unificación del mundo y de todas sus manifestaciones y espacios. Los estados deben afrontar la conexión de diversas realidades: local, regional, nacional. Desde el postulado identitario, se han multiplicado los grupos y todos reclaman construcciones que le son propias. Por eso resulta difícil desde la figura pueblo nuclear a toda la sociedad. La política económica empleada por el Dr. Menem, tiene que ver con lo que discurso reproclama como “peronismo de cortoplacismo”. El foco de interés estuvo puesto en la inserción de capitales extranjeros. Otra constante preocupación fue la paridad monetaria (1 Peso = 1 Dólar), ya que esto se entendió como el postulado de internacionalización de la economía. La construcción política y económica fue de corte neoliberal. No hubo otra postura ideológica para esta época al menos desde los sectores hegemónicos. En este contexto un discurso político completamente justicialista no tenía cabida. La justicia social cedía paso al mercado.     En medio de esta crisis económica encubierta y el continuo debilitamiento del estado comienza a surgir una violencia colectiva. Las políticas neoliberales propuestas durante este período, no dieron resultado alguno sino más bien degradaron el rol estatal a la organización de la vida pública y privada de los ciudadanos. No se tuvo en cuenta que el estado es necesario para el sostenimiento del orden social.  Este estilo político tecnocrático, centra lo crucial en el mercado, destruyendo las instituciones democráticas. De este modo la racionalidad instrumental atienden sólo a la eficiencia empírica de los medios técnicos.  Se puede argumentar que conjuntamente a esta racionalidad aparece la individualización como corolario. El individuo es enajenado de la noción de pueblo, y por consiguiente queda políticamente inmovilizado.  En esta crisis es donde el discurso duhaldista, ve la necesidad de cambios en el partido. Pasado, presente y futuro deben unirse para cristalizar la propuesta desde un discurso invocado por sus triunfos con los trabajadores. En este sentido se asemejan en el discurso: Justicialismo y Doctrina Social de
la Iglesia.
 V. CONCLUSIONES   El discurso trabaja sobre los fenómenos identitarios peronista enfrentando logros históricos pasado, crisis actual.

  JUSTICIALISMO GLORIOSO EPOCA MENEMISTA
Concepción del Estado implícita Advenimiento del estado de Bienestar.Estado que regula vida civil y económica.Equilibrio capital-trabajo. Estado globalizada. Ideas neoliberales. Tecnocracias. Predominio razón instrumental
Acción Política Interacción Estado-sociedad. Estado-manager. Con eje en la modernización vía internacional.
Economía Equilibrio entre capital y trabajo Globalizada. Crisis. Paridad dólar-peso. Rasgo más destacado.
Justicia Social Emana de la legitimación hacia los sectores más castigados de la sociedad. Escasa. Planes sociales poco congruentes con la historia del justicialismo. Clientelismo.
Actores Sociales Sindicatos. Trabajadores. Figura de el mandatario como el encargado de promover Justicia Social. Estados Unidos. El Capital monopólico. Creciente relevancia del mercado.
Representatividad Sector: trabajadores y sindicatos eran lo más representativo del justicialismo. Capitalistas. Los actores sociales internacionales. Sectores: Clase alta y media alta.   
Poder Centralizado. Poca participación de la oposición. Centralizado.

  Como se puede advertir son muy pocos los puntos de contactos de las dos propuestas que se sostienen discursivamente en la campaña electoral. Si bien son completamente diferentes los contextos en las cuales se llevan a cabo ambas prácticas, parece que dentro del partido los intereses sectoriales, subsumieran los intereses políticos y las garantías sociales.  Evidentemente la implementación de políticas neoliberales no ha resultado en nuestra sociedad. Parece que la racionalidad instrumental, surgida con el dominio humano de la naturaleza, no puede dar cuenta del proceso histórico de desintegración (Bonetto, 2000).  Si bien los mecanismos de identificación entre enunciador-enunciatario (mandatario-pueblo) que Duhalde intenta sostener no dan resultado para la época, no son estos el único punto de inflexión dentro del mensaje. Pareciera que el eje más relevante está puesto en la falta de propuesta, en síntesis en no poder responder los pedidos que cada vez con mayor anuencia le realizan los ciudadanos a las clases dirigentes. VII. BIBLIOGRAFÍAŸ                   BERTELLOTTI, Mario. Crisis y Resurrección del Justicialismo. Corregidor, Buenos Aires, 1998.Ÿ                   BECK, Ulrico. ¿Qué es la globalización? – Paidós, 1998, Barcelona.Ÿ                   BONETTO, Ms y PIÑEYRO, Mt. Las Transformaciones del Estado. Advocatus, Córdoba, 2000.Ÿ                   BOLÍVAR, J. “La cuestión de la identidad en la nueva política exterior argentina”. In: CISNEROS, A. (ed.). Política Exterior Argentina 1989-1999. Historia de un éxito. Buenos Aires, Grupo Editor Latinoamericano, 1998, pp.213-236Ÿ                   BOLOGNA, A.B. “La inserción argentina en la sociedad internacional”. In: CERIR.
La Política Exterior Argentina 1994/1997. Rosario, Ediciones CERIR (Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario), 1998, pp. 9-21.
Ÿ                   BUSSO, A. y BOLOGNA, A.B. “La política exterior argentina a partir del Gobierno de Menem: una presentación”. In: CERIR. La política exterior del gobierno de Menem. Seguimiento y reflexiones al promediar su mandato. Rosario, Ediciones CERIR, 1994, pp.17-51. Ÿ                   CASTRO, J. “
La Argentina, Estados Unidos y Brasil: el triángulo de la década del 90″. In: CISNEROS, A. (ed.). Política Exterior Argentina 1989-1999. Historia de un éxito. Op. cit. 1998, pp.83-106.
Ÿ                   DI TELLA, G. “Prólogo”. In: CISNEROS, A. (ed.). Política Exterior Argentina 1989-1999. Historia de un éxito. Op. cit. 1998, pp.13-17. Ÿ                   KERBRAT – ORECCHIONI, Catherine.
La Enunciación de
la Subjetividad en el Lenguaje. Edicial, Buenos Aires, 1997.
Ÿ                   MAINGUENEAU, D. Introducción a los Métodos de Análisis del Discurso. Hachete, Buenos Aires, 1989.Ÿ                   VERON, Eliseo.
La Palabra Adversativa.
.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

Add comment Agosto 1, 2005

El periodismo en la era de la incertidumbre

por Carlos Massa 

Discurso de apertura- Jornadas por los 70 años de la Escuela Superior de Periodismo del Instituto Grafotécnico-2004-

Nos encontramos aquí con la intención de conmemorar, hacer memoria conjuntamente, volver a los orígenes para actualizarnos originalmente. La excusa: los 70 años de trayectoria del Instituto Grafotécnico. Y creo que es válida la pregunta: ¿qué es digno de ser conmemorado? El juego mnemónico nos propone siempre la  retención de algo y el olvido de otras cosas. Este recorte es el que nos convoca bajo la pregunta qué es lo digno de ser recordado y celebrado y para qué recordamos o conmemoramos. Y tal vez surjan las primeras reflexiones, aquellas que pensaron nuestros antecesores allá por 1934 y que hoy nos invocan nuevamente.   Las plantearía a partir de esta pregunta: ¿Cuál el es desafío que se nos presenta al re-pensar al Instituto Grafotécnico como institución formadora de periodistas en el contexto hoy mucho más amplio de las Ciencias de la Comunicación? Y al reflexionar sobre el largo camino de nuestra escuela y comparar etapas y vivencias, descubrimos que este camino está acompañado por otras trayectorias, paralelas, que entretejieron este caminar.  De aquel periodismo que se proclamaba independiente a un periodismo atravesado por las variables económicas, atrapado en las redes políticas, obedeciendo a estrategias sociológicas, jugando en los campos simbólicos legitimados socialmente.  De un periodismo que se cristalizaba gráficamente, a un periodismo que abarca múltiples propuestas comunicacionales, que ha adoptado los códigos complejos del lenguaje audiovisual, que se hibridiza, como otros tantos fenómenos culturales contemporáneos, con la publicidad y el espectáculo.  De aquel periodismo pretendidamente objetivo a un periodismo  acotado en el juego de las   interpretaciones, y sus reglas subjetivas. De aquel periodismo cuyo criterio de verdad se sostenía en el supuesto carácter especulativo del intelecto  respecto del hecho-en-sí, que pretendía ser reflejo de la realidad sin mediaciones, con fundamento en el logos en tanto razón, una noción de logos avalada desde aquella sentencia parmenídea en la que el ser y el pensar se autoexigen en una referencia absoluta.  Un periodismo que se concebía capaz de postularse como verdadero en relación a criterios de verificabilidad reales/objetivos, criterios de verdad absolutos como soporte de esquemas de vida prefijados, principios que mostraban como seguros caminos a seguir;  a un periodismo que asume la tarea de relatar una realidad desustancializada, estallada, condenada a su construcción/ destrucción eterna según los criterios de cada época. De un periodismo del que se decía que era la primera forma de contar la historia, a un periodismo obligado a construir subjetivamente los fragmentos de esta historia polivalente, revisada, reconstruída periódicamente como  una condena prometeica.            Esta trayectoria no sólo describe la evolución de las comunicaciones, sino que también refleja el  devenir del lo humano, su cotidianeidad, sus construcciones de la realidad; trayectoria que revela las tensiones que señalan el ocaso de  los viejos tiempos modernos y la aurora de la era de la información, en las postrimerías de la controversialmente llamada posmodernidad.   Trayectos que se fueron legitimando a partir de un plexo de valores, entramado axiológico  resultante de una concepción alejada de toda duda. Su aceptación no era discutida. Las reglas del juego eran claras y la realidad se dejaba traducir fácilmente  por los flujos comunicacionales.  La pregunta sería entonces: ¿qué valores, asumiendo la relatividad de esta noción en un contexto de crisis, tienen que regirnos, tienen que marcar nuestro norte?. ¿Qué discurso axiológico  nos puede comprender en un horizonte de sentido, qué suelo físico o metafísico será capaz de soportar el peso de las incertidumbres contemporáneas, el desamparo  vital que en un mismo movimiento nos deja huérfanos y que, desde la precariedad y el abandono, nos ofrece a la vez la mayor libertad, a partir de la cual todo está por construírse?….            Si el dios de la modernidad ya no existe; si la metafísica se olvidó del ser, y con ella todo occidente vuelve a replantearse, a cuestionarse su dirección metafísica; si los grandes relatos murieron, y no hay discursos justificadores que nos ofrezcan cosmovisiones totalizadoras; si el sujeto se desustancializó, con todas sus heridas narcisísticas, volviéndose permeable a ser atravesado por todo discurso comunicacional que se presente como explicativo de la realidad, manual de un mejor vivir: pasividad posmoderna del sujeto acrítico, confortablemente adormecido; si se declararon todos los fines posibles: de la historia, de las utopías, de las ideologías, de los estados nación, emergiendo propuestas de pensamiento únicas, ¿qué fundamento entonces podría sustentar un nuevo sentido para nuestra acción?  Decir que en estos tiempos ganados justamente por la incertidumbre es conveniente detenernos y pensar de nuevo  es la osada valentía de reconocerse en lo actual. No en lo actual concebido como la  engañosa cristalización de una moda sino la ardua tarea de reconstruir nuevas verdades que nos sustenten en una estructura de sentido. Decir que en estos tiempos es valiente detenernos a pensar, a convenir, consensuar orientaciones, es el móvil para invitarlos a estas jornadas que nos dejaran con la efímera certidumbre de haber propuesto al menos algunos sentidos. Desde una visión antropológica vincular, el desafío inicial consiste en reconvertir nuestros vínculos tan violentos,  en vínculos libres. Vínculos construidos no desde la libertad del dejar hacer sino desde la posibilidad de promocionar al otro desde nuestra precaria, inestable y efímera humanidad. Agotadas las estadísticas intencionalmente escondedoras de los males sociales, nos debemos los argentinos  merecidos ejercicios de libertad que  constituirán los contextos a partir de los cuales medir nuestras estrategias comunicacionales. Reconvertir como fundamento el logos-en-tanto-razón en logos-comunicación: la posibilidad de coordinar planes de acción sobre la base de acuerdos motivados racionalmente, acuerdos que puedan entretejer una urdimbre cada vez más abarcativa, superadora de lo individual.  Pensar, en definitiva, en razones que otorguen fundamento a una comunidad de comunicación, en la que  las diferencias queden abarcadas por ejercicios de libertad que nos promuevan en tanto sociedad. Ejercicios de libertad que sirvan de suelo dador de sentido, de valores quizás, que en su misma precariedad nos inviten nuevamente a detenernos y a repensarlos en otra jornada como ésta. 

Add comment Octubre 28, 2004


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