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Comentarios sobre el final de la materia
El examen final consistirá en una evaluación escrita sobre consignas puntuales.
Los temas y autores que recomendamos enfatizar son los siguientes:
- Wolf (teoría crítica)
- Eco (artículos estudiados)
- Mc Luhan (la comprensión de los medios/el medios es el mensaje)
- Verón (las nociones de Contrato de Lectura, la teoría de los discursos sociales, sociedades mediáticas y mediatizadas)
- Escudero (contrato mediático)
- Ford (la narrativización de la información, la construcción de los casos policiales en La marca de la bestia)
- Steimberg, O. (“Proposiciones sobre el género” y “Libro y transposición”)
- Barker (Introducción y caps 3 -sobre raza y nación-y 4 (sobre sexualidad y género): Televisión, Globalización e identidades culturales)
-Vanderdorpe (Del papiro al hipertexto: ver capítulos señalados en el programa)
Add comment Diciembre 5, 2009
Sugerencias para la monografía
Estimados alumnos:
Algunas recomendaciones bibiográficas adicionales en vistas al parcial.
Para quienes tengan interés en trabajar sobre programación televisiva, el texto inicial es el ya clásico TV: la transparencia perdida de U. Eco, en que plantea la distinción entre una paleo y una neotelevisión en virtud de la evolución que se fue registrando, no solo en cuanto a la programación, sino en cuanto a la relación (el “contrato de lectura” en términos veronianos) entre la TV y la audiencia. La metáfora de Eco es retomada por varios ensayos actuales sobre TV: en fotocopiadora pueden encontrar Programación televisiva de Gustavo Orza que realiza una distinción interesante entre formatos ficcionales (que manejan un campo de referencia interno: telenovelas, series, etc), formatos no ficcionales (desde un campo de referencia externo, los antes llamados programas de información: noticieros, documentales, debates, etc) y formatos híbridos (que enuncian desde un campo de referencia a la vez externo e interno, es decir, utilizan la llamada “realidad” como materia prima pero la modalizan a partir de un tratamiento propio de la ficción en cuanto a la técnica narrativa y estética (audiovisual en este caso).
Quienes deseen aplicar estos conceptos al análisis del noticiero (uno de los formatos que más cambios registró en las últimas décadas de la TV argentina) pueden buscar en fotocopiadora El noticiero como mundo posible de Marcela Farre. La autora aplica los conceptos de Eco y algunas variables ya mencionadas a la evolución del noticiero Telenoche. En el apéndice pueden ver un modelo de análisis que ella aplica a la construcción de la noticia sobre inmigrantes ilegales en Argentina por parte del noticiero del Trece.
Quienes quieran trabajar sobre infoentretenimiento y específicamente sobre la hibridación información-humor al estilo CQC pueden buscar en fotocopiadora el artículo de José García Avilés “El periodismo satírico” además de revisar el capítulo 1 de aníbal Ford “la narración de la agenda” (sobre Ford, recuerden que subí una clase al blog) bajo el título “La narrativización de lainformación”.
Tenemos un muy buen trabajo de Carolina Nóbile “La guerrilla hermenéutica: la interpretación más allá de la risa” que fue en su momento un trabajo domiciliario para la materia (publicado en el blog ).
Quienes prefieran trabajar sobre relaciones intertextuales e hipertextuales y la transposición de géneros tradicionales a géneros populares la bibliografía indicada es el material de Oscar Steimberg: texto y contexto del Género en semiótica de los medios masivos. Sobre este tema tenemos un trabajo muy bueno realizadao en años anteriores por Desireé Macrini: la transposicion de la novela de Alejandro Dumas El conde de Montecristo a la telenovela de Telefé “Montecristo” (2006). En clase trabajamos sobre las transposiciones de Romeo y Julieta de Shakespeare a diversos lenguajes y géneros y espero hacerlo en próximas clases sobre la película Moulin Rouge (Baz Luhrman) que es una producción hipertextual con varios hipotextos de base (principlamente, la ópera la Traviata de Giuseppe Verdi). Al respecto les puedo recomedar un trabajo mío “Narrativas hipertextuales ” que está publicado en este blog, a modo d eintroducción en el concepto de hipertextualidad como metáfora de toda la producción cultural contemporánea, una temática que veremos en el cierre d ela materia, centrado en el hipertexto digital y las tecnologías de la comunicación (Scolari- Manovich).
Por un puñado de hiperlibros de Scolari es una excelente entrada en estos temas: http://www.dialogica.com.ar/clicsmodernos/2003/09/6-por-un-punado-de-hiperlibros.html
La autora inglesa Jane Austen y su novela Orgullo y Prejuicio es permanentemente utilizada en transposiciones a la Tv y al cine incluida la parodia El diario de Bridget Jones. Esta podría ser una temática posible para el trabajo domiciliario.
Con respecto a la autorreferencialidad de la tv actual les dejo un link de la revista designis a la que podemos acceder gracias a la amable invitación de Lucrecia Escudero (la semióloga que mencionamos a raíz de su trabajo sobre el contrato mediático en época de Malvinas). El autor es un profesor de la UBA, Mario Carlón que está trabajando mucho sobre el concepto de Metatelevisión:
http://www.designisfels.net/designis78_4.htm
Sobre construcción de identidades mediáticas, tengan en cuenta el libro de Barker “televisión , globalización e identidades culturales”. Es una bibliografía interesante sobre el tema de cómo la ficción (series, telenovels) muchas veces contribuye a la construcción de agenda mediática en conjunto con los llamados formatos de información. Sobre el mismo tema (la construcción de la imagen de las minorías raciales, sexuales, sociales) pueden consultar de Lorenzo Vilches “La televisión: los efectos del bien y del mal” , cap. /7, que trata el tema de cómo las series norteamericanas desde las décadas de los cincuenta a los noventa construyeron la imagen de los negros, los indios y de las mujeres. Este trabajo (en conjunto con Barker) les puede servir para pensar cómo se construyen ciertos sectores como inmigrantes de países limítrofes y los hombres y mujeres del interior desde la óptica de la Capital en la ficción televisiva argentina (sobre la telenovela argentina, dejamos en fotocopiadora un trabajo de Nora Mazzziotti: La industria del melodrama..
Para analizar la cuestión del reality show a modo de Gran Hermano y otras temáticas relativas a la vida en la pantalla como posible sustituto de la vida “real”, el concepto de “simulacro” de Jean Baudrillard o el concepto de “Panóptico” tal como lo trabajó Michel Foucault pueden ser interesantes. Les dejo algunos links que figuran entre las publicaciones que pueden consultar bajo la denominación artículos en nuestro blog (ver la lista de links a la derecha de la pantalla)
http://www.observacionesfilosoficas.net/alteridad.html
http://www.temakel.com/texfilotrosimismo.htm
Espero que avancen con sus trabajos, hasta la semana que viene…..Mariel
6 comments Noviembre 6, 2009
La narrativización de la información y el auge de los casos
por Mariel Ortolano
En su libro La marca de la bestia. Identificación, desigualdades e infoentretenimiento en la sociedad contemporánea (Norma, 1999), Aníbal Ford analiza de qué modo fue variando la agenda de los medios en las últimas décadas- En el capítulo 1: “La narración de la agenda o las mediaciones de los problemas globales” realiza una reflexión sobre cómo el sufrimiento humano se ha convertido en la materia prima del llamado infoentretenimiento (la diversas formas de hibridación que los tradicionales géneros periodísticos han ido desarrollando a partir de la fusión con modalidades del espectáculo ficcional y de entretenimiento). El autor analiza las implicancias que este tipo de producción puede involucrar a nivel social, sobre todo, cuando se considera la construcción de un “otro” cultural (minorías sociales, étnicas, de género, etc) bajo la tónica del grotesco o de la amenaza si se tiene en cuenta que esa construcción subjetiva que hacen los medios a partir del imaginario social recoge prejuicios que los grupos sociales dominantes (los que tienen la capacidad de ejercer el poder de la palabra) sustentan en torno a los sectores más deprimidos de la sociedad.
Entre los factores que analiza Ford en este trabajo señalamos algunos:
La crisis del periodismo gráfico y el auge de los formatos híbridos
La caída del periodismo gráfico es un hecho real y su espacio en el universo mediático es precario si comparamos la totalidad de la tirada de los diarios con los millones de espectadores que atrapa la televisión. Y estos cambios comunicacionales (radio, T.V, Internet), tienen mucha importancia en la construcción de las agendas, dado que, poseen una influencia directa en la producción de mensajes y también en la construcción de los públicos.
Esta pérdida de masa de lectura que padecen los diarios se debe también a otros motivos. En realidad, todavía hoy, el periodismo no encontró formas eficientes para comunicar a los lectores no especializados ciertos temas considerados como las zonas duras de la información, es el caso de los temas económicos y financieros, conceptos que se presentan como opacos y difíciles para los grandes públicos. Las noticias que remiten a la violencia pasaron a constituir una tendencia en crecimiento y desbordaron los límites de las secciones policiales para integrar la agenda global. Según Aníbal Ford , es como si la vieja estrategia del periodismo popular se hubiese extendido a todos los medios.
Hay temas de la agenda que desbordan la estructura tradicional de la información e ingresan en la opinión pública y el imaginario social a través de géneros no solamente informativos, sino también de géneros híbridos que surgen de la fusión de la información con modalidades de enunciación propias de los géneros de ficción o de entretenimiento. La aparición del sufrimiento, de lo trágico, la impunidad o la corrupción, los detalles crueles sobre las injusticias sociales, se transforman en materia de infoentretenimiento. Esos géneros alcanzaron una expresión máxima en la conformación de géneros híbridos como el magazine, el talk-show y el reality-show. Para Ford, sin embargo, el tratamiento que los medios hacen de la violencia no es la causa de la violencia actual: es la estructura social la que engendra violencia y los medios no hacen más que reflejarla, quizás de un modo cínico, oportunista (La observación que Ford hace en torno a la cuestión de los medios y la violencia es interesante para quienes elijan este tema como problema de investigación: no concibe a los medios como provocadores de violencia _ver Bourdieu o perspectiva crítica_, pero sí los responsabiliza por el negocio que realizan en base a los males sociales (fíjense que ésta no sería la postura de Eliseo Verón, por ejemplo, quien varias veces enfatizó la idea de un contrato de lectura, es decir, la noción de que la responsabilidad de la construcción de la realidad social es compartida por los medios y la gente)
La violencia al tope de la agenda mediática: la construcción del otro cultural
En las últimas clases mencionamos cómo algunos programas construyen la llamada realidad social argentina. Desde la ficcionalización que realizan los noticieros de la simple crónica de sucesos hasta las sofisticadas ediciones de TVR o la fusión del documental y la serie policial en Policía en acción, coincidimos en que la violencia, actualmente el tema que encabeza la agenda mediática, y las diversas formas del sufrimiento social (precariedad de vida, formas menores de la delincuencia) reciben un tratamiento estetizante (a través de un tratamiento del lenguaje audiovisual afín al utilizado en la narración ficticia, al modo de programa No matarás conducido por maría Laura Santillán), ficcional (aún en los noticieros, al modo del melodrama tradicional o del policial de suspenso), humorístico (ver el efecto que produce el tratamiento del caso real a través del filtro del lenguaje audiovisual en Policía en acción; recuerden que el humor se basa siempre en el contraste: ante la realidad patética de la marginalidad en la provincia de Buenos Aires, la actitud “civilizada” de los policías, su lenguaje ritualizado induce una lectura distante. Los contrastes están enfatizados por la edición que yuxtapone situaciones y actitudes contradictorias como recurso generador de comicidad.
La narrativización de la agenda: el auge del caso policial
Ford analiza cómo en los últimos años los formatos narrativos en la información se incrementaron al mismo tiempo que decrecieron los argumentativos y el incremento de lo individual o microestructural en relación con lo colectivo o macroestructural en la cultura contemporánea; esta tendencia se observa a partir de ciertas constantes:
a- El crecimiento de las secciones de información general en los diarios y también de su lectura; el decrecimiento de la lectura de las secciones de política nacional e internacional y economía.
b- La sucesión de casos que conmocionaron a la opinión pública y generaron mayor debate y continuidad en los medios que otros temas planteados desde el Estado o la sociedad civil.
c- El surgimiento y el éxito de géneros o subgéneros fundamentalmente televisivos estructurados a partir de casos reales (reality-shows, talk-shows, series o unitarios que narrativizan casos policiales, docudramas-documentales con formato de juicio oral o noticiero)
Según Aníbal Ford, este crecimiento de lo que podría llamarse una nueva forma de non-fiction o infoentretenimiento en los medios periodísticos y audio visuales puede asociarse a ciertos cambios socioculturales:
1- El desdibujamiento entre los límites de lo privado y lo público y el avance sobre la privacidad no sólo de los medios sino de los diversos sistemas de control social.
2- La necesidad de aumentar la credibilidad en los medios a través de información individualizada y aparentemente constatable.
3- La contaminación de la información con los comentarios (opinión) y también con la ficción.
El autor postula que esta tendencia se debe a la oscuridad de las informaciones y opiniones vertidas desde la zona política y económica y también a la suspicacia que despertaron en la opinión pública. Su tesis se apoya en que estas zonas se articularon tradicionalmente sobre las categorías de la modernidad y del capitalismo industrial, ambos en crisis. En este contexto, la preferencia por el seguimiento del caso individual podría estar funcionando como entrada de conocimiento en nuevas formas y conflictos sociales (no olvidemos que la crisis de la política, el descreimiento gradual de los valores sobre los que se sustentaba la modernidad, vuelcan el interés del individuo hacia la única estructura que lo sostiene: su propio yo, más concretamente: su cuerpo, la atención que le merece y la amenaza posible sobre su integridad).
Así como hasta hace una década la entrevista como género periodístico acaparaba la conversación social en el contexto del programa periodístico (con columnistas, debates, investigación, etc), hoy en día la atención se centra en la narración de casos que adquieren connotaciones literarias. La construcción de casos a partir de acontecimientos que impactaron a la opinión pública es el principal alimento de la agenda mediática, en consonancia tal vez con un imaginario social centrado en el valor del individuo por sobre el valor de la comunidad (aquí señala Ford el predominio de lo microestructural por sobre lo macroestructural).
El caso como ejemplo de una serie adquiere su peso a partir de una larga tradición histórica (de hecho el análisis de casos sigue siendo uno de los métodos más importantes en las Ciencia Sociales), pero, de entre todas las modalidades del caso, la crónica policial encabeza el temario de los medios en la actualidad: historias de vida, sobre todo si involucran asesinatos, secretos familiares, relaciones oscuras entre aristócratas y marginales, el drama cotidiano de la pobreza o el escándalo de las estrellas que caen desde lo más alto de la fama. Particularmente, ciertos casos policiales, por ejemplo, pueden provocar una masa mayor de discusión pública y de persistencia en los medios que las temáticas relativas a las instituciones u otros hechos relacionados con la sociedad civil. En la narración de un caso intervienen los saberes propios de cada cultura: se narra un caso para mostrar aspectos incomprensibles o paradojales de la naturaleza humana, para explicar el origen y los hábitos de los hombres, para enseñar, jugar o entretener; pero, más allá de los propósitos del relato en cada situación comunicativa, la narración del caso tiene históricamente una fuerte conexión con el discurso didáctico o moralizante y, por lo tanto, presenta un valor ideológico.
Crónica policial y crónica literaria
El auge del caso policial se explica en gran medida por su vinculación con la crónica policial literaria e indudablemente en la aplicación de la teoría de la unidad de efecto planteada por el escritor norteamericano Edgar Allan Poe, a quien se reconoce como creador del género. El manejo de los hilos de la trama de modo que el suspenso se mantenga hasta el párrafo final asociada al ejercicio de investigación deductiva y racional aplicada por el detective (a partir del Dupin de Poe se perfeccionan las figuras de Sherlock Holmes de Conan Doyle y de Hercules Poirot de Agatha Christie en la literatura inglesa, continuados por la versiones más oscuras del detective de la novela negra norteamericana). Hacia mediados del siglo XX la narrativa policial literaria se fusiona con la periodística en una modalidad híbrida que anticipa el modo de construcción actual de la crónica policial, con un antecedente importante en la obra de Rodolfo Walsh (Operación Masacre) y de los norteamericanos Norman Mailer y Truman Capote.
Las vinculaciones entre policial periodístico y literario podrían ser el origen de una monografía para nuestro curso. Al respecto les sugiero la lectura del trabajo de Daniel Link: La literatura policial: de Poe al caso Giubileo, que compila varios ensayos en torno al tema y propone un corpus de análisis en torno al caso irresuelto de la desaparición de la médica en un neuropsiquiátrico de la provincia de Buenos aires.
El caso María Soledad
El caso de María Soledad Morales (la joven violada y asesinada en Catamarca) es el punto de partida de un análisis muy interesante en torno a la construcción que los medios gráficos, sobre todo los medios locales, realizaron en base al imaginario colectivo (ver Teoría de los discursos sociales- Verón, 1987). El corpus seleccionado muestra claramente cómo a partir de las crónicas periodísticas de tono informativo que se produjeron en los primeros días, la secuencia va prolongándose ya con visos de crónica literaria, en base al impacto social despertado por el caso y sus efectos visibles. Las marchas del silencio organizadas por la madre de la víctima y la religiosa Marta Pelloni fueron el inicio de un proceso que condujo al cuestionamiento de la estructura patriarcal propia de la sociedad catamarqueña. El material recabado señala cómo, desde la enunciación, los diarios recogían los mitos presentes en el imaginario colectivo de ese pueblo; la construcción discursiva de la víctima con connotaciones de santa y de prostituta revelan las oscilaciones que las sociedades actuales mantienen en torno a la femineidad asociada a la masculinidad en torno a tres factores atávicos: sexo, dinero y poder.
Si bien el caso se cerró con el castigo a los culpables (el hijo de un diputado, miembro de la familia más poderosa de la provincia, fue preso algunos años) la observación de Ford es que un caso en sí no conduce a la reflexión sobre la falla estructural de una sociedad y mucho menos a la solución o eliminación de los males e injusticias subyacentes (para esto último, no solo un caso sino todo un sistema debería ponerse en cuestión). En definitiva, el desarrollo de la información a partir de casos es uno más de los índices que dan cuenta de la crisis de las instituciones en la sociedad contemporánea.
Sugiero a modo de aplicación y verificación de la vigencia de las variables de análisis que propone Ford la selección de un corpus (gráfico o audiovisual ) relacionado con casos que hayan impactado la opinión pública en los últimos tiempos. Seguramente podrán observar algunas similitudes (Dalmasso, García Belzunce, Bloomberg). Me parece muy interesante la observación de que los casos que verdaderamente impactan en la sociedad argentina (de entre todos aquellos que involucran sucesos trágicos) se construyen en base a la causa que las madres (y los padres, en menor medida) generan a partir del reclamo de justicia para con sus hijos abusados, muertos o desaparecidos. Lo seguiremos conversando a lo largo de las próximas clases.
1 comment Octubre 21, 2009
Géneros discursivos
1. Géneros discursivos
Al abordar la redacción (o la lectura) de un texto académico, sería productivo formularse algunas preguntas cuya respuesta adecuada pueda ayudarnos en el proceso de escritura. Algunas de ellas podrían formularse así: ¿qué tipo de texto (estructura-formato) espero producir? ¿Quién/es son mis destinatarios y qué esperan de mi producción? ¿Cuál es el estilo (nivel de lengua) apropiado para esta producción?
Responder a estas preguntas implica conocer que los diferentes tipos de textos producidos en cada esfera de la actividad humana corresponden a un determinado género discursivo, es decir, a formas relativamente estables de enunciado, que presentan reiteraciones en cuanto a tres factores:
a) contenido,
b) estructura,
c) estilo.
A partir de este concepto, que propuso Mijail Bajtin en su Estética de la Creación Verbal, se pueden establecer géneros simples o primarios, ligados a la producción oral (monólogo radial, discurso protocolar) y/o a la producción escrita de circulación cotidiana (carta comercial o íntima, recetas, instructivos), que no requieren de gran elaboración y, por otra parte, se considera a los géneros complejos o secundarios (literarios, periodísticos, científicos) que se relacionan fundamentalmente con la escritura y que, debido a su finalidad comunicativa, presentan una elaboración mayor.
2. Los géneros secundarios: géneros literarios, periodísticos, científicos.
2.1. Géneros literarios:
a. Habiendo mencionado en párrafos anteriores la distinción entre géneros primarios y secundarios, centrémonos ahora en los llamados géneros secundarios. Si pensamos en el modo con que accedemos a la lectura de una novela, de un poema o de una obra de teatro, advertimos que la organización misma del texto en cada caso es diferente: en el caso de la novela o del cuento, el autor narra una serie de hechos de carácter ficticio en una sucesión temporal; en el caso del poema , hay una disposición del texto que contempla la sucesión de versos (cada línea) dentro de un determinado formato (estrofa), o no (serie indefinida), cuyo contenido no es una narración sino la expresión de sensaciones (eventualmente, ideas o sentimientos) pero cuya esencia radica fundamentalmente en el ritmo, en la musicalidad del conjunto. La obra de teatro, a diferencia de la modalidades ya expuestas, se basa en una acción jugada por personajes que dialogan sobre un escenario; el texto teatral o dramático presenta esencialmente un diálogo que revela acciones y conflictos de los personajes más las acotaciones escénicas que resolverá el director en la puesta teatral (se detallan el tono y ritmo de los parlamentos, los gestos y movimientos de quienes componen el reparto, la estructura espacio-temporal de la pieza, las cualidades del decorado, el vestuario, el maquillaje, los efectos sonoros y la iluminación.
De un modo muy simple, hemos planteado un acercamiento a los géneros literarios desde el punto de vista de la estructura, del contenido y del estilo. El cumplimiento de estas reglas por parte de los escritores revela su comprensión de la materia tratada (en este caso, la literaria) y de ese modo, se asegura que el lector (destinatario) acceda al texto con una comprensión mínima de la intención que tuvo el escritor al producir el texto.
Géneros ficcionales y no-ficcionales
¿En qué se diferencian los textos literarios de otros textos que no lo son? Sencillamente, en principio, por la naturaleza esencialmente ficcional de los géneros literarios. El autor y el lector convienen suspender la incredulidad ante el hecho literario y entienden que aún las novelas o cuentos cuya inspiración es histórica o basada en hechos reales, por el simple hecho de haber sido concebidos como materia literaria, pasan a ser técnicamente ficcionales y no debería entonces exigírsele fidelidad a la verdad histórica. Este aspecto de lo literario es fundamental a la hora de considerar las posibles conexiones de algunos géneros ficcionales con otros no-ficcionales. Tal es el caso de la relación entre la narrativa literaria (cuento, novela) y la narrativa periodística (crónica). La novela histórica, por ejemplo, se confunde en muchos casos, con el ensayo histórico (género científico-académico). En otros, la ficción y la historia se fusionan en una sola obra, como en el caso de célebre Facundo de Sarmiento.
2.2. Géneros periodísticos
Los géneros periodísticos están permanente cambio y crisis pero en una clasificación muy general, se ha considerado siempre la existencia de géneros de información y géneros de interpretación u opinión. Entre los primeros se incluyen la noticia breve y la crónica de sucesos y entre los segundos, la crítica, el comentario, el editorial, la columna, el artículo.
Se supone que el periodismo construye su discurso sobre la realidad histórica, que opera como materia prima de la cual debería dar cuenta. Sin embargo, es común hoy en día, que las crónicas policiales o de sucesos diversos, presenten modalidades propias de la ficción. Sin embargo, a los fines de este curso, es necesario destacar que la producción periodística no es esencialmente ficcional y por lo tanto sus géneros, más allá de la estructura que cada uno presenta y que el periodista debe conocer técnicamente, supone un estilo y un tratamiento acordes con la finalidad esencial del texto periodístico: informar (noticia, crónica) o reflexionar (artículo, crítica , comentario) sobre la realidad.
2.3. Géneros científico-académicos
Los géneros académicos se superponen con los géneros científicos. Su finalidad es la exposición y discusión de ideas, desde el simple informe que sintetiza y reordena lecturas hasta el tratado científico de gran extensión y complejidad, pasando por las producciones monográficas y de investigación que pueden convertirse en trabajos finales o tesis de grado o postgrado.
3. Los formatos discursivos: exposición, narración, argumentación.
Además de un reconocimiento amplio de los géneros discursivos, la producción académica supone el reconocimiento de formatos discursivos básicos, cuya producción se alterna en la escritura de un mismo texto, según la finalidad perseguida, a saber:
a. La información/ exposición: el informar supone esencialmente una reducción de la subjetividad de quien enuncia (no incluye opiniones o creencias sin fundamento; desde el punto de vista estilístico, el modo verbal que opera como eje es el indicativo y se evita el recurso de la adjetivación de tipo axiológico o moralizante. Las frases tienden a la brevedad; no se incluyen incisos extensos que puedan desviar la atención de la exposición de los temas centrales). El texto expositivo puede centrarse en la descripción de un fenómeno, por medio de la definición, caracterización, enumeración, ejemplificación o comparación; en el desarrollo de una idea, por medio de la secuencia, proceso, relación de componentes, inducción o deducción; y en el análisis de un problema, por medio de la clasificación o analogía. Entre los textos expositivos podemos ubicar algunos tipos de ensayos, textos pedagógicos, didácticos y científicos, artículos, reseñas e informes.
b. La narración: es el relato de acontecimientos que se desarrollan en el tiempo y se presentan con un orden lógico y cronológico. En ocasiones, ese orden se altera deliberadamente con finalidad estética. Una narración puede incluir la descripción, es decir, la caracterización de objetos, espacios, problemas, situaciones; los tiempos verbales viran al uso del presente o del pretérito imperfecto
c. La argumentación: es la exposición y defensa de ideas mediante fundamentos que implican una concatenación de juicios y razonamientos. Se trataría de aquellos textos que aportan pruebas para intentar convencer de un determinado punto de vista o para afirmar la validez de una opinión. En este texto se busca adhesión del lector a la tesis, y para ello se utilizan la sustentación y la demostración.
Las producciones académicas se caracterizan por el uso del discurso informativo-expositivo (la base del informe, en que se recopilan datos que se exponen con cierto orden y objetividad) y el discurso argumentativo que está destinado a la exposición de ideas y el planteo de las discusiones posibles en torno al tema abordado, la confrontación de los fundamentos a favor y en contra de las afirmaciones enunciadas, para arribar finalmente a conclusiones coherentes con las ideas expuestas.
4. El texto argumentativo
El arte de la argumentación se origina en Grecia y se desarrolla, con variantes, hasta la actualidad; sus bases se remontan a la antigua retórica y a la dialéctica filosófica, de fuente platónica y aristotélica.
4.1. La retórica:
En la cultura griega se denominó retórica al arte de los retores (oradores), una antigua disciplina cuyo objeto de estudio es el conjunto de procedimientos para idear, organizar, recordar y pronunciar discursos, originalmente orales. En este sentido, se ocupa tanto de la organización del texto como de otras cuestiones que hoy llamamos pragmáticas: las relacionadas con el orador, el público, el referente y el contexto en que tiene lugar la comunicación. Desde un punto de vista didáctico, se recurre a la retórica clásica, en la medida en que proporciona una estructura clara y una forma de organización ordenada para la producción de textos argumentativos.
4.1.2. Las operaciones retóricas para la producción de discursos argumentativos
Aristóteles postula en su Retórica cuatro partes sucesivas para la elaboración de un discurso:
• la inventio, que es el conjunto de operaciones para encontrar qué decir, en otras palabras, la búsqueda y selección de los temas apropiados a la situación;
• la dispositio, que implica el orden de lo que se ha encontrado durante la inventio;
• la elocutio, durante la cual se agrega el “adorno de las palabras”, de las figuras retóricas, con la finalidad de hacer comprensible el discurso para el receptor;
• la actio, en la cual el orador representa el discurso como un actor, es decir, lo realiza mediante la voz y los gestos, ya que la retórica clásica se orientaba a la oratoria, fundamentalmente, política.
Para la dispositio, que implica la estructuración de los elementos conceptuales en el discurso, algunos retóricos proponen cuatro grandes partes:
a. la introducción, cuya finalidad es, por un lado, despertar la atención del público y, por otro, presentar el plan de la argumentación;
b. la exposición de los hechos o narración, en la que se presenta información pertinente sobre el tema en cuestión;
c. la exposición de los argumentos, momento del discurso en que se presentan pruebas o razones. Comprende a su vez tres elementos: a) una definición resumida de la cuestión, b) la exposición propiamente dicha de los argumentos a favor de lo que se quiere demostrar y c) la altercatio, que es una especie de diálogo ficticio en el que el orador se enfrenta con el adversario. La refutación es una respuesta a los argumentos del oponente, argumentos que éste ya pudo haber pronunciado o que el orador anticipa como futuras objeciones y, según varios tratadistas, forma parte de la altercatio;
d. el epílogo o clausura del discurso, en el que se resume el tema, recapitulando lo ya dicho, y se apela nuevamente a los sentimientos del auditorio.
4.2. La dialéctica: conexiones con la exposición
Según el Diccionario de la R.A.E., la Dialéctica es aquella “ciencia filosófica que trata del raciocinio y de sus leyes, formas o modos de expresión”, y cuyo fin principal es probar algo, bien para refutarlo, bien para persuadirnos de ello, procurando siempre atraer la simpatía del lector u oyente. Por ello está estrechamente ligada a la Lógica, a la Retórica e incluso a la Didáctica. El procedimiento dialéctico principal es la argumentación, forma de razonamiento que domina en las disciplinas humanísticas. De acuerdo con la diferenciación aristotélica entre actividad práctica (constituida por el lenguaje) y saber teórico, se puede definir la argumentación como el método por el cual se puede llegar al conocimiento de lo que es apropiado para la acción práctica de las diferentes situaciones. Las bases de la argumentación se derivan de la impresión de verdad, de lo probable o del consenso transmitido a través de la historia, de la experiencia política y social común entre el emisor y el destinatario de las argumentaciones, porque a lo que la argumentación aspira es a lograr el convencimiento, es decir, a un adecuado cambio en las opiniones como (nuevo) consenso. Por eso es esencial la cuestión de qué criterios pueden servir a los interlocutores de la argumentación para decidir cuál de las afirmaciones en conflicto es aceptable, y es imprescindible partir de lo que se ha dado en llamar acuerdo con el auditorio, es decir, desarrollar premisas que puedan ser comprendidas por los destinatarios porque se correspondan con sus conocimientos, sus experiencias e ideologías. Los argumentos empleados deben ser, en definitiva, un medio de persuasión que provoque razonamientos o juicios propios, un medio racional que elimine dudas y conduzca a la toma de decisiones. Las fronteras que delimitan los textos expositivos de los argumentativos son verdaderamente confusas, tanto que existen líneas de investigación teóricas que conciben el texto argumentativo como una forma más de expresión de la exposición. Así, las exposiciones en forma argumentativa serían aquellas en las que se analizara un tema atendiendo a criterios de razón y estableciendo relaciones causales entre los datos obtenidos del análisis. Se caracterizarían, pues, por el análisis lógico o conceptual del tema tratado: se exponen las razones y los datos que tenemos para defender nuestra opinión sobre un tema con el fin de que nuestra opinión sea aceptada.
Los textos expositivos que globalmente tienen forma argumentativa pueden presentar dos tipos de estructura:
- La estructura de causa-efecto, propia de aquellos cuyo objeto es analizar las causas de un hecho determinado o bien las consecuencias que de ese hecho se derivan. Por ejemplo, un informe acerca de la contaminación de un determinado río presentará probablemente la estructura de causa-efecto. Son característicos de este tipo de estructura los conectores que expresan causa (porque, ya que, puesto que, debido a, por ello, por este motivo, etc.) o consecuencia (por consiguiente, en consecuencia, así que, luego, por tanto, etc…).
- La estructura de problema-solución, característica de los textos en los que se aportan soluciones a hechos o situaciones adversos (una enfermedad, una crisis económica, los incendios forestales, el hambre en el mundo…). Se trata de una estructura que, a menudo, aparece asociada a la estructura de causa-efecto. Los conectores propios de la estructura de problema-solución suelen indicar la propuesta de soluciones (la primera medida, otra solución…). Otro punto de conexión entre las argumentaciones y las exposiciones es la demostración: los hechos o datos expuestos están destinados a demostrar una idea. Sin embargo, existen diversas características que dotan de la suficiente independencia a las argumentaciones. En ellas, por ejemplo, y a diferencia de los textos expositivos, siempre se defiende una tesis o idea principal de forma razonada, mediante la utilización de diversos argumentos que la apoyan.
5. Tipos de argumentos
La persuasión mediante la comunicación, como forma lingüística argumentativa, con la finalidad de conseguir el consenso, se logra, según hemos visto, mediante el cambio de significados, de ideas, del destinatario de nuestra argumentación. Para ello se sigue el esquema “A precisa de B para conseguir el objetivo X”, siendo “A” el destinatario, “B” los argumentos ofrecidos por el emisor, y “X” la persuasión final de “A”. Esta persuasión ha de lograrse siempre mediante la libre aceptación de las ideas que el emisor le brinda, y sin llegar a la coacción propia de ciertas formas de comunicación persuasiva. Para conseguir atraer al destinatario hacia el punto de vista del que parte el emisor del texto o discurso los argumentos que éste use han de ser eficaces, han de provocar en quien los lea o escuche una cadena de razonamientos lógicos que lo lleven irremediablemente hacia la posición de la tesis defendida.
Existen numerosos tipos de argumentos, siendo quizá los más valorados los siguientes:
5.1. El argumento analógico: es aquel que establece paralelismos entre lo argumentado y otro hecho, una forma de aclaración que facilita su comprensión por parte de los destinatarios. Este tipo de argumento se basa en la relación de semejanza entre dos hechos, y suele seguir la estructura “A es a B lo que C es a D”.
5.2. El argumento mediante ejemplos: casos particulares como anécdotas, cuentos, metáforas, citas literarias, etc., se utilizan para extraer una regla general.
5.3. El argumento de autoridad : se fundamenta en el respeto que merece una persona de prestigio social o intelectual que ha opinado sobre el tema objeto de nuestra argumentación. Existen varias formas de expresar los argumentos de autoridad: de forma directa (cuando la persona citada trató precisamente ese tema) o de forma indirecta, por analogía (la opinión empleada no se corresponde exactamente con el tema tratado, pero apoya el problema que planteamos).
5.4. El argumento de presunción, que se apoya en ideas que están vinculadas al principio de verosimilitud.
5.5. El argumento de probabilidades, que se apoya en datos estadísticos o en el cálculo de probabilidades, y su importancia proviene de estar sustentado sobre bases reales (carácter empírico del argumento).
El autor de un texto argumentativo puede tratar de demostrar la tesis que defiende no sólo mediante la utilización de argumentos en favor de sus ideas (argumentación secuencial) Por el contrario, es frecuente la inclusión de argumentos que las refuten, para a continuación destruirlos mediante razonamientos lógicos (argumentación dialéctica). Se trata de una técnica agresiva con la que demostrará a sus lectores u oyentes que todas las objeciones posibles a su tesis han sido comprobadas e invalidadas.
6. Estructuras argumentativas
Los elementos principales que intervienen en la argumentación son, como hemos visto, la tesis o idea principal, y los razonamientos que la defienden. El orden en el que aparezcan en el texto depende del efecto que quiera conseguir el autor y del razonamiento que siga. Así, si el método que ha seguido en el proceso argumentativo es inductivo (se inicia la argumentación con hechos concretos para hallar o inducir una norma general que los explique). La tesis suele aparecer al final del texto, a modo de conclusión (se va desde lo particular hasta lo general). Sin embargo, el autor puede utilizar un método deductivo si parte de unas premisas generales, lógicamente válidas, para extraer una ley particular que su tesis expone. El afán por lograr la adhesión de los posibles destinatarios a las ideas expuestas hace que el proceso argumentativo se diversifique, buscando siempre estructuras que ayuden a convencer mejor. De este modo, algunos textos ofrecen una estructura encuadrada, con lo que se enfatiza mucho más la idea defendida y se apoya su lógica con la conclusión final, una reafírmación de la tesis presentada al comienzo del texto :
Tesis – Argumentos – Tesis ==> Conclusión final.
En la estructura explicativa la tesis defendida aparece al comienzo del texto, para ser a continuación apoyada por una serie de argumentos:
Tesis ==> Argumentos.
Las argumentaciones conclusivas, por el contrario, son aquellas en las que el autor expone en primer lugar los argumentos para cerrar el texto con una tesis que los englobe: Argumentos ==> Tesis. Por último, algunas argumentaciones adoptan una estructura reiterativa, pues la tesis está contenida en el conjunto del discurso y los argumentos se intercalan libremente, sin ningún orden prefijado
Tres de las formas de estructurar los textos argumentativos son las siguientes:
I. Planeamiento de un problema, formulación de una hipótesis ( a veces se omite esta formulación) alrededor del problema planteado, desarrollo de argumentos y Conclusión
II. Presentación de una tesis, opinión o hecho que se desea argumentar, desarrollo de argumentos y conclusión
III. Combinación de las dos anteriores, es decir, planteamiento de un problema y formulación de una hipótesis (en ocasiones se omite esta formulación, presentación alternativa de diversas tesis y argumentos, como propuestas de solución al problema, para finalmente plantear la conclusión.
Mariel Ortolano
Bibliografía:
Bajtin, Mijail. Estética de la creación Verbal. Mexico, Siglo XXI
Cassany, Daniel. La cocina de la escritura, Barcelona: Anagrama, 1995.
Gómez Torrego, Leonardo. Ortografía de uso del español actual, Madrid: SM., 2000.
Grijelmo, Álex. El estilo del periodista, Madrid: Taurus, 1998.
Martínez, Roser. Conectando el texto. Guía para el uso efectivo de elementos conectores en castellano, Barcelona: Octaedro, 1997.
Marro, M. y Dellamea, D. Producción de textos, Buenos Aires, Universidad a distancia Hernadarias, 1993.
Montolío, Estrella (Coord.) Manual práctico de escritura académica. Tres volúmenes, Barcelona: Ariel, 2000.
Serafini, María Teresa. Cómo se escribe un tema, Barcelona: Paidós, 1994.
1 comment Octubre 19, 2009
Una guerrilla semiológica
A más de tres décadas de la publicación de su libro Apocalípticos e Integrados, Umberto Eco retoma el debate en torno a la influencia de los medios y sostiene su tesis ya célebre sobre la imposibilidad de controlar la opinión pública y el protagonismo de la recepción. Es el público quien re-construye los mensajes a partir de sus propios códigos que varían según los diversos contextos sociales y las variables psicológicas de cada individuo. La Nación Revista realizó una entrevista al semiólogo italiano en setiembre de 2004, en la que Eco analiza el fenómeno de la recepción de las noticias sobre el atentado del 11-M en España.
Es interesante observar cómo reformula conceptos de su artículo de 1967 “Para una guerrilla semiológica”, uno de sus ensayos más lúcidos sobre el problema de los medios y la cultura de masas…Una guerrilla entendida como llamado a la responsabilidad individual y comunitaria frente a los avances de la cultura de masas: propiciar el análisis, agudizar el sentido crítico para evitar la recepción pasiva, éste sería el principal desafío de la cultura mediática.
Mariel Ortolano
Tema libre / Umberto Eco El público le hace mal a la televisión
La Nacion Online-revista
Domingo 2 de Mayo de 2004Los mensajes que dispara la pantalla pueden ser desbaratados
por los televidentes. En este texto, el semiólogo italiano
analiza lo que ocurrió en España tras el atentado del 11-M,
cuando la gente no creyó en la versión oficial del hecho y
suscitó una crisis en el gobierno de Aznar
Leer más: http://elfaro.bitacoras.com
1 comment Octubre 1, 2009
Gran Hermano: Las formas sutiles de la violencia mediática
Reproducimos las opiniones de Jean Baudrillard sobre Gran Hermano en el año 2004. Página 12 publicó este artículo en el mes de marzo a raíz de la muerte del pensador francés.
Gran Hermano, espejo de nuestra banalidad
La violencia de la imagen o, mejor, la violencia de la información han hecho desaparecer lo real. Todo debe verse, todo debe ser visible y la imagen es, por excelencia, el lugar de esa visibilidad. Así, todo lo real debe convertirse en imagen, al precio de su desaparición. He allí la seducción y la fascinación de la imagen –cualquier cosa que haya en ella, ya ha desaparecido–, pero también su gran fuente de ambigüedad.La imagen-reportaje, la imagen-mensaje y la imagen-testimonio hacen aparecer la realidad, incluso la más cruda, ante nuestra imaginación, pero haciendo desaparecer, al mismo tiempo, su sustancia real. Un poco como ocurre en el mito de Eurídice: cuando Orfeo se vuelve a verla, ella desaparece y retorna a los infiernos.De este modo, el inmenso comercio de las imágenes demuestra una enorme indiferencia por el mundo real que termina no siendo más que una función inútil de él mismo, un ensamble de formas y eventos fantasmas que no están demasiado lejos de las sombras proyectadas sobre los muros de la caverna de Platón.Un buen ejemplo de esta visibilidad forzada son las distintas versiones de Gran Hermano y todos los programas del mismo género, los reality-shows. Allí donde todo se da a ver, nos persuadimos de que ya no queda nada por ver. Son el espejo de la banalidad y el grado cero. En ellos contemplamos una socialización virtual, forzada, que manifiesta la desaparición del otro como ser social. El mito de Gran Hermano, la visibilidad policíaca total que plantea la novela 1984, se transfiere al propio público que resulta movilizado como voyeur y juez al mismo tiempo. Más allá del control, los sujetos involucrados dejan de ser víctimas de la imagen, se convierten inexorablemente ellos mismos en imagen: son visibles a cada instante, están sobreexpuestos al foco de la información y se los obliga todo el tiempo a producirse, a expresarse. Hacerse imagen implica exponer toda cotidianidad, todo infortunio, todo deseo, toda posibilidad, no guardar ningún secreto; hablar, hablar, comunicar incansablemente.Tal es la violencia más profunda de la imagen: una violencia contra el ser singular y el secreto, y al mismo tiempo una violencia contra el lenguaje, que se ve reducido al papel de mero operador, perdiendo toda dimensión irónica, de juego y distancia e incluso su dimensión simbólica.Sin embargo, junto a esta violencia de la imagen, es posible advertir también una violencia contra la imagen. Una operación como Gran Hermano hace visible una imagen de certeza de la realidad, una trasposición de la vida cotidiana, según el modelo dominante. ¿Un tipo de voyeurismo pornográfico? Para nada. No se trata de sexo aquí sino del espectáculo de la banalidad que constituye hoy día la verdadera obscenidad. En el momento mismo en que le resulta imposible ofrecer una imagen de los eventos del mundo, la televisión se dedica a “desocultar” la vida cotidiana, la banalidad existencial como el evento más escalofriante, la actualidad más violenta, el lugar mismo del crimen perfecto. Y la gente –yo, ustedes, cualquiera– queda aterrorizada y fascinada ante la indiferencia de este “nada que ver”, “nada que decir”, la indiferencia de lo mismo, de su propia existencia, asumiendo la banalidad como destino, como el nuevo rostro de la fatalidad.
El filósofo francés Jean Baudrillard falleció la semana pasada a los 77 años. Estas líneas, dedicadas a Gran hermano, fueron palabras pronunciadas el 19 de mayo de 2004, durante un coloquio en la École Normale Supérieure de París.
Radar|Domingo, 11 de Marzo de 2007 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3659-2007-03-15.html
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La guerrilla hermenéutica: La interpretación más allá de la risa
por Carolina Nobile
“Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconcebible”
Jorge Luis Borges
Hace casi setenta años (toda una eternidad, si lo medimos con la vara de la posmodernidad) un enfant terrible de apenas 23 años pasó “accidentalmente” a la historia de la Mass Communication Research aterrorizando a cientos de miles de personas al anunciar, en el marco de la dramatización radial de La Guerra de los Mundos de H. G. Wells, una invasión marciana. La broma de Halloween de Orson Welles y su compañía de teatro Mercury Theatre disparó el estudio de los efectos sobre las audiencias en el campo de las comunicaciones de masas. La postura dominante suponía que los medios provocaban efectos concretos a corto plazo y que el emisor podía preverlos y controlarlos. Hoy, por el contrario, como dice Mauro Wolf en La Investigación de la Comunicación de Masas, “ya no estamos en el campo de los efectos intencionales, vinculados a un contexto comunicativo limitado en el tiempo y caracterizado por objetivos dirigidos a obtener dichos efectos”[1], sino que estos se perciben a largo plazo y en interacción con otras variables. Las nuevas corrientes restituyeron -parcialmente, ya que nada puede darse por sentado y definitivo en el estudio de las comunicaciones- la figura del individuo y las condiciones de recepción y decodificación de los mensajes (no en vano han pasado Barthes y Eco, entre muchos otros).
(más…)
2 comments Septiembre 30, 2009
Periodismo digital: luces y sombras de las nuevas tecnologías de la información
por Mariel Ortolano.
A modo de disparador de nuestra reflexión sobre el impacto de las nuevas tecnologías de la información en la producción periodística actual y, en definitiva, en toda la producción textual contemporánea, rescato una idea del filósofo argentino Alejandro Piscitelli. Parafraseando a McLuhan, plantea una hipótesis interesante como punto de partida de uno de sus seminarios sobre la naturaleza de las nuevas tecnologías de la información: “las tecnologías cambian nuestro modo de pensar y nuestros modos de pensar cambian las tecnologías”. Esta idea dispara una pregunta aún sin respuesta para quienes intentamos producir en los nuevos medios digitales: ¿significa realmente un cambio sustancial para el ámbito periodístico la aparición de las publicaciones digitales? ¿Cuál es la especificidad del aporte del periodismo electrónico? Hoy en día es inevitable el debate entre quienes defienden la cultura del texto impreso contra la invasión del texto digital. Hay quienes piensan que el periodismo digital atenta de algún modo contra la permanencia de los diarios y revistas, o bien, siempre desde una visión oscura en relación con la cultura de la imagen, que la computadora instaló una modalidad arreflexiva de lectura, tendiente a generar un individuo fragmentado y superficial (pensemos en autores como Pierre Bourdieu o Giovanni Sartori). Otros, en cambio, ven en la Internet el futuro de la información y señalan ventajas del periodismo digital que terminarían por imponerse al periodismo tradicional. En un artículo publicado en el Le Monde Diplomatique de octubre y que se puede leer online, Ignacio Ramonet sostiene que los medios tradicionales fueron considerados hasta ahora el cuarto poder por su posibilidad de controlar los poderes ejecutivo, legislativo y judicial; en su opinión, los medios digitales conformarían el quinto poder, capaz además de garantizar el derecho a la información y la libre expresión del pensamiento, función que el periodismo en los medios gráficos, radial y televisivo no desarrolla[iii]. Sin embargo, según reflexiona Carlos Scolari[iv], especialista en Comunicación y Semiótica Digital, “el periodismo digital sufrió el mismo proceso ascendente descendente de las punto.com. Se esperaban grandes negocios que no funcionaron tal cual las grandes empresas lo esperaban”. De todos modos, Scolari nos plantea un tema que puede responder al interrogante sobre el aporte específico del periodismo electrónico: la renovación no reside en el modo de hacer periodismo de los medios digitales sino en el modo con que la gente los lee. “La pantalla está imponiendo nuevos modos de lectura y la prueba de esto es que los medios impresos adquieren elementos de la página digital. El texto electrónico remodela cognitivamente a los usuarios y a su vez éstos remodelan los textos electrónicos (interfaces) al usarlos”. Citando a Mc Luhan[v] quien escribió hace tres décadas “nosotros conformamos nuestros objetos y ellos nos conforman a nosotros”, concluye que los diarios on-line promueven un modo de lectura fragmentada, atomizada. Pero que, también hoy en día, los diarios impresos promueven un modo de lectura similar. Citando nuevamente a McLuhan y su concepto de que los nuevos medios modifican a los viejos, Scolari agrega que “las interfaces no mueren sino que se recombinan en nuevas interfaces. Seguirá habiendo diarios impresos y digitales, libros en papel y en PDF”. Quizás no nos enfrentemos a un nuevo modo de hacer periodismo, pero sí a un nuevo modo de lectura por parte del receptor, una modalidad que delegaría en el lector buena parte de la tarea de construir la información. Esto nos lleva a considerar el problema del texto digital como soporte.
Una cultura hipertextual
Un laberinto de símbolos… Tsui Pen diría una vez:
Me retiro a escribir un libro.
Y otra: Me retiro a escribir un laberinto. Todos imaginaron dos obras.
Nadie imaginó que libro y laberinto eran un solo objeto.
Jorge Luis Borges, El jardín de senderos que se bifurcan El texto digital se organiza en torno a la noción de hipertexto. Este término con acepciones diversas en el campo de los estudios lingüísticos, asume una nueva significación en el ámbito de las ciberculturas. En su libro Tecnologías de la inteligencia, el francés Pierre Lévy[vi] considera un aspecto tecnológico y un aspecto metáfórico de la hipertextualidad. En un sentido muy simple, un hipertexto es un conjunto de textos unidos por enlaces o links. Pero Lévy utiliza este concepto como metáfora de una tecnología intelectual que abarca el trabajo colectivo distribuido entre conjuntos de máquinas y humanos, con el objeto de aumentar el funcionamiento de los grupos. Para Lévy, el hipertexto es una metáfora que representa el trabajo en colaboración entre grupos de máquinas (redes) y grupos de humanos (comunidades). Si bien la digitalidad es la materia del hipertexto, no es su condición única. Para Alejandro Piscitelli, bien podría considerarse que esa condición metafórica a la que Lévy se refería lo transforma en “un concepto útil para describir la estética y la cultura de nuestro tiempo: los acontecimientos no se desenvuelven linealmente, las posibilidades narrativas son múltiples, las narrativas se desarrollan como procesos interactivos entre autor y lector (Piscitelli, 2003)”. Todos estos conceptos están presentes en la red pero también se encuentran en otros soportes: en la obra de Borges o de Cortázar, en el cine que provoca un quiebre de la narrativa lineal, todos estos hechos culturales presentan rasgos de hipertextualidad y requieren del lector una modalidad de lectura participativa. Según Carlos Scolari[vii], pueden rastrearse huellas de un lógica hipertextual en sus precursores literarios: Lewis G. Carroll, Tennyson, Jorge Luis Borges, James Joyce, Julio Cortázar, Italo Calvino o William Burroughs. “Toda la obra de Jorge Luis Borges está permeada por ciertas imágenes -como el laberinto o la biblioteca- que reenvían a una concepción nelsoniana de la literatura: un mundo en el cual los textos no existen de manera aislada sino como parte de una “red proteiforme” (el concepto es de Ted Nelson). La literatura de Borges es una constante alusión a otros textos: la narrativa del escritor argentino está llena de referencias a textos apócrifos, olvidados o desaparecidos que ponen continuamente en discusión su origen”[viii] Interactividad: la nueva relación autor-lector El hipertexto reduce las distancias entre las figuras del autor y el lector. Según George Landow[ix], el hipertexto “elimina la linealidad de la imprenta, liberando a cada párrafo de una colocación dentro de un orden secuencial y amenazando con transformar al texto en un caos…” y además: “se destruye la idea de un texto unitario y estable”. Esta carencia de unidad demanda un lector que se comprometa en la construcción del sentido del texto. El hipertexto “implica un lector más activo, un lector que no sólo elige sus recorridos de lectura, sino que también tiene la oportunidad de leer como si fuera autor”. A la lectura lineal que impone el texto impreso se agrega un nuevo hábito de lectura que surge del acceso al hipertexto, una lectura arborescente o en profundidad a partir de hipervínculos. El autor, de este modo, cede parte de su tarea al lector, al modo del Cortázar de Rayuela, tendencia que se acrecienta en tiempos de Internet a partir de la escritura en colaboración: una creación interactiva a partir del aporte de autores que participan desde contextos geográficos, sociales y culturales diversos y en tiempos también diversos.
De este modo podríamos considerar que la hipertextualidad es una característica de ciertos hechos culturales contemporáneos, una tendencia que Internet no crea sino que sólamente incrementa. Pero es hora de dejar de analizar las luces para sugerir las sombras… El mito de la poshumanidad
¿Qué es lo real? ¿Cómo definís lo real? Si te referís a lo que podés sentir, probar y ver, lo real está hecho de impulsos eléctricos que tu cerebro interpreta. El mundo que conoces, el mundo que conociste a fines del siglo XX, hoy sólo existe como parte de una simulación interactiva llamada la Matrix. Has estado viviendo en un mundo de sueños, Neo. Este es el mundo tal cual existe hoy: bienvenido al desierto de lo real. Matrix (Morpheus le habla a Neo)
En su libro Post/televisión[x], Alejandro Piscitelli cita a la psicoanalista Sherry Turkle y sus estudios sobre los fenómenos de multiplicación del yo a partir de los juegos interactivos. También relaciona ese tema con ciertos temores, quizás anticipados por la ciencia ficción, sobre el mito de la poshumanidad. Si pensamos en películas como Blade Runner, Matrix o Minority Report, que anticiparon un futuro poshumano parecería que ya desde la década del 40 autores como Philippe Dick imaginaron un futuro sombrío para esta alianza del hombre con la máquina, como si al delegar funciones intelectivas e incluso biológicas- pienso en la manipulación genética, por ejemplo-, al transferir lo específicamente a humano a la máquina, perdiéramos una parte de esa humanidad. Hace poco visitó nuestro país Hervé Fischer, un sociólogo, escritor, artista y filósofo francocanadiense. Considerado uno de los más destacados especialistas en nuevas tecnologías a nivel mundial, Fischer declaró en una entrevista[xi]: “estamos desarrollando un simulacro de la realidad, un mundo virtual paralelo, que nos fascina, porque permite soñar que podemos lograr lo que deseamos. No tiene materia, es fluido y nos atrae por la falta de resistencia”; pero agrega que, al mismo tiempo, “refleja al mundo real, y por eso, allí encontramos también pornografía, explotación del ser humano, criminalidad, como en la realidad”. Frente a eso, Fischer se plantea una pregunta que fue el eje de uno de sus libros[xii]: “¿Asistiremos, sin espíritu crítico, al triunfo de los ciberprimitivos? El choque digital será tan decisivo para la aventura humana como lo fueron la edad del fuego o la edad de piedra. Por eso, es urgente que repasemos los fundamentos del humanismo para manejar nuestro destino”. En su último libro, CiberPrometeo, Fischer imagina un posible post-humanismo, un futuro que para algunos ya llegó, en el que el sueño de la omnipotencia alimentado por la cibercultura conduce sólamente a la constatación de nuestra íntima fragilidad.
Publicado originalmente en la revista digital Dixit del Instituto Grafotécnico, noviembre de 2003
[i] Editorial del jueves 13 de noviembre de 2003.
INTERLINK HEADLINE NEWS No. 3209 ISSN 1514-349X
del jueves 13 de noviembre de 2003 EDITORIAL: PREGUNTAS SIN RESPUESTAS.
Preguntas a cargo de Mariel Ortolano. * Hace pocos dias recibi una nota tachonada de preguntas que no tengo lamenor idea de como responder. Pero estas preguntas por sí solas valen muchola pena así que se las mando a ver si alguno sabe de qué van.
* Estimado Alejandro: Te envío estas preguntas que espero funcionen como simples disparadores dealguna reflexión tuya sobre temas que considero de mucho interés paradifundir a través de la revista digital que estamos intentando producir enla Escuela Superior de Periodismo del Instituto Grafotécnico. Desde mi áreade incumbencia, la semiología, también espero que tus comentarios puedanllegar a los alumnos de Semiótica III de la carrera de Comunicación Socialen UCES, ya que, con la ayuda invalorable de Pablo Mancini, estamosorganizando la página digital de la cátedra. Te agradezco anticipadamente tu colaboración, ya que conozco la ingente cantidad de actividades que teocupan actualmente.
Nuevamente, muchas gracias y te envío un saludo afectuoso. * La hipótesis de tu seminario sobre periodismo digital es que lastecnologías cambian nuestro modo de pensar y que nuestros modos de pensarcambian las tecnologías. ¿Podrías comentarnos cómo aplicarías esta hipótesisal surgimiento y desarrollo del periodimo digital?
* Hoy en día es inevitable el debate entre quienes defienden la cultura deltexto impreso contra la invasión del texto eletrónico. Hay quienes piensanque el periodismo digital atenta de algún modo contra la permanencia de losdiarios y revistas. ¿Significa realmente un cambio sustancial para el ámbitoperiodístico la aparición de publicaciones digitales? ¿Cuál es laespecificidad del aporte del periodismo electrónico? * En una entrevista dijiste una vez que la aparición de cada nuevo medio decomunicación significó en realidad una profundización en la brecha quesepara a quienes tienen poder adquisitivo para acceder a ellos y quienes noy mencionaste una nueva categoría de exclusión: los infopobres, los nuevosanalfabetos funcionales. ¿Cómo evaluás esta realidad desde tu cargo degerente del portal Educ.ar? ¿Puede enfrentar la educación en la Argentina el desafío de las nuevas tecnologías de la información?
* Desde Educ.ar se intenta difundir y fomentar el desarrollo del weblog como herramienta educativa. ¿Podrías aclarar cómo funciona un weblog y comentar cuál sería su aporte al ámbito de la comunicación? * El texto digital se organiza en torno a la noción de hipertexto. Estetérmino con acepciones diversas en el campo de los estudios lingüísticos,asume una nueva significación en el ámbito de las ciberculturas. En estesentido y citando a Pierre Levy te referiste en tu curso a un aspectotecnológico y un aspecto metáfórico de la hipertextualidad. Me gustaría quecomentaras esta noción y de qué manera la hipertextualidad puede ser unacaracterística de la cultura contemporánea.
* Algunos autores observan con temor el avance de las ciberculturas yesgrimen como argumento la modalidad arreflexiva de lectura que propicia eltexto electrónico. Vos hablaste de un nuevo hábito de lectura que surge delacceso al hipertexto, una lectura arborescente o en profundidad a partir dehipervínculos. ¿Podrías aclarar este concepto? * Me pareció interesante un comentario tuyo sobre el aporte de Internetrelacionado más con un incremento en el hábito de la escritura que de lalectura misma y también a una modificación en la relación autor-lector, deuna creación interactiva en la que se elaboran textos de elaboracióncolectiva. ¿Podrías ampliar esta observación sobre la escritura enInternet?
* En tu libro Post/televisión citás a la psicoanalista Sherry Turkle y susestudios sobre los fenómenos de multiplicación del yo a partir de los juegos interactivos. También relacionaste ese tema con ciertos temores, quizás anticipados por la ciencia ficción, sobre el mito de la poshumanidad. Si pensamos en películas como Blade Runner, Matrix o Minority Report, que anticiparon un futuro poshumano parecería que ya desde la década del 40 autores como Philippe Dick imaginaron un futuro sombrío para esta alianza del hombre con la máquina, como si al delegar funciones intelectivas e incluso biológicas (manipulación genética) en la máquina, al transferir lo específicamente a humano a los robots, perdiéramos una parte de lo humano. ¿Qué podrías comentar al respecto? * Finalmente, una de las ideas más provocadoras que desarrollaste en tuslibros tiene que ver con el postular una crisis radical del pensamientofilosófico disparada en cierto modo por las nuevas tecnologías de lainformación: la instauración de un pensamiento posplatónico. ¿En quéconsiste este viraje en la modalidad del pensamiento? ¿Qué significa operar posplatónicamente?
[ii] Tecnologías de la inteligencia. El periodismo en la era de Internet (curso de periodismo digital coordinado por Alejandro Piscitelli para la Universidad Santo Tomás de Aquino de Tucumán).
[iii]En una investigación publicada por la Fundación AUNA losperiodistas José Manuel Cerezo y Juan Manuel Zafra concluyen que Internet ha cambiado, sobre todo, tres aspectos de la profesión periodística, como son el control de las fuentes y la veracidad de la información, la capacidad de influencia de la prensa y la menor diferenciación de unas cabeceras respecto a otras. Puede consultarse el informe en www.elperiodistadigital.com.
[iv]Carlos Scolari es profesor de Teoría de la Comunicación y Comunicación Digital en la Universidad de Cataluña. El weblog de su cátedra www.dialogica.ocm.ar/clics modernos contiene materiales muy interesantes sobre estos temas. Tuvo la amabilidad de responder algunas preguntas vía mail.
[v]McLuhan, M. La comprensión de los medios. Buenos Aires, Paidós.
[vi] Lévy, Pierre. Las tecnologías de la inteligencia. El futuro del pensamiento
en la era informática. Buenos Aires, Edicial, 2000.
[vii] www.dialogica.ocm.ar/clicsmodernos.
[viii] Ted Nelson fue quien utilizó por primera vez -en un congreso organizado en 1965- la palabra “hipertexto”.
[ix] Landow, G. Hipertexto, Paidos, Barcelona, 1996
[x] Piscitelli, Alejandro. Post/televisión. Ecología de los medios en la era de Internet. Buenos Aires, Paidós, 1999.
[xi] Publicada en www.educ.ar.
[xii] Fischer, Hervé. El choque digital, VLB Ediciones, 2001.
1 comment Septiembre 17, 2009
Diversos abordajes en torno a la influencia de los medios.
La sociología anglosajona fue la disciplina que introdujo el concepto de mass communication o mass media, tan generalizado en el ámbito de las Ciencias de la Comunicación, aunque otras líneas siguen prefiriendo la denominación de Medios de Comunicación Social, dado que el término masa enfatiza la connotación de anonimato y pasividad de las audiencias que, según los últimos estudios en la materia, no se ha revelado tan pasiva en la recepción de los mensajes de los medios.
1. El enfoque filosófico:
El estudio de los problemas referentes a las comunicaciones masivas ha atravesado dificultades en cuanto a su enfoque por parte de los teóricos de la comunicación. Por un lado, lo rechazan quienes minimizan su importancia en beneficio del estudio de realidades sociales más consistentes (economía, historia, clases sociales, luchas políticas, etc). Por otro lado, cuando se le reconoce su importancia, el enfoque de la problemática de los medios se polariza en dos actitudes contrarias: o bien se atribuyen a los medios de comunicación todos los males que agobian a nuestras llamadas sociedades de consumo, desde el adoctrinamiento sistemático de las conciencias hasta la vulgarización y la banalización de la vida cotidiana y de las mentes del público, o bien, en el extremo opuesto, se considera a los medios como instrumento de sensibilización de la inteligencia de los usuarios y se magnifica el poder transformador de su tecnología. Este debate entre corrientes teóricas de pensamiento que analizan los efectos de los medios fue sistematizado por Umberto Eco en su trabajo Apocalíticos e Integrados de 1964. Básicamente se refiere al alineamiento de la crítica en dos corrientes: la iniciada por los pensadores de la Escuela de Frankfurt, de raíz marxista y la iniciada por el filósofo canadiense Marshall McLuhan.
(más…)
2 comments Marzo 1, 2009
Los aportes de la escuela de Frankfurt
por Mariel ortolano
La Perspectiva crítica
Conformada entre los años 1924 y 1932, esta escuela de pensamiento continúa la línea crítica que se inicia en Europa con la Ilustración y que caracteriza en definitiva al pensamiento europeo: la fuente del filosofar es más la incredulidad que el asombro. En el contexto del surgimiento del nazismo, representan la defensa de la razón a ultranza frente al avance del irracionalismo. Sus fuentes doctrinarias representadas por las teorías de Hegel, Marx y Freud establecen una perspectiva pesimista en relación con los fenómenos culturales que se asociaban en la primera parte del siglo XX a la masificación de las comunicaciones.
Desde la publicación de La industria cultural (1947) el análisis de los fenómenos ideológicos en relación con la institucionalización económica y cultural de los medios es su principal objeto de estudio y, por consiguiente, los efectos de las industrias culturales sobre el público.
El concepto de industria cultural que introdujeron Adorno y Horkheimer por primera vez en La dialéctica de Iluminismo reemplaza el concepto de “cultura de masas” (la elección del término tiene como finalidad evitar malentendidos en torno a su enfoque: su obra no implica una crítica a la cultura de masas entendida como cultura popular, es decir, la cultura surgida de las propias clases populares, sino para definir lo que hoy más genéricamente podemos denominar cultura mediática: la cultura producida y difundida por los medios masivos de comunicación).
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4 comments Febrero 28, 2009